miércoles, 3 de octubre de 2012

Conversando sobre la AMISTAD (365)


Conversando sobre la Amistad(365)
¿Cuál es el sentido de conversar sobre la amistad?
Buen tema de conversación :¿ Por qué conversar?
Buen tema para practicar la amistad
En este caso, se trata del trasfondo de estas misma notas, con la pregunta puesta al cumplirse un año del ejercicio de escribir estas notas diarias,
Contestemos dando a conocer  el sentido, la respuesta a la pregunta  inicial    que han dado las y los lectores
Aparecen tres ideas centrales:
a)La amistad es una dimensión muy importante de la  vida humana.
b) Es más compleja, más abierta a la diversidad, más misteriosa que lo que se sostiene en el sentido común.
c) No entra habitualmente en la educación formal o informal  ni tiene un gran lugar   en la literatura o en los medios de comunicación
d) La amistad y lo amistoso se contra ponen con los dos polos  de la cultura  mundial: el individualismo  y el integrismo.
e) El conversar sobre la amistad es una forma de cuidar y cultivar la amistad .
f) Al conversar sobre la amistad se está ya participando, de alguna manera ,  en el proceso de cambio  individual,  interpersonal, comunitario hacia un nuevo sentido común, hacia un nuevo paradigma cultural,

martes, 2 de octubre de 2012

Conversando sobre la Amistad (364)


Conversando sobre la Amistad (364)

Amistad por el extranjero  en el dominio de la palabra hablada, aquel que no puede decir Buenos Días.
Del libro del joven Matías Cepeda, privado de voz, con  un alto desarrollo personal, “El silencio que grita”, publicado por Alegremia
La Amistad requiere cultivo, necesita conocer y atender a las necesidades del otro Matías, con franqueza y con  imaginación sobre la “otredad”, se pone en nuestro lugar destacando  el papel del tiempo  en lo que estamos  dispuestos a entregar.


CAPÍTULO 6
 



LA PROFUNDIDAD DE LAS PALABRAS Y LA SABIDURÍA DEL SILENCIO





  Entender a personas como yo no es fácil, ni siquiera lo es para las personas que me rodean. Despertar con sonrisas pero sin  un “¡Buen Día!”, mirar la cara del que nos ayuda a levantarnos sin poder contarle lo que soñamos anoche y decir un
“Hola, ¿Cómo estás?”
   Las charlas se alimentan de palabras, una frase permite otra frase, un comentario espera una respuesta para seguir avanzando en la charla. Tu palabra provoca una idea en la otra persona y a su vez, esa persona expresa otra idea.
   Las palabras son sonidos que expresan nuestro sentimiento  y  en las conversaciones las palabras son casi indispensables.
    Para conversar sin voz es necesario tener a alguien que pueda ayudarte con el manejo de la tabla, que los demás sean capaces de creer, que puedan tener el tiempo necesario para dialogar y que puedan sentir como mi voz la voz del que me ayuda.
    Me siento dentro del mundo cuando hablo y me escuchan, siento en ese momento la igualdad que da la palabra, pero para charlar conmigo es necesario tener más tiempo que el habitual y eso no es fácil de encontrar.
   Hay  personas que dejan pasar la vida sumergidos en la soberbia de sentirse superiores a una persona diferente a ellos. Actitudes como estas no suman a una vida en armonía.
   Es acá donde mi vida me obliga a estar en un silencio no elegido por mi, silencio que grita mis pensamientos, pero que no se escucha,  silencio que grita y te obliga a ver la vida desde afuera.
   No se debe confundir  mirar la vida desde afuera con estar afuera de la vida. El  mundo gira tan rápido que es difícil detenerse a observar tu mundo, eso no siempre es positivo porque a veces se pierden detalles importantes para la paz interior.
    La Paz Interior es la armonía entre lo que somos, lo que creemos que somos y lo que nos gustaría ser. Esa armonía es el resultado de un equilibrio muy difícil de lograr, sin la capacidad de detenerse cada tanto, esta Paz Interior no será tan fácil de conseguir y mantener.
   Como mis silencios son obligadamente largos, puedo detenerme a mirar mi vida y la de los que me rodean. Acá es donde yo siento que mi vida tiene importancia, porque observando puedo analizar, analizando puedo aprender y aprendiendo puedo ayudar.
  Observar no es tan fácil, es mirar con la intención de centrar nuestra atención en algo que deseamos analizar.
   Esta observación debe tener un sentido positivo. La persona que sabe observar decididamente puede influir en otros.
   La observación es una capacidad de pocos pero debería ser más frecuente. Si pudiéramos será capaz de mirar el mundo desde afuera cada tanto, encontraríamos más personas con este poder.
    La vida gira sin detener su paso y yo debo seguir también estar adentro del mundo es mi desafío.
     Las cosas no son perfectas pero la vida sigue igual, aceptar la realidad  tratando de escribir mi propia historia es mi objetivo.


