sábado, 1 de agosto de 2015

Entre la Separación y la Integración 39


Entre la Separación  y la Integración 39
Hefestos arquetipo de la Resiliencia

La amistad como fuente de resiliencia

 El mito y arquetipo de Hefestos ( Vulcano romano)

 Dicen que Hera, la muy celosa esposa de  Zeus, estaba muy herida y, también , notoriamente, confundida.  No  se trataba de la ira  unida al deseo irresistible  de venganza  tantas veces experimentado hacia  las parejas de  su  esposo , ante la percepción de  su interés por otra mujer  diosa , semidiosa o humana, la consiguiente  infidelidad,  la evidencia de un embarazo, la inminencia del parto, la aparición del niño  o la niña con mayor  o  menor relevancia en el Olimpo. Se trataba de una situación nueva: Había nacido una hija, un ser formado y  hasta armado, de la propia  cabeza de Zeus.No había  por dónde encauzar la vivencia de que  había sido despojada de algo muy   de su identidad, de su  rol, de su incumbencia. Si, había una  figura  materna, Metis, pero   Zeus la había, literalmente engullido, estando   embarazada  , ante el  temor  de  que   de  ella naciera  un hijo que lo  iba a destronar, siguiendo la  tradición de él con Cronos y de Cronos con Urano.
Metis era la diosa de la sabiduría, por lo que la recién nacida, tan madura  y segura de sí misma iba  a ser…  quien  ella ya anticipaba, Atenea, la diosa de la sabiduría, muy cercana  a  Zeus, muy distinta  a ella,  diosa temida, pero con su mundo tan  limitado, tan poco feminista.
Rondaron las fantasías y pronto llegó  algo como un remedo del rayo de su marido, como una iluminación, un proyecto, un camino: ella  también tendría un hijo, sin violar  su  orientación básica hacia la fidelidad . Tendría  un hijo  sin partcipación de pareja alguna.
Más allá de las posibles  dudas de los doctos obstetra, Hera cumplió su propósito, fue un embarazo  sin molestias, bien disimulado,y un parto tan placentero que  sorprendió  a su  fiel ayudante Ileitas,la diosa de los partos.
Se decía en el Olimpo” los dioses  proponen, pero el destino   dispone”. El remedio era peor  que la enfermedad. El niño, su niño, era  muy feo. Tocada en su ego, ciega de  frustración, de una rabia que tocaba la raíz de su autoestima, sin mayor   reflexión tomó al niño y lo arrojó Olimpo abajo.

El niño, de constitución  fuerte, bajó , voló ,del cielo a la tierra , madurando en el largo camino y  cayó, finalmente, en el mar.  Muy cerca estaban conversando  dos habitantes de los dominios del Dios Océano, Tetis y  Eurinome, quienes  ,solícitas, amistosas ,llegaron de inmediato junto al niño, lo secaron, lo abrigaron, lo alimentaron y lo llevaron a vivir  con ellas a  una gruta submarina   de propiedad del  viejo y bondadoso Dios Nereo.

Muy pronto, el niño  mostró  dotes sorprendentes. Silencioso, trabajador, asombrosamente creativo, organizó un taller  y empezó a forjar collares,  arcos, muebles, con una  facilidad  inusual para la época, incluso para  el ámbito  que  , si no era Olímpico, no dejaba de ser divino.

 Era Hefestos, un  dios, un dios olímpico en el exilio, en  un “descielo”.

Pasaron nueve años. Tetis y Eurinome  vivieron felices; Hefestos  siguió maravillosamente creativo. Un día, Hera y Tetis  se encontraron. Después de los saludos  de rigor, Hera se  vió  impulsada a hacer una pregunta sobre un broche que llevaba Tetis:¿ Es tan hermoso, quién lo hizo?. Temis, insegura,  quiso desviar el tema , pero Hera , como poseída por  algo ajeno a su conciencia, insistió en  su  interrogante. Tetis  terminó por  compartir toda la historia de Hefestos, desde  su caída al mar. La reacción de  Hera fue     de madre y de autoridad: “Mi hijo debe ir al Olimpo”. Su voluntad fue prestamente obedecida.

Así fue. Hera, con la complacencia de  Zeus, proveyó facilidades mucho mayores  que la gruta de Nereo para que su hijo  trabajara  con  potenciación de su industriosidad y su creatividad. Hefesto desarrollaba un proyecto de vida centrado en  el hacer creativo. Pasó la fronteras de la magia. Asombró a los mismos olímpicos construyendo  dos   asesoras  de oro  , capaces  de  realizar  tareas de apoyo  e ,incluso ,de hablar. Ideó trípodes   con capacidad para moverse solos  e ir y volver de las dependencia Olímpicas.

