viernes, 3 de noviembre de 2017

Publicaciones Personales 19


Publicaciones  Personales 19
El Conejo Rosado y la Coneja  Rosa(4)
Una saga de narraciones orales  y  de  cuentos incluído en
Libros.

Distinción entre magia y sabiduría

El Sabio y la Magia

 El Conejo Rosado guía  a una visitante a un ser sabio

-Subía la montaña. Sentía su cuerpo, denso, cierto. El aire  era puro, frío como una verdad cortante de tan tremendamente certera. De súbito, lo vio.

Altas las orejas, celeste los ojos. La observaba, amable, el conejo rosado. Se entendieron en forma instantánea. No sabemos cómo, pero el conejo rosado empezó a caminar por una senda, tal vez inédita, que se iba abriendo sola  a su paso... y ella lo siguió, sin  vacilaciones, como si se tratara de confiar en un conocido de siempre.
– Tengo un invitado que desea conocerte –  dijo él,  también con naturalidad, aparentando a ser  alguien bien versado en la comunicación humana.
- La nieve,  a pocos metros sobre ellos,  parecía tranquila, expectante. Un cóndor voló por encima, lento,  como observando con atención. El conejo rosado le hizo un leve y muy correcto gesto de saludo y el ave prosiguió su ruta,  moviendo las alas al modo de un aviador diestro y alegre.
– Tengo un invitado que desea hablar contigo ,  insistió el conejo.
Ella vio como la boca de una madriguera se ensanchaba, se adaptaba  a su cuerpo, tomaba la forma familiar de una puerta hospitalaria. El conejo la precedió en entrar  a una habitación   en que reinaba una temperatura agradable y parecía  presidir una figura... que ella reconoció de inmediato.
– Eres el ser sabio – le dijo.
– Sí –  dijo él – el tuyo.
El conejo rosado se subió a las rodillas del ser sabio. Ella sonrió y el conejo desapareció en su sonrisa.
– Esa no es la magia – dijo el ser sabio, como si estuviera siguiendo su pensamiento.
– La magia –  continuó afirmando – es el regalo de existir… la montaña, los conejos, los cóndores, los humanos, el tiempo,  el mensaje del sol a la tierra, el nacimiento  de los niños...
 Ella agradeció el regalo del recordar el gran regalo, siguió mirando la cordillera nevada, escuchaba el silencio, sentía el aire puro y la indudable presencia de su cuerpo.
Algo más tarde, la Coneja Rosada dio a su pareja  un mirada  con apariencia de venir desde varias  encarnaciones  avanzando en la busqueda de sentido y éste advinó que a ella le  conmovió  el percibir una magia en que el Rosado no era el centro aparente del encuentro de la vsitante   y la  sabia, hizo un  asociación  y le propuso  que contara  qué podía recordar sobre los Matices del Otoño, en que también  le hacía una verónica al poder y al ego.

……..


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