lunes, 1 de octubre de 2012

Conversando sobre la Amistad (363)


Conversando sobre la Amistad(363)

Amistad  con los momentos cumbres  en que la vida adquiere  un nuevo sentido
Capítulos del Libro  El Silencio que Grita, de Matías Cepeda, publicado   por Alegremia

Matías  recuerda,  “ vuelve a pasar por el corazón, como dice  su abuelo  Julio , el momento  en que su  silencio se llena de palabras, cuando tiene lugar su

                               EL ENCUENTRO CON LA VOZ


  Fue una tarde de Julio cuando  encontré a Silvina, la mamá de Renzo. Siento aún la alegría en mi corazón.
    Mientras todos hablaban,  yo observaba cómo Renzo podía hablar en el silencio. Él no tenía voz, como yo, pero sí podía hablar mercando con su dedo las letras de un abecedario. Miraba detenidamente en una confitería, mientras yo me mantenía en el silencio de mi cuerpo, Renzo había encontrado la manera de comunicarse. Mi amigo estaba al frente mío pidiendo lo que quería comer, mientras mi mamá se esforzaba en entender qué es lo que yo quería.
   Aún tengo la imagen de esa tarde, siento aún la misma emoción. Pero no fue esa mi primera vez, aún no entiendo porqué esa tarde no me dieron la oportunidad de tener voz, sentí que la posibilidad de salir de mi silencio se perdía… ¡Qué pena sentí por mí esa tarde!
   No importa la fecha, importa que en ese viaje,  una noche por fin mi tía me preguntó si sabía leer, a lo  cual  respondí que sí, con la voz que entonces tenía: un movimiento de mi cabeza hacia abajo y un sonido al cual le habían puesto el nombre de sí.
   Es difícil explicar lo que sentí en ese momento, tuve miedo de no poder señalar la letra que yo realmente quería, estaba al frente del milagro de tener una voz y con ese milagro la posibilidad de darle un giro a mi vida.
   Me mostró una tabla, en ella estaba el abecedario, me dijo: “te sostengo la mano y marcá con tu dedo letra por letra hasta formar la palabra que quieras decir”.
    Mi Abuelito Julio repite siempre que recordar es volver a pasar por el corazón, y al vivenciar nuevamente esta historia, descubro cosas nuevas. Mi tía me dijo que no tenga miedo. ¿Cómo supo ella de mi miedo? Percibir el sentimiento del otro no es frecuente, la percepción es una capacidad particular y poderosa, sin temor a equivocarme puedo afirmar que quien posee esta capacidad, puede construir o destruir en gran parte al otro.
   Fue entonces cuando descubrí la palabra y mi palabra se tornó una voz en el silencio, mi palabra se formaba al marcar las letras.
   El silencio siguió, pero ya no era el mismo, mi silencio estaba lleno de palabras.
   Pero no fue ese el tiempo tampoco. Volvimos a casa y sin entender porqué siguió el silencio en mi vida.
    Muchos días pensé que así no quería vivir, había pasado por mi vida la oportunidad de insertarme en el giro de la vida y no me dejaron entrar.
  ¿Por qué mi mamá no intentaba? ¿Por qué mi mamá no creía aun? Sin voz no podía decirle que era yo quien hablaba.
  La vida tiene misterios que uno no entiendo, ¿porqué algunos adultos tienen tanta dificultad para creer en cosas simples?… Esta vez sí sentí que el brillo de mis ojos comenzaba a opacarse.
   ¿Qué hizo que las cosas cambiaran? No se, pero una tarde mi mamá me sentó a su lado y me dijo:”…Matías enseñame…” Recuerdo claramente que sentí  emoción y felicidad, esta vez sí que mi vida cambiaría.
   Las cosas no fueron fáciles después,  no fue sencillo que mi mamá me crea, pasaron muchas tardes hasta que me dijo:”…Sí, sos vos el que me habla”-.
   Ahora sí que tenía ganas de levantarme, ahora sí que la alegría estaba en mi interior. Cada tarde era una fiesta cuando nos dedicábamos a charlar.
  Ser yo con voz propia tuvo grandes desafíos, tuve que esperar mucho tiempo para que mi familia  y amigos acepten  mi voz.
     Para algunos la tarea fue más fácil no todos buscan razones lógicas a las cosas sencillas.
     Si pudiéramos ser capaces de mirar al mundo sin tanta lógica seria más fácil encontrar la alegría.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Conversando sobre la Amistad