 De improviso, todo   se volvió negro, muy hostil  y peligroso.Hera participó en un verdadero  golpe de estado contra  Zeus  y  su  marido la castigó  surpendiéndola en el espacio. Hefestos  quiso establecer un camino de resolución de conflictos,  usar  su creatividad para conseguir el perdón  para su madre. Fracaso absoluto, Zeus  no escuchó razones, se enfureció y  arrojó  a Hefestos  fuera del Olimpo, El  dios, inmortal  aunque no invulnerable ,cayó , esta vez, sobre la tierra , se rompió ambas  piernas  y quedó discapacitado   para siempre.

Zeus  luego se arrepintió ,lo admitió nuevamente  en el Olimpo.   Hefesto siguió con su trabajo que alcanzó frutos tan notables como  el escudo de Aquiles ,  los arcos  de Artemisa y de Apolo, las armas de Hércules, la hoz con que Perseo decapItó a la medusa, la corona que llevaba Ariadna en su boda con Dionisos…

Sin embargo, su vida  siguió teniendo problemas. Por una parte, los dioses, elitistas, se burlaban
de  su dedicación al trabajo manual y,  estetas, descalificaban   su  apariencia   de cojo ,feo, permanentemente sudoroso.

Por otro lado, se casó  con Afrodita, según dicen por  presión de su madre  , a pesar de que  su verdadero  amor era Atenea. Afrodita le fue infiel, especialmente con Ares,  el  menos creativo y artista de los dioses. Hefesto intentó una acercamiento  apasionado a Atenea, ella lo rechazó, pero se manchó con su semen, lo lanzó a la tierra y..  de allí nació   Erictonio  el fundador de Atenas.

La vida de Hefestos, estuvo llena de  terribles sinsabores .Fue dos veces arrojado fuera del Olimpo,  una vez por la madre,la otra  por el padre o padrastro. Engañado por su mujer, rechazado por su amada, despreciado por los  pares Sin embargo, fue un gran creador y estuvo lejos  de  comportarse como una víctima crónica.

Quienes lo conocieron atribuyen esa  capacidad de resistir lo adverso, esa resiliencia,  a la comprensión, a la bondad, a la disposición a dialogar  de  las personas que   estuvieron con él, lo cobijaron en   sus primeros  9 años, Tetis y Euronime.Dos personajes  que también se beneficiaron de la experiencia   de haber  acogido a Hefesto, Tetis  como madre de Aquiles , Eurinome como madre de las  tres Gracias.




viernes, 31 de julio de 2015

Entrre la Separación y la Integración 38


Entre la Separación y  la Integración  38

Hermes

El dios , el arquetipo de las posibilidades

Hermes arquetipo de las sincronías , del orden “acausal”, del multiverso.
Hermes es el  dios de las posibilidades  de la antigua Grecia, como Thot de los egipcios, como Mercurio de lo romanos, como Eshu de los yorubas , de África occidental, como Loki de los  nórdicos, como la araña del agua ,el coyote  y el cuervo de los indios norteamericanos, como Mauí, de Oceanía…
Es un arquetipo  universal  y se podría decir  que Hermes es el arquetipo de muchos arquetipos cuyo centro es la apertura a las posibilidades.
Posibilidad  de viajar por la tierra y de hacerlo entre  lo divino y lo  humano, de  encarnarse en lo más vital de lo terrestre y de transitar por le dominio de los muertos,  de hacer servicios,  de abrir  alternativas y de  ser embustero y   realizar engaños en todas las escalas, desde lo más nimio hasta   lo que  involucra la muerte  de algunos  o la destrucción de todo , en el caso de Loki.
Hermes,  arquetipo, paradigma del arquetipo de las posibilidades, el  dios recordado  en la tradición   esotérica, en Hermes Trimegisto   y  el hermetismo, en el dominio de  la epistemología y la hermenéutica es,   también, como   señala  Jean Shinoda Bolen ( Los dioses de cada hombre), el dios, el arquetipo de las sincronías.
 Dice la autora, psiquiatra de orientación junguiana:
…”Hermes se abre a momentos de descubrimiento y de acontecimientos  sincrónicos, a esas coincidencias  que resultan ser significativas, sucesos “accidentales”, imprevistos, que  nos conducen a algún lugar que era imposible que conociéramos, vamos allí y regresamos misteriosamente ,sin equivocarnos”
Es decir, que Hermes, dios de las posibilidades, es también el arquetipo de las experiencias del orden a causal…el “otro” orden en la realidad, el que apunta a la existencia del multiverso.

