viernes, 5 de octubre de 2012

Conversando sobre la Amistad (366)


Conversando sobre  la Amistad(366)
Amistad con el trabajo sobre  las virtudes
Sugerencia de Steiner para el mes de Octubre ::     La satisfacción se transforma en serenidad.

La satisfacción se sitúa en lo inmediato. Tenemos sed ,  vamos a busca un vaso de agua, sentimos una sensación  de plenitud, de agrado, propia de una  molestia, una demanda interna que desaparece. Necesitamos  un certificado. Hasta podría ser el de  supervivencia con que bromeaba González Vera. Nos lo dan en la oficina correspondiente. Sentimos  que algo se despejó, como un viento que ya no se siente.
Estamos intentando apoyar a una persona, alguien hace una mala interpretación de nuestro aporte, No sería   interés en la persona, en la  justicia, en la amistad, es que deseamos un favor posterior, una recomendación, un puesto . Nos difaman.Se esboza una reacción serena
Corre rumores desagradables. No nos alteramos. Mantenemos  altura de miras Explicamos  todo lo que  se debe explicar. Hacemos el duelo porque a nuestro alrededor  puedan existir pequeñeces Se- guimos  siendo  nosotros mismos. Hemos estado serenos.
La satisfacción  pertenece a nuestro mundo espontáneo, psicosomático. La serenidad está asociada al proyecto de vida, a la ética, al desarrollo   de conciencia,
A la amistad  con el desarrollo humano.

jueves, 4 de octubre de 2012

Conversando sobre la Amistad (365)


Conversando sobre la Amistad(365)
¿Cuál es el sentido de conversar sobre la amistad?
Buen tema de conversación :¿ Por qué conversar?
Buen tema para practicar la amistad.
En este caso, se trata del trasfondo de estas misma notas, con la pregunta puesta al cumplirse un año del ejercicio de escribir estas notas diarias.
Contestemos dando a conocer  el sentido, la respuesta a la pregunta  inicial    que han dado las y los lectores.
Aparecen tres ideas centrales:
a)La amistad es una dimensión muy importante de la  vida humana.
b) Es más compleja, más abierta a la diversidad, más misteriosa que lo que se sostiene en el sentido común.
c) No entra habitualmente en la educación formal o informal  ni tiene un gran lugar   en la literatura o en los medios de comunicación.
d) La amistad y lo amistoso se contra ponen con los dos polos  de la cultura  mundial: el individualismo  y el integrismo.
e) El conversar sobre la amistad es una forma de cuidar y cultivar la amistad .
f) Al conversar sobre la amistad se está ya participando, de alguna manera ,  en el proceso de cambio  individual,  interpersonal, comunitario hacia un nuevo sentido común, hacia un nuevo paradigma cultural.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Conversando sobre la AMISTAD (365)


Conversando sobre la Amistad(365)
¿Cuál es el sentido de conversar sobre la amistad?
Buen tema de conversación :¿ Por qué conversar?
Buen tema para practicar la amistad
En este caso, se trata del trasfondo de estas misma notas, con la pregunta puesta al cumplirse un año del ejercicio de escribir estas notas diarias,
Contestemos dando a conocer  el sentido, la respuesta a la pregunta  inicial    que han dado las y los lectores
Aparecen tres ideas centrales:
a)La amistad es una dimensión muy importante de la  vida humana.
b) Es más compleja, más abierta a la diversidad, más misteriosa que lo que se sostiene en el sentido común.
c) No entra habitualmente en la educación formal o informal  ni tiene un gran lugar   en la literatura o en los medios de comunicación
d) La amistad y lo amistoso se contra ponen con los dos polos  de la cultura  mundial: el individualismo  y el integrismo.
e) El conversar sobre la amistad es una forma de cuidar y cultivar la amistad .
f) Al conversar sobre la amistad se está ya participando, de alguna manera ,  en el proceso de cambio  individual,  interpersonal, comunitario hacia un nuevo sentido común, hacia un nuevo paradigma cultural,

martes, 2 de octubre de 2012

Conversando sobre la Amistad (364)


Conversando sobre la Amistad (364)

Amistad por el extranjero  en el dominio de la palabra hablada, aquel que no puede decir Buenos Días.
Del libro del joven Matías Cepeda, privado de voz, con  un alto desarrollo personal, “El silencio que grita”, publicado por Alegremia
La Amistad requiere cultivo, necesita conocer y atender a las necesidades del otro Matías, con franqueza y con  imaginación sobre la “otredad”, se pone en nuestro lugar destacando  el papel del tiempo  en lo que estamos  dispuestos a entregar.