Conversando sobre la Amistad(362)

Amistad con  hacerse cargo  del  valor de la palabra hablada

El Silencio que Grita
DE MATIAS CEPEDA

 Un adolescente sensible e inteligente, privado de voz, nos enseña a  valorar el   don maravilloso de la palabra hablada.

“Entre alegrías y tristezas fue pasando mi infancia,

el mundo iba creciendo conmigo y conmigo crecía la

impotencia de hablar.”


II – MI ADOLESCENCIA TIENE SORPRESAS




CAPÍTULO 4



   
                              SOBRE EL SILENCIO Y LAS PALABRAS



     El mundo está lleno de palabras, no todas tienen sentido pero todas son escuchadas.  Al no tener voz no llegan las palabras y sin ellas el pensamiento queda encerrado en nuestro cuerpo.
   Tu silencio no es como el mío, tu silencio tiene significado, tu silencio es una palabra más. Mi silencio en cambio está lleno de palabras, no es fácil encontrar la manera de que esas palabras se escuchen.
   Las  palabras son sonidos que  expresan nuestro sentimiento, música que tiene efectos diferentes en los demás. La palabra dicha en el momento indicado es sabia y todo tiene su momento, es tan poderosa que puede cambiar el pensamiento.
    Al tener voz  tenemos el poder que da la palabra, al tener voz es más fácil decir hacia donde encaminamos nuestra vida, al tener voz la vida tiene alegría, sin ella no es fácil encontrar el entusiasmo por vivir.
    El entusiasmo de vivir se encuentra cuando uno sabe para qué vive.
    Los sonidos cotidianos, los sonidos cotidianos componen melodías que transforman  nuestro interior. Lo maravilloso de la vida es compartir con los demás nuestras vivencias y al no tener voz esto es imposible; esas melodías no pueden ser compartidas, no pueden ser escuchadas.
    La mayoría de mis amigos viven en un mundo de silencio, sin poder decir  hacia donde quieren ir. Este mundo obligadamente silencioso los condena a vivir una vida sin alegría. En el tiempo en este silencio nada tiene ya sentido.
    Sin voz tus palabras  se ocultan en tu silencio y la mayoría de las veces mueren en ese silencio, la alegría lentamente se escapa y la mirada de a poco se opaca, el brillo de la vida termina por morir.
    Muchas personas como yo nunca entran al giro de la vida.
    Hay cosas que no podemos cambiar pero hay oportunidades que no podemos perder. En un cruce de caminos encontré la palabra y ahí cambio el giro de mi vida.