Hermes, niño precoz y dios de las  Posibilidades, entre ellas de transitar por  caminos de humanización.
         Hermes o Mercurio es el dios de las conexiones, de los viajes, de las  misiones en comarcas lejanas. Es el dios de confianza  de Zeus, en tareas públicas, privadas y muy  privadas. Por otra parte. es el  inventor de la lira,  el Dios de la escritura,  el dios de los  caminos, el conductor de la almas de los muertos , el inventor de la  balanza y de la forma de encender el fuego. Al mismo tiempo , es dios de las transgresiones, de los ladrones…  Tiene un amplio registro de alternativas  de movimientos  con sus pies alados y su gorra para congeniar con el viento  Con mucha razón, Rafael Echeverría (Raices de Sentido) lo destaca como el dios de las posibilidades.
Amplias posibilidades  como puente de los dioses entre sí, de los dioses con los humanos, nosotros, “los seres de un día “.
 Posee alternativas poco comunes de ser comunicador de mensajes  especiales de gran política  divina , como fue el caso del rapto de Hades  a Perséfone, de orientar a caminantes  y  de contribuir a enriquecer el imaginario  de los ladrones… Todo,  con  empatía, con dotes persuasivos, con creatividad, con gracia.
 Hijo de Zeus  y de la ninfa  Maia, quien, a su vez , era parte de la Pléyades e hija del gigante Atlas, ninfa con pocos antecedentes,  pero ,según algunos ,  era la mismísima Noche…
Hermes mostró sus dotes desde su primer día de vida. En pañales, en su cuna, aprovecha  el sueño  reponedor de su madre para   levantarse y salir de la cueva donde están madre e hijo  a salvo de los celos de Hera, la esposa de  Zeus. A poco andar, encuentra  una tortuga, le saca el caparazón y, luego, por ruta    segura , va a robar  cincuenta  vacas  de propiedad  de Apolo.
 Para despistar a posibles seguidores, confecciona para las   vacas unas  sandalias de corteza de romero, y las hace andar   retrocediendo,
Esconde a los animales y  sacrifica dos de ellos, cortando  doce porciones. Luego, saca  la piel  del estómago  y  cinco  ligamentos     de una vaca y ,con esos  elementos,  llega a su habitación,  interviene la  caparazón  de la tortuga y  hace una lira. Inventa   la lira. No la toca, Niño bueno de un día, ahora   pareciendo contar con  estatura deunos cuatro años,   vuelve a la cuna , se encoge para poder caber en ella,  y simula dormir.
 Su tranquilidad  no dura  mucho tiempo,  por dotes adivinatorios  o sagacidad  en comprometer voluntades para  ayudarlo, Apolo , cuidadoso  responsable de su  rebaño, ha notado la falta de las vacas y ha dado con el autor del hurto. Apolo emplaza  a su medio hermano  a decirle la verdad, Hermes  alega  inocencia, secundado por la maternal Maia.¿Cómo se permite pensar en  un hechor de tan  temprana edad y absoluta inocencia?
 Apolo es inflexible y lleva la niño al Olimpo, solicitando una reunión urgente para dirimir la situación. Hermes empieza por negar toda participación en los hechos en discusión. Zeus  vacila, quiere creerle. Apolo insiste y  Hermes termina  por narrar todo lo ocurrido  con  un absoluto, insólito  y gracioso .desenfado.
 Dice que ha cortado 12 porciones de  carne  como  señal de  sacrificio, de homenaje a los  doce dioses. Le hacen  notar que,   entonces, existían sólo 11 dioses El  niño, recién nacido no trepida en replicar: “ yo soy el  duodécimo”.
Carcajada general. Zeus indica  a Apolo y Hermes que  conversen entre ellos y vayan  al encuentro de los animales. Hermes solicita pasar primero por  su  domicilio y retira  de allí la lira.  Durante el camino al  escondite de las vacas ,va tocando el instrumento, como  ofreciendo una experiencia de vida. Apolo  se siente transportado, Identificado con  la música, con la lira. Ofrece un trueque: la lira por las vacas ,El niño acepta.
 Los dos hermanos  vuelven al Olimpo, Ahora están en gran amistad. Zeus  recomienda a Hermes que no   vuelva a mentir , pero le encomienda, de inmediato, una misión de mensajero personal, en que esa condición es  casi imposible de cumplir. Procede a regalarte  un caduceo con   las clásicas dos serpientes, un gorro para el viento  y unas sandalias aladas. .
Hermes es el  dios de las posibilidades. de la antigua Grecia ,como Thot de los egipcios, como Mercurio de lo romanos, como Eshu de los yorubas , de África occidental, como Loki de los  nórdicos, como la araña del agua ,el coyote  y el cuervo de los indios norteamericanos, como Mauí ,de Oceanía…
Es un arquetipo  universal  y se podría decir  que Hermes es el arquetipo de muchos arquetipos cuyo centro es la apertura a las posibilidades.
Posibilidad  de viajar por la tierra y de hacerlo entre  lo divino y lo  humano, de  encarnarse en lo más vital de lo terrestre y de transitar por le dominio de los muertos,  de hacer servicios,  de abrir  alternativas y de  ser embustero y realizar engaños en todas las escalas, desde lo más nimio hasta   lo que  involucra la muerte  de algunos  o la destrucción de todo  en el caso de Loki
Hermes arquetipo, paradigma del arquetipo de las posibilidades, el  dios recordado  en la tradición   esotérica, en Hermes Trimegisto   y en la opción del hermetismo en el dominio de  la epistemología y la hemenéutica, es, también, como   señala  Jean Shinoda Boien ( Los dioses de cada hombre), el dios, el arquetipo de las sincronías..
 Dice la autora, psiquiatra de orientación jungiana:
…”Hermes se abre a momentos de descubrimiento y de acontecimientos  sincrónicos, a esas coincidencias  que resultan ser significativas, sucesos “accidentales”, imprevistos, que  nos conducen a algún lugar que era imposible que conociéramos, vamos allí y regresamos misteriosamente, sin equivocarnos”
Es decir, que Hermes, dios de las posibilidades, es también el arquetipo de las experiencias del orden a causal…el “otro” orden en la realidad, el que apunta a la existencia del multiverso.