CAPÍTULO 6
 



LA PROFUNDIDAD DE LAS PALABRAS Y LA SABIDURÍA DEL SILENCIO





  Entender a personas como yo no es fácil, ni siquiera lo es para las personas que me rodean. Despertar con sonrisas pero sin  un “¡Buen Día!”, mirar la cara del que nos ayuda a levantarnos sin poder contarle lo que soñamos anoche y decir un
“Hola, ¿Cómo estás?”
   Las charlas se alimentan de palabras, una frase permite otra frase, un comentario espera una respuesta para seguir avanzando en la charla. Tu palabra provoca una idea en la otra persona y a su vez, esa persona expresa otra idea.
   Las palabras son sonidos que expresan nuestro sentimiento  y  en las conversaciones las palabras son casi indispensables.
    Para conversar sin voz es necesario tener a alguien que pueda ayudarte con el manejo de la tabla, que los demás sean capaces de creer, que puedan tener el tiempo necesario para dialogar y que puedan sentir como mi voz la voz del que me ayuda.
    Me siento dentro del mundo cuando hablo y me escuchan, siento en ese momento la igualdad que da la palabra, pero para charlar conmigo es necesario tener más tiempo que el habitual y eso no es fácil de encontrar.
   Hay  personas que dejan pasar la vida sumergidos en la soberbia de sentirse superiores a una persona diferente a ellos. Actitudes como estas no suman a una vida en armonía.
   Es acá donde mi vida me obliga a estar en un silencio no elegido por mi, silencio que grita mis pensamientos, pero que no se escucha,  silencio que grita y te obliga a ver la vida desde afuera.
   No se debe confundir  mirar la vida desde afuera con estar afuera de la vida. El  mundo gira tan rápido que es difícil detenerse a observar tu mundo, eso no siempre es positivo porque a veces se pierden detalles importantes para la paz interior.
    La Paz Interior es la armonía entre lo que somos, lo que creemos que somos y lo que nos gustaría ser. Esa armonía es el resultado de un equilibrio muy difícil de lograr, sin la capacidad de detenerse cada tanto, esta Paz Interior no será tan fácil de conseguir y mantener.
   Como mis silencios son obligadamente largos, puedo detenerme a mirar mi vida y la de los que me rodean. Acá es donde yo siento que mi vida tiene importancia, porque observando puedo analizar, analizando puedo aprender y aprendiendo puedo ayudar.
  Observar no es tan fácil, es mirar con la intención de centrar nuestra atención en algo que deseamos analizar.
   Esta observación debe tener un sentido positivo. La persona que sabe observar decididamente puede influir en otros.
   La observación es una capacidad de pocos pero debería ser más frecuente. Si pudiéramos será capaz de mirar el mundo desde afuera cada tanto, encontraríamos más personas con este poder.
    La vida gira sin detener su paso y yo debo seguir también estar adentro del mundo es mi desafío.
     Las cosas no son perfectas pero la vida sigue igual, aceptar la realidad  tratando de escribir mi propia historia es mi objetivo.


lunes, 1 de octubre de 2012

Conversando sobre la Amistad (363)


Conversando sobre la Amistad(363)

Amistad  con los momentos cumbres  en que la vida adquiere  un nuevo sentido
Capítulos del Libro  El Silencio que Grita, de Matías Cepeda, publicado   por Alegremia

Matías  recuerda,  “ vuelve a pasar por el corazón, como dice  su abuelo  Julio , el momento  en que su  silencio se llena de palabras, cuando tiene lugar su