sábado, 29 de septiembre de 2012

Conversando sobre la Amistad (361)


Conversando sobre la Amistad(361)
La Amistad con  el dolor del otro
El Silencio que grita
Libro de Matías Cepeda, publicado por” Alegremia”
Un capítulo que nos interpela ante la vivencia de otro ser humano en una situación límite permanente y frente a la  tremenda responsabilidad de la educación , la formal y la del curriculum oculto de la vida cotidiana, de las recreaciones, de la amistad…

CAPÍTULO 3




                             LA ESCUELA EN EL SILENCIO





      Nunca entendí por qué no podía ir a la escuela como mi hermano. Sin palabras no podían  saber que yo tenía una inteligencia normal. Si hubiera podido hablar, hubieran podido saber.
    Entonces un día, sin entender muy bien lo que pasaba, me dijeron: “Matías, vas a empezar a ir a una Escuela Especial”.   Porqué era especial, no me dijeron.
     El primer día que fui observé que no teníamos el mismo guardapolvo blanco que usaba mi hermano para ir a la escuela y que no éramos muchos alumnos.
     Aún sin entender qué era eso de especial, tenía ganas de aprender, sabía que para eso era la escuela. 
      Los primeros  años fui con Mirta, mi amiga, su presencia hizo que este tiempo fuera un poco más feliz. Mirta era mi maestra y la de mis amigos, sentíamos alegría con su presencia, ella podía interpretar nuestras necesidades mejor que cualquiera, ella sí creía en nosotros.  Hubo un profesor de taller que me hizo sentir que yo era un alumno más. Él me enseño. Cada vez que iba al taller me alegraba mucho,  porque ahí también aprendía.
    Si este tiempo de escuela hubiera sido como las clases de taller, hubiera sido un tiempo agradable, pero sin creer que el otro puede aprender no se pude enseñar.
     Personas como yo con este cuerpo y sin una voz propia no tienen lugar en escuelas como esta, sus maestros no pueden entender que somos algo más que un cuerpo mirando el piso, que tenemos inteligencia, que pensamos y que decidimos por nosotros mismos.
    Toda relación implica respetar al otro tal como es sin sentirse superior y entre el alumno y el maestro esto debería ser así también.
    Siempre quise ir a la misma escuela de mi hermano, tuve que aceptar in a una escuela que decían era especial pero cada día que pasaba mi alegría se perdía.
       Tuve tiempo de enojos muy fuertes. Fue muy triste para mí que no entendieran que yo no quería ir.
    Quien sabe la verdad de nuestros sentimientos si la voz no existe en nosotros.
   Esos momentos de escuela dejaron en mis recuerdos muy dolorosos.


viernes, 28 de septiembre de 2012

Conversando sobre la Amistad (360)


Conversando sobre la Amistad( 360)
Amistad con el sentido profundo de la vida
El libro El Silencio que Grita
Entregaremos algunos  capítulos de este  libro tan especial, tan “sentipensante”, tan  remecedor , tan asombroso, que ,entre  otras cosas , grita  mucho del lo que callamos  sobre la Amistad
 Nos pareció  importante respetar los créditos  y destacar la Dedicatoria
El Silencio que Grita
Colección Altaalegremia Nº 4


2012 Matías Andrés Cepeda Monsalvo
Villa Ángela, Chaco, Argentina



I.S.B.N. 978-987-33-2567-0


Dedicado

·      A personas que como yo, se encuentran presas en un cuerpo que no tiene voz propia
·      A mi Mamá, principal promotora de mis logros
·      A mi Abuelito y Sandrica, impulsores de mis escritos y reflexiones
·      A mi Papá que siempre está conmigo
·      A Cristian, mi hermano, que siempre está en todos los detalles.
·      A mi tía Silvina, sin ella esta historia nunca se hubiera escrito
·      A Renzo que me enseñó a pensar diferente
·      A Nicol, mi amiga que siempre sabe escucharme
·      A cada una de las muchas personas que pasaron por mi vida y las que están en mi presente,  porque de una u otra manera me han permitido ser lo que soy