jueves, 30 de julio de 2015

Entre la Separación y la Integración 37


 Entre la Separación y la integración 37


Maat, hija de Ra ,el Sol, era un  símbolo ,una abstracción  y una diosa.
Maat representaba la armonía que enfrentaba al Caos.
  Caos y armonía - cosmos estaban en permanente  juego de poder. Lo interesante es que Maat era, también ,la diosa de la verdad y de la justicia .
Los muertos  concurrían a un jujcio ante Osiris y 42  jueces, en que sus corazones con sus verdades y malas acciones se ponían en una balanza con la pluma de Maat.

  Verdad , justicia y armonía  , los atributos  de Maat , ilustran la bella intuición de un orden  en la convivencia y la marcha de la historia ,  en que  no es posible concebir la separación entre lo justo y lo verdadero.
Entre lo justo y lo verdadero  y el desarrollo, el salir del caos.Salir para enfrentar un conflicto permanente en que el oren incluye al Caos, de dónde emerge  el empuje creativo.


miércoles, 29 de julio de 2015

Entre la Seoaración y la Integración 36


Entre la Separación y la Integración 36
El Poder Sano  2
Es un tema libre de recetas. Hay que examinar   el concepto  en un mismo movimiento de  revisión de uno mismo, en procesos llevados a cabo con autonomía, lejos de prejuicios, dialogando, reflexionando. Así  se tiene la oportunidad de  pasar por encima   de los sesgos y las necesidades de  mantener imágenes y se dan las condiciones para contextualizar  y para  profundizar  el ángulo de miras sobre la política, el ámbito colectivo de ejercicio del poder, en su conjunto.
¿Qué es el poder, cuáles son sus dimensiones? Al contestar se ponen en acción ciertos “poderes”…atención, memoria, asociación, seguridad, interés  en estas conversaciones … Todos  tenemos poder,  de un grado u otro, de preguntar, de responder, de discriminar, de voluntad…la lista  no tiene término.
Proponemos una  diferenciación simple de cinco dimensiones del poder. Ellas son el poder de ser, el de la conciencia, el de la identidad, el de la fuerza o energía, el de la dirección  del poder.
A).    El poder de ser apunta a nuestra condición básica  de “existentes “,  entes . Es el más olvidado o negado en estos tiempos del “pragmatismo encéfalo craneano”. Nos sitúa, al reconocerle, en la tensión  esencial, ex-istimos, estamos fuera, tenemos nuestra individualidad, pero  pertenecemos  al todo, participamos.
B).    Contamos con el poder de darnos cuenta, la “con- .ciencia”. Poder con su  lucha, su contradicción, el doble enfrentamiento con la incertidumbre epistemológica y con las opacidades del inconsciente.
C).     El poder de ser y el de la conciencia se continúan con nuestro poder  más personal, la identidad, el centro, el yo.
D).    El poder energía  comprende un vasto, diverso, espectro de contenidos .Hablamos de potencia sexual y de poder económico, fuerza física y capacidad de convocatoria, poder militar  y resonancia carismática…Es el poder tangible, el único aparentemente  existente en el sentido común.
E).     Las expresiones del poder  poseen  distintas direcciones; la guerra, la acumulación, las relaciones humanas, el desarrollo personal, el conocimiento, el enriquecimiento, el trabajo, el control de una posición  gubernamental, la expansión territorial, la educación, la obra artística, el éxito deportivo. Toda la gama posible de las metas humanas. Es la dimensión del poder más cercana a la salud, la susceptible de ser llevada a términos valóricos
Para encarar la salud del poder tomamos la directriz de la salud integral . En ella, en apretado resumen, se considera el desarrollo del potencial de cada uno y de todos, en armonía entre sí y con la naturaleza, rescatando la “escala humana”, el papel del ser humano en el cosmos, la forma peculiar como se da  la identidad bivalente, “cuántica “ de  autonomía y participación  en la comunidad, la humanidad, la vida ,el planeta.
Podemos considerar, tentativamente, a grandes rasgos, como forma de animar un diálogo, las condiciones siguientes que pueden ayudar a identificar  a  un poder “sano”:
A).  La armonía entre la igualdad humana básica y el derecho a la diferenciación.
B).  La orientación hacia la sustentabilidad
C).   El equilibrio entre el poder de identificación acotado a lo más significativo y la apertura a lo universal
D).  La sinergia entre el  desarrollo  de las personas y la búsqueda de medios para facilitarlo
E).   La atención a las necesidades y derechos de todos
En relación al poder de dominación, hay tres  grandes formas de establecer el poder sobre otros, importantes para el estudio de la salud. Ellas son el poder impuesto a la fuerza,  el obtenido por “autoridad” y el propio de la seducción  que neutraliza la capacidad de discriminación
Entre la visión “supra humana “de negación de la inevitabilidad, de lo constitutivo del poder  y la adscripción  autoritaria  a  la legitimación del poder de dominación, podemos optar por  el referente de la salud integral, por la búsqueda de la salud del poder.