                               EL ENCUENTRO CON LA VOZ


  Fue una tarde de Julio cuando  encontré a Silvina, la mamá de Renzo. Siento aún la alegría en mi corazón.
    Mientras todos hablaban,  yo observaba cómo Renzo podía hablar en el silencio. Él no tenía voz, como yo, pero sí podía hablar mercando con su dedo las letras de un abecedario. Miraba detenidamente en una confitería, mientras yo me mantenía en el silencio de mi cuerpo, Renzo había encontrado la manera de comunicarse. Mi amigo estaba al frente mío pidiendo lo que quería comer, mientras mi mamá se esforzaba en entender qué es lo que yo quería.
   Aún tengo la imagen de esa tarde, siento aún la misma emoción. Pero no fue esa mi primera vez, aún no entiendo porqué esa tarde no me dieron la oportunidad de tener voz, sentí que la posibilidad de salir de mi silencio se perdía… ¡Qué pena sentí por mí esa tarde!
   No importa la fecha, importa que en ese viaje,  una noche por fin mi tía me preguntó si sabía leer, a lo  cual  respondí que sí, con la voz que entonces tenía: un movimiento de mi cabeza hacia abajo y un sonido al cual le habían puesto el nombre de sí.
   Es difícil explicar lo que sentí en ese momento, tuve miedo de no poder señalar la letra que yo realmente quería, estaba al frente del milagro de tener una voz y con ese milagro la posibilidad de darle un giro a mi vida.
   Me mostró una tabla, en ella estaba el abecedario, me dijo: “te sostengo la mano y marcá con tu dedo letra por letra hasta formar la palabra que quieras decir”.
    Mi Abuelito Julio repite siempre que recordar es volver a pasar por el corazón, y al vivenciar nuevamente esta historia, descubro cosas nuevas. Mi tía me dijo que no tenga miedo. ¿Cómo supo ella de mi miedo? Percibir el sentimiento del otro no es frecuente, la percepción es una capacidad particular y poderosa, sin temor a equivocarme puedo afirmar que quien posee esta capacidad, puede construir o destruir en gran parte al otro.
   Fue entonces cuando descubrí la palabra y mi palabra se tornó una voz en el silencio, mi palabra se formaba al marcar las letras.
   El silencio siguió, pero ya no era el mismo, mi silencio estaba lleno de palabras.
   Pero no fue ese el tiempo tampoco. Volvimos a casa y sin entender porqué siguió el silencio en mi vida.
    Muchos días pensé que así no quería vivir, había pasado por mi vida la oportunidad de insertarme en el giro de la vida y no me dejaron entrar.
  ¿Por qué mi mamá no intentaba? ¿Por qué mi mamá no creía aun? Sin voz no podía decirle que era yo quien hablaba.
  La vida tiene misterios que uno no entiendo, ¿porqué algunos adultos tienen tanta dificultad para creer en cosas simples?… Esta vez sí sentí que el brillo de mis ojos comenzaba a opacarse.
   ¿Qué hizo que las cosas cambiaran? No se, pero una tarde mi mamá me sentó a su lado y me dijo:”…Matías enseñame…” Recuerdo claramente que sentí  emoción y felicidad, esta vez sí que mi vida cambiaría.
   Las cosas no fueron fáciles después,  no fue sencillo que mi mamá me crea, pasaron muchas tardes hasta que me dijo:”…Sí, sos vos el que me habla”-.
   Ahora sí que tenía ganas de levantarme, ahora sí que la alegría estaba en mi interior. Cada tarde era una fiesta cuando nos dedicábamos a charlar.
  Ser yo con voz propia tuvo grandes desafíos, tuve que esperar mucho tiempo para que mi familia  y amigos acepten  mi voz.
     Para algunos la tarea fue más fácil no todos buscan razones lógicas a las cosas sencillas.
     Si pudiéramos ser capaces de mirar al mundo sin tanta lógica seria más fácil encontrar la alegría.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Conversando sobre la Amistad



Conversando sobre la Amistad(362)

Amistad con  hacerse cargo  del  valor de la palabra hablada

El Silencio que Grita
DE MATIAS CEPEDA

 Un adolescente sensible e inteligente, privado de voz, nos enseña a  valorar el   don maravilloso de la palabra hablada.

“Entre alegrías y tristezas fue pasando mi infancia,

el mundo iba creciendo conmigo y conmigo crecía la

impotencia de hablar.”