CAPITULO 1


                               LOS JUEGOS DE MI INFANCIA



   Hola, si estas leyendo este libro es porque seguramente sos una persona muy especial. Soy Matías, hoy tengo 16 años y sin etiquetar, te cuento que tengo un cuerpo que no me permite hacer nada solo. 
   De bebé no tengo memoria, creo que en general a todos les pasa. 
    Los primeros recuerdos que vienen a mi memoria son variados, es una historia construida con recuerdos propios y con historias que me fueron contando.
      Tengo imágenes de los juegos con mi hermano, él  me enseñó a jugar, sin movimientos propios esto no era fácil. Como pasaba mucho tiempo acostado él solía venir  y me hacía jugar a la escondida. Cristian era pequeño y le gustaba disfrazarse, le pedía a mi mamá que me ayude a bailar y él me disfrazaba. Teníamos un cochecito en el que íbamos los dos juntos, yo arriba y él abajo, no quería pasear si yo no iba también. Aún me río y me emociona recordar ese tiempo.
    Mi tiempo de juego era muy breve, mayor era el tiempo de tratamiento. Con mi hermano compartíamos la pieza que  era nuestro dormitorio y mi consultorio, más que juguetes había colchonetas y, más que juegos había trabajo. No me quejo de eso, sin tanto trabajo, quién sabe cómo estaría hoy.
   Mi infancia  fue feliz aún en el silencio.
   Al recordar siento que vuelvo a vivir esas historias. Es un largo camino en mi memoria cuando recuerdo mis cumpleaños, mamá fue quien le dio alegría a esos días. Era una fiesta en honor a mí y todos mis amigos y mi familia más cercana compartían ese momento conmigo.
   A pesar de la alegría yo no pude decidir hasta mucho tiempo después que quería organizar para ese día. Mi mamá siempre respetó nuestros deseos y mi hermano desde pequeño ya organizaba e invitaba a quien quería, y si bien mis cumpleaños fueron geniales,  no pude hacer lo mismo.
   La voz permite expresar nuestros deseos, ¡Qué difícil es tratar de hacerse entender sin voz!
   Recuerdo que viajábamos mucho, mis padres siempre buscaron lo mejor para mí y me llevaron a muchos lugares buscando el mejor tratamiento. Pero en cada viaje el tiempo para la diversión fue importante, no recuerdo viaje sin haber  hecho algo divertido.
   Mis  lugares  preferidos  eran los parques de diversiones, el gusano loco, la montaña rusa... ¡Qué juegos divertidos ¡ En todos me subí con la ayuda de mi papá, sin él nunca hubiera descubierto lo divertido de estos parques.


















jueves, 27 de septiembre de 2012

Conversando sobre la Amistad (359)


Conversando sobre la Amistad (359)
Amistad  con el sentido profundo de la Vida
El Silencio que Grita
Es el título  del libro de Matías, joven argentino  pleno de sa biduría y  nobleza, que por problemas médicos no puede hablar, pero 
que aprendió a expresarse ,  a compartir su maravilloso mundo interior.
Nieto de Julio Monsalvo, el  facilitador  del movimiento de la “Alegremia,”  nos da en este  libro un testimonio de toda la salud que puede   ocultar una limitación física, de  como el ser humano puede alejar los límites de su finitud. Nos conmueve y nos  regala una gran alegremia.
Para  facilitarnos  la introducción a algunas de las   intuiciones , reflexiones , “sentipensares” de Matías   y su Silencio  que Grita…e interpela, escriben  en el libro   Julio y su compañera Sandra

Matías Andrés Cepeda tiene 17 años, nació y vive en la ciudad de Villa Ángela, provincia del Chaco en la República Argentina.
Desde los primeros meses de vida la medicina le diagnosticó “parálisis cerebral” y pasa sus días en silla de ruedas sin poder movilizarse por sus medios ni expresarse por medio de la palabra.
En el año 2007 comenzó a utilizar una método alternativo de comunicación que permitió descubrir que su mente ha estado intacta encerrada en un cuerpo sin poder expresarse.
Hoy concurre a una Escuela Primaria de Adultos, participa activamente de una asociación con fines recreativos y  sorprende y  enseña a todas y a todos  diariamente con sus sentipensares.