martes, 28 de julio de 2015

Entre la Separación y la Integración 35


Entre la Separación y la Integración 35

El poder  sano como arquetipo de la salud  1

Es claro que el poder de dominación  es un gran obstáculo para el desarrollo de la  salud como capacidad humana  de realización individual y colectiva, en armonía con la naturaleza, con sentido de misión ..

Todavía tienen sentido  las palabras de Voltaire: ”La  pasión de dominar es la más terrible  de todas las enfermedades del espíritu  humano.”

Algo de ello  advierte Cervantes   cuando comunica el decir d e Sancho, pronto a tomar sus responsabilidades en la  Ínsula: “Yo me imagino que es bueno mandar , aunque se a un hato de ganado.”

Sin embargo,  poder es capacidad, la necesidad de mandar  de controlar .  de  acumular, de dominar, de ser temido o envidiado son formas como se expresan  ciertas capacidades humanas, pero, también , existe  un poder de cuidar , de cooperar, de amistad, de amor, de  escuchar, de dialogar , de llevar a la  sinergia, de hacer liderazgos  integradores ,de hacer   crítica  constructiva, de  desarro-llar y educar  en dirección y práctica  de  un sentido común, de una mentalidad humanista ecológica…
Existe un poder sano



Nuestro bosque de espeso y yerto pragmatismo, acompañado-gran y comprensible  paradoja- por inútiles intentos de establecer  momentos  utópicos absolutos, sin trabajo, disciplinas y procesos de aprendizajes previos, nos aleja de la consideración de los árboles fundantes de nuestra condición humana. Uno de ellos es el poder,  ubicuo, hipócrita, denostado, tan parte nuestra como las células o la esperanza.
Nos proponemos sugerir algunos elementos de juicio para el estímulo a las conversaciones, reflexiones y actividades formativas en torno al poder humano, diferente al de la naturaleza, al de las máquinas, al de los documentos notariales.
Tomamos como  ángulo de miras a la salud . Nos preguntamos por la salud del poder. La intención  es  de contribuir a  las búsquedas de “terceras vías, entre el “pan pragmatismo” de la adscripción  acrítica al mundo, del  uso y de la adicción al poder, y el reino  etéreo o retórico  de la evasión  hacia una negación  utópica de la existencia y necesidad del poder.
Cuesta admitirlo,  pero hay un cierto sincretismo,  una sobre posición de contenidos entre poder y salud. Poder es capacidad, poder   realizar algo, con la imaginación, las manos, la voz,  el dinero, la influencia, la inspiración…Cuando hablamos de salud nos referimos a ciertas capacidades, poderes, postulados como  positivos, tendientes a la actualización  de algunas posibilidades  humanas: goce, comunicación,  trascendencia, identidad. Sí  nos referimos  a la capacidad vital, o a la de integrar, como rasgos de salud, allí está implícito el poder como la medida de sus alcances, lo que se “puede “ en vitalidad o en integración .
Hay un poder  de las diferentes dimensiones de la salud. A la inversa, se da, igualmente, la salud de las diferentes expresiones del poder. Es una indicación sobre la dirección de un determinado poder. A partir de una visión de salud integral, de considerar como válida la salud de todas las personas, del reconocimiento del valor de cada ser humano, el poder de dominación es propio de una “mala salud”.
Profundizar  en la concepción del poder es relevante para los trabajadores de la salud, la educación, el desarrollo social, los temas ambientales y la cultura. Lo es para todo un país que pretende abrir un ancho camino a la cultura .

Continuará



lunes, 27 de julio de 2015

Entre la Separeación y la Integración 34


Entre la Separación y la Integración    34

        El arquetipo de Apolo 2

El asumir la confrontación de paradigmas, el contar con la capacidad crítica y la creatividad requeridas para darle vida y sentido a la integralidad, requieren apertura y desarrollo de conciencia. Para ello, las conexiones entre el inconsciente individual y colectivo y los mitos de resonancia universal son facilitadores de  avances progresivos  hacia  nuevos niveles de comprensión. A este respecto, junto a las figuras de Panacea y de Higia, tiene un valor el alternar con el célebre y multifacético Apolo.