II – MI ADOLESCENCIA TIENE SORPRESAS




CAPÍTULO 4



   
                              SOBRE EL SILENCIO Y LAS PALABRAS



     El mundo está lleno de palabras, no todas tienen sentido pero todas son escuchadas.  Al no tener voz no llegan las palabras y sin ellas el pensamiento queda encerrado en nuestro cuerpo.
   Tu silencio no es como el mío, tu silencio tiene significado, tu silencio es una palabra más. Mi silencio en cambio está lleno de palabras, no es fácil encontrar la manera de que esas palabras se escuchen.
   Las  palabras son sonidos que  expresan nuestro sentimiento, música que tiene efectos diferentes en los demás. La palabra dicha en el momento indicado es sabia y todo tiene su momento, es tan poderosa que puede cambiar el pensamiento.
    Al tener voz  tenemos el poder que da la palabra, al tener voz es más fácil decir hacia donde encaminamos nuestra vida, al tener voz la vida tiene alegría, sin ella no es fácil encontrar el entusiasmo por vivir.
    El entusiasmo de vivir se encuentra cuando uno sabe para qué vive.
    Los sonidos cotidianos, los sonidos cotidianos componen melodías que transforman  nuestro interior. Lo maravilloso de la vida es compartir con los demás nuestras vivencias y al no tener voz esto es imposible; esas melodías no pueden ser compartidas, no pueden ser escuchadas.
    La mayoría de mis amigos viven en un mundo de silencio, sin poder decir  hacia donde quieren ir. Este mundo obligadamente silencioso los condena a vivir una vida sin alegría. En el tiempo en este silencio nada tiene ya sentido.
    Sin voz tus palabras  se ocultan en tu silencio y la mayoría de las veces mueren en ese silencio, la alegría lentamente se escapa y la mirada de a poco se opaca, el brillo de la vida termina por morir.
    Muchas personas como yo nunca entran al giro de la vida.
    Hay cosas que no podemos cambiar pero hay oportunidades que no podemos perder. En un cruce de caminos encontré la palabra y ahí cambio el giro de mi vida.





sábado, 29 de septiembre de 2012

Conversando sobre la Amistad (361)


Conversando sobre la Amistad(361)
La Amistad con  el dolor del otro
El Silencio que grita
Libro de Matías Cepeda, publicado por” Alegremia”
Un capítulo que nos interpela ante la vivencia de otro ser humano en una situación límite permanente y frente a la  tremenda responsabilidad de la educación , la formal y la del curriculum oculto de la vida cotidiana, de las recreaciones, de la amistad…

CAPÍTULO 3




                             LA ESCUELA EN EL SILENCIO





      Nunca entendí por qué no podía ir a la escuela como mi hermano. Sin palabras no podían  saber que yo tenía una inteligencia normal. Si hubiera podido hablar, hubieran podido saber.
    Entonces un día, sin entender muy bien lo que pasaba, me dijeron: “Matías, vas a empezar a ir a una Escuela Especial”.   Porqué era especial, no me dijeron.
     El primer día que fui observé que no teníamos el mismo guardapolvo blanco que usaba mi hermano para ir a la escuela y que no éramos muchos alumnos.
     Aún sin entender qué era eso de especial, tenía ganas de aprender, sabía que para eso era la escuela. 
      Los primeros  años fui con Mirta, mi amiga, su presencia hizo que este tiempo fuera un poco más feliz. Mirta era mi maestra y la de mis amigos, sentíamos alegría con su presencia, ella podía interpretar nuestras necesidades mejor que cualquiera, ella sí creía en nosotros.  Hubo un profesor de taller que me hizo sentir que yo era un alumno más. Él me enseño. Cada vez que iba al taller me alegraba mucho,  porque ahí también aprendía.
    Si este tiempo de escuela hubiera sido como las clases de taller, hubiera sido un tiempo agradable, pero sin creer que el otro puede aprender no se pude enseñar.
     Personas como yo con este cuerpo y sin una voz propia no tienen lugar en escuelas como esta, sus maestros no pueden entender que somos algo más que un cuerpo mirando el piso, que tenemos inteligencia, que pensamos y que decidimos por nosotros mismos.
    Toda relación implica respetar al otro tal como es sin sentirse superior y entre el alumno y el maestro esto debería ser así también.
    Siempre quise ir a la misma escuela de mi hermano, tuve que aceptar in a una escuela que decían era especial pero cada día que pasaba mi alegría se perdía.
       Tuve tiempo de enojos muy fuertes. Fue muy triste para mí que no entendieran que yo no quería ir.
    Quien sabe la verdad de nuestros sentimientos si la voz no existe en nosotros.
   Esos momentos de escuela dejaron en mis recuerdos muy dolorosos.