PRÓLOGO



“El Silencio que Grita” es un bello libro con sentipensares que surgen de las ricas fuentes de los bellos paisajes interiores del Maravilloso Ser Humano que es Matías Cepeda.

Hemos tenido el gusto de vivenciar el proceso de gestación de este libro, y sin ninguna duda, es una obra de arte, porque ha surgido de un sentimiento auténtico, iluminado por una gran inteligencia.

Este libro revela grandes verdades, tales como la necesidad de vivir con Paz Interior y con Armonía. A través de su escritura, el autor descubre sus propios dones, posibilidades y el sentido de su existencia.

La Vida nos ha dado el privilegio, no sólo de conocer a Matías, sino de formar parte de su familia y de estar profundamente cerca de él.

Mati es un ser único y excepcional. Su risa, su sensibilidad, su capacidad de amar y su existencia misma, desde siempre, han sido manifestaciones permanentes de sabiduría y de gratitud a la Vida.

Hemos sido testigos de su encuentro con la voz a través de “la tablita”.

Su mente sabia, sensible e inteligente, permaneció sin poder expresarse con palabras durante sus 12 primeros años de vida. Desde que surgió la palabra a través de la comunicación facilitada, sus pensamientos y sentimientos nos apelan, nos cuestionan y nos hacen tomar conciencia de lo que es realmente importante en el devenir de nuestras vidas. 

Mati se ha comunicado desde siempre. “La tablita” nos regaló a todos el milagro de su palabra.

La voz que le llegó a Mati fue liberadora, tanto para él como para todos los que le rodeamos. Su voz, es para nosotros voz para conversar con él, y tener la dicha de adentrarnos en sus paisajes interiores, conocerlo y conocernos.

Conversar con Mati es un placer. Aunque sus palabras nos llegan a través de la voz de su mamá Liliana, o de quien esté haciendo de facilitadora o facilitador, es a él a quien escuchamos, no hay duda, es su acento, son sus silencios, es el humor y la inteligencia del hombre sensible y amoroso que es.

Nos sorprende su mundo, porque desconocemos su realidad. Descubrirlo a través de sus propias vivencias contenidas en este libro, es un regalo que cambia para siempre nuestra manera de mirar y de mirarnos.

Al poco tiempo de su encuentro con la palabra, Matías abrió un sitio en internet (http://www.altaalegremia.com.ar/secciones/Diversidad_entre_las_Personas.html), en donde no sólo comparte sus sentimientos y pensamientos, sino también los de amigas y amigos que han hallado esta milagrosa forma de comunicación.  

“El Silencio que Grita” nos regala también la historia de “la tablita”, que ha investigado Liliana y que suma al valioso relato de sus vivencias como Mamá de Mati.

Liliana, junto a Ramón y Cristian, papá y hermano de Mati, son testimonio de fe, tenacidad y alegría en su máxima expresión.  Creyendo en la inteligencia de su hijo y hermano, nos han permitido ver la sabiduría infinita de la Vida.

Este libro es un faro que emite una luz de esperanza para muchas personas y sus familias, y una luz de conciencia para todos. Nos ayuda a que no pasen desapercibidas la inteligencia, la ternura y el amor; nos impulsa a respetar y a admirar toda la diversidad que somos.
Mati es Gratitud a la Vida y a todas sus manifestaciones. Mati es Sabiduría que de manera clara y sencilla se nos brinda ahora, a través de sus palabras.


Sandra Isabel Payán y Julio Monsalvo