Panacea es una figura simbólica que contribuye a la introvisión, al “insight” sobre nuestra tendencia a la omnipotencia y la falta de conciencia de nuestros límites. Higia encarna la vocación y la exigencia existencial del hacerse cargo, del “cuidado”, del “pastoreo” de la vida.

 Apolo puede contribuir, como símbolo, a aprehender las dimensiones y conflictos a encarar con la noción de integralidad, como utopía de la medicina, de la salud, e, incluso, de la felicidad.

Hay una asociación muy antigua, entre el dios Apolo y una serie de atributos relacionados con la integralidad: sabiduría, equilibrio, brillo, amplitud, ponderación, belleza, aprendizaje... Apolo, el resplandeciente, dios del sol, árbitro del tiempo, plenitud de juventud, dios de la enfermedad y las pestes y de la curación, de la videncia y de la profecía, de la mediación entre los humanos y los dioses.

Apolo, un dios que se enamora, que tiene desengaños, que es capaz de ser cruelmente vengativo, que sufre al perder a sus hijos, que exige, implacable, que Orestes vengue a su padre y mate a su madre Clitemnestra. Apolo, dios múltiple, versátil, del equilibrio y la armonía. Dios que integra salud y enfermedad, vida y utopía.

Pitágoras, tal vez el primer religioso pensador que hablara de “filo-sofía”, amistad hacia la sabiduría, fue considerado por algunos como una encarnación de Apolo. Schelling y Niestzche destacaron el contraste entre las grandes constelaciones culturales, apolíneas y dionisiacas, las del equilibrio y las del frenesí vital.  Cuando Cazaneuve habla de tipologías de concepciones de la felicidad, también alude a una visión apolínea y a una orientación dionisiaca, que podrían equivaler a los principios de realidad y de placer de Freud, en sus alcances más radicales.

Hay dos elementos del mito de Apolo que son importantes de destacar, en el propósito de sacar el tema de la integralidad de la mecánica del slogan y lo trivial y llevarlo a sus implicaciones epistemológicas y de asociación con el cambio de conciencia. El primero es el rescate de la ética integral como terreno de experiencias biográficas. Apolo estuvo muy lejos de nacer Apolíneo. En segundo término, la relación de equilibrio, de desapego, de lo clásico, con la pasión, la vida, lo romántico.  A Apolo, además de haber sido “dios de las pasiones”, ya en pleno período profético, de intermediario con Júpiter,  el que  se entendiera y  complementaba con Dionisio, no lo descalificaba.

Apolo tuvo un duro aprendizaje biográfico, una serie de experiencias que lo llevaron a madurar hacia lo “Apolíneo”. El mito ayuda a comprender que se requieren procesos formativos profundos para trabajar en los marcos referenciales de la salud y la medicina integral.
La vida de Apolo está marcada por pasiones y conflictos, desde antes de nacer. Hijo de Júpiter y de Latona, la personificación de la noche, vio amenazada su supervivencia por los celos embravecidos de Hera, esposa posesiva del dios supremo, quien dio instrucciones intimidatorias para que en ningún sitio de la tierra se aceptara dar lugar al parto de este fruto de la infidelidad divina. Sólo la pequeña Delos, un peñón flotante, se apiadó de la gran angustia de Latona. Poseidón, dios del mar, le proporcionó una columna para que anclara y sirviera de digna cuna a tan importante personaje. Iris, la mensajera de los dioses, la del “arco iris” entre cielo y tierra, fue la encargada de ir al Olimpo en busca de Eleitis, diosa de los nacimientos, mañosamente retenida por Hera.

Al nacer, Apolo rompe el cordón de oro que rodea sus reales pañales y reclama de inmediato el arco y la lira, junto con expresar con absoluta asertividad su propósito de ser el intérprete de la voluntad de Júpiter, su padre. Vemos, de inmediato, el concierto de las armas y la música, el desparpajo genial y precoz de hacer lo suyo, pero, al mismo tiempo, la forma, el orden, la conciencia de límites frente a una racionalidad ,a un ser superior.

La lección de fondo es que todos esos equilibrios son difíciles, incluso para un gran dios, por lo que es explicable que Apolo pasara por muchas frustraciones y por la autoría de severos errores.

Tal vez el episodio más pertinente para ejemplificar como Apolo se hizo “integral” viviendo experiencias remecedoras, fue su año de castigo con trabajos en la tierra. Hay una visión que atribuye la falta a que Apolo mató a la fatídica serpiente Pitón en las inmediaciones sacras del templo de Delfos. Lo más aceptado es, sin embargo, el relato que lo asocia con la muerte de Esculapio, el padre de la medicina e hijo de Apolo, que incurrió en la transgresión de resucitar a uno ¾o varios¾ muertos. Júpiter lo fulminó con un rayo y Apolo, desconsolado, impulsivo, se vengó matando, a su vez, a tres cíclopes, familiares del primero de los dioses, los que le regalatonel rayo  con  que  Júpiter fulminó a su hijo. El  dios  jefe ,entonces, lo condena a servir, durante un año, de cuidador de los rebaños de un mortal, el rey Admeto. Apolo aceptó con humildad la tarea y la relegación fuera del Olimpo. Creativo y responsable, empleó la lira para domesticar los animales,. Fue, al parecer, un hito decisivo en su transformación “personal”, en el tránsito hasta llegar a ser ponderado, equilibrado, apolíneo, integral. Del exilio fuera del Olimpo  vino la transformación hacia el poder  “relegar” a un segundo plano lo pasional, lo impulsivo.
Un aprendizaje de la integralidad no a base de consignas, sino en función de una evolución de la conciencia relacionada con vivencias profundas.

En lo biográfico está implícito el segundo contenido importante del mito, para los efectos de la discusión sobre la integralidad, lo apolíneo puede encauzar lo dionisiaco, pero no lo excluye. En el templo de Delfos, el más importante de los muchos lugares de culto a Apolo, también se celebraba a Dionisio.
Los dos dioses no eran antagónicos, eran complementarios. Apolo, el sabio, era joven y vital. Tenía el don de la profecía, pero también manejaba el arco y la lira. Nietzche destaca en “El Origen de la Tragedia” que ésta nació del confluir de la vitalidad, de la verdad dionisíaca, y se integra con las representaciones mediatizadas, de la pintura y la escultura, apolíneas.

Otra manera de decirlo es que la integralidad se nutre de la reflexión, del orden secuencial, del hemisferio cerebral izquierdo, y, también, exige atención a los nacimientos, los exilios, las muertes, la vida y su repercusión en los afectos, el hemisferio cerebral derecho. O, también el mito puede traducirse en que se requiere acercar las experiencias vividas de quienes trabajan en proyectos de medicina integral, con sacrificios, abnegación y compromiso, con los que buscan y encuentran caminos de desarrollo psicológico y ampliación de las perspectivas paradigmáticas.

Higia, la higiene, el proyecto de construir la vida de cada uno y de todos en forma saludable, al imbricarse con la Atención Primaria como estrategia de cambio, tiene que involucrarse con transformaciones culturales en que la noción de integralidad está en primer plano. Se trata de abandonar el individualismo desarrollando la capacidad de individualización, de respetar la razón y asegurar su primacía frente al mecanicismo y los esquemas, en consonancia con la apertura a los afectos, a la imaginación,  a los valores, al espíritu.

 Apolo, dios principal de la salud, es un arquetipo inspirador, en la medida que es un mito que contribuye a sacar a la salud y a la medicina integral de la retórica y de la instrumentalización comercial. Apolo, en diálogo con las Panaceas las  Higias, los Júpiter y los Dionisios. Apolo como inspirador de un cambio cultural y de una formación que ve a la integralidad como puente entre la salud y la medicina, entre la ética y la ampliación de la conciencia, entre el paradigma básico vigente y el nuevo paradigma holístico. El integrador.




domingo, 26 de julio de 2015

Entre la Separación y la Integración 33


 Entre la Separación y la Integración 33

Apolo,  arquetipo del equilibrio 1

Vimos como Atenea era un arquetipo de una condición  que suele confundirse  con la sabiduría, la capacidad  de aplicar conocimientos ,imaginación  y experiencia para  llevar a cabo determinados  propósitos,: la inteligencia estratégica, distinta de la sabiduría.
Pasamos a conversar de Apolo, el dios del equilibrio,  al que Nietzche considerado  símbolo de  un polo  en  la vida personal-cultural, lo apolíneo,  lo equilibrado, en contraste  con lo dionisíaco, lo exaltado.

               Introducción
EL problema de la integración, de lo apolíneo, en medicina, en salud , en los paradigmas  culturales básicos.

La integralidad es una idea fuerza muy compleja y, a la vez, el objeto de una retórica vacía. Corresponde a la necesidad profunda de establecer nexos y de alcanzar completud y es, también, expresión de manipulaciones espúreas de publicidad para el consumo. Apunta al desarrollo de la conciencia ética, pero es, con frecuencia, mediatizada para los usos más triviales.

En nuestro país, en el ámbito de la medicina y de la salud, coexisten, como en todas partes, las búsquedas coherentes y las prácticas demostrativas comprometidas con las actitudes escépticas, los afanes mercantilistas y los reduccionismos burocráticos.
 Es útil recordar algunos de los múltiples aportes al desarrollo de la medicina integral en Chile que van desde la concepción del Servicio Nacional de Salud y las entidades que le antecedieron, las carreras universitarias de la salud, las antiguas Unidades Sanitarias, hasta experiencias más cualitativas como la de Purranque, la del Centro de Demostración de Quinta Normal, Medicina Psicosomática del Hospital Salvador, Medicina Comunitaria, el Centro de Antropología Médico Social, el Caimi, Cespo, la Vicaría, Quillahue, Cis, Cisme, Fasic, La Caleta, Gradas, Tideh, Soinde, Ciaspo, Colectivo de Atención Primaria, Paesmi, Cintras, el conjunto de los Cosam… para mostrar una lista larga , de todos modos muy incompleta ,de aportes multifacéticos a un marco referencial que todavía exige mucho camino de  elaboración.

En esas instancias de acción y reflexión, tal como en la vida diaria ciudadana, en general, no ha sido fácil distinguir puentes y fronteras, matices diferenciales y sobreposiciones de la salud integral y de la medicina integral. Sin embargo, haciendo una síntesis, forzosamente arbitraria, emerge entre los rasgos destacados de la concepción- valor¾ aspiración a la medicina integral ,el asumir una relación de todo a parte, la medicina entendida como “partícipe”, como contribuyente, un factor que interviene en la actualización de la salud. Hay un cierto paralelismo o analogía con los deslindes entre salud y enfermedad en que, aunando, también, la apreciación de la continuidad y de lo específico, puede decirse que la enfermedad “participa” de la salud, es un aspecto de ella.

La búsqueda de marcos de referencia y de caminos operativos en lo que respecta a Medicina integral ha contado con responsables, asistenciales, docentes y de investigación, que se desempeñaban ¾o lo hacen actualmente¾ con parámetros disciplinarios, antropológicos y epistemológicos bien delimitados y asumidos.

En contraste, la noción más abarcativa e inasible de salud integral transciende las demarcaciones habituales en lo disciplinario y lo administrativo. Es objeto de interés de las llamadas medicinas “no ortodoxas”, concurren a su utilización conceptual movimientos sociales, críticas culturales y partícipes en nuevos referentes epistemológicos. El término salud integral se aplica, fuera del ámbito de la medicina y los individuos, a la consideración de la dinámica social, de las ideas, de la cultura, del perfil del desarrollo humano. Sin dejar de ser parte del quehacer y el lenguaje de las profesiones de la salud, los términos son aprehendidos por políticos y simples ciudadanos, educadores, cientistas sociales y buscadores espirituales.

Para hacer real la estrategia de atención primaria, para contribuir a revertir las tendencias individualistas deshumanizadores en atención médica, para apuntar a un desarrollo social saludable, es importante buscar formas de ahondar en las concepciones de salud y medicina integral y en las relaciones entre ellas.

 En este proceso entramos a perturbar creencias muy establecidas, a sacudir modorras, al riesgo de provocar miedos al cambio y a la perdida de lo conocido. Es el terreno ineludible de la dinámica, de la confrontación
de paradigmas culturales básicos. Es la discusión acerca de concepción de realidad, de conocimiento, de ser humano. Es mirar más allá de la modernidad.

Se llama paradigma al modelo, al marco consensual de ciencias y prácticas de una comunidad científica. Por extensión, se plantea una noción más amplia, la del paradigma cultural básico, que se refiere tanto al como conocer como a los grandes contenidos de la visión de mundo y de evolución humana posible y deseable.

 Hoy vivimos, dentro de una crisis de civilización, la coexistencia y el enfrentamiento de paradigma básicos. La valoración y la conceptualización de la integralidad son parte substantiva de esta crisis y confrontación de tendencias.

La noción de integralidad puede ser instrumentalizada en un simple sentido retórico, como un elemento de legitimación, de autovalidación, de promoción de intereses o de mero relleno. Proliferan los negocios denominados “medicina integral”, en que es difícil encontrar algo substantivo, de profundización ética o de búsqueda o hallazgo de puentes entre lo físico, psíquico, ecológico y espiritual o cualquier otro de los planos integradores en salud. Lo mismo puede decirse de cierto uso ritual de las palabras “integral” o “integrado”, referidos a salud y/o medicina, en los programas públicos o del sector solidario, en que no hay reconocimiento de la complejidad de las dificultades que involucra una propuesta “integradora”.

El aviso mercantil, seductor o estridente, señalando los presuntos méritos de una clínica de “atención integral”, o el discurso funcionario que reitera un énfasis en el término sin profundizar en sus alcances, representan una misma tendencia evasiva, enajenante, ajena al conflicto de fondo entre el reduccionismo analítico de la modernidad y el emerger de lo holístico, a la tensión entre paradigmas básicos. Fuera de la sintonía con la colisión entre la visión del mundo cartesiana, de lo claro y lo distinto, lo objetivo netamente separado de los subjetivo, y la apertura real, no de pura fórmula, a un universo de relaciones, a la integración.

Se hace necesario profundizar en las implicaciones paradigmáticas de la integración, de consuno con un rigor y alerta ante las confusiones que produce la retórica comercial o burocrática.

El arquetipo de Apolo se hacd presente.

Continuará.