miércoles, 9 de mayo de 2018

El Arte de Vivir 114

El Arte de Vivir 114

El arte de vivir y el mal
 Como todo arte, el arte de vivir es terreno de  naturales divergencia
En contraste con la ciencias ”duras”, la técnica, la señalética, la gramática y gran parte del sentido común, la filosofía, la educación, la psicología, la educación, la política, la espiritualidad, el arte… tiene dimensiones y temas muy abiertos a  divergencias, a veces bien profundas.
En el arte de vivir, por cierto, que se dan convergencias. Hay datos  objetivos, hay dominios indiscutibles  de la ciencia y de la lógica. No obstante, existen legítimas  diferencias en terrenos básicos, subjetivos.
Uno de ellos dice relación con la gran expectativa  sobre el sentido, Se separan pesimistas, escépticos, indiferentes,  optimistas…
 El tema pesimismo-optimismo es crucial, Invita, exige exponer los sesgos.
Los nuestros  han sido buen explícitos.  Son el énfasis  en la integración,  en abordar sin complejos la complejidad… en incluir la dimensión  poética  haciéndola entrar por la puerta principal, en la reiteración  del valor de la amistad y en la condicíón  prioritaria del asombro, junto con el menor espacio  otorgado a los problemas, al  gran fantasma del mal, a los conflictos…
Todo ello  tiene un gran diagnóstico, a veces   descalificador : el optimismo.
Sí, el sesgo está asumido, estamos proponiendo una apertura  a un arte   de vivir  que  se identifica con la vida, biofísico, cercano  a la humanidad y  a la ecosofía, puestos en una  actitud positiva  hacia la existencia.
Es una orientación abierta, pero , claro , como todo quehacer  en que  tiene espacio la divergencia,  se apoya  en sesgos personales .
Es una orientación que pretende estar fundada.
Si lo cortés no quita lo valiente, el optimismo existencial social no quita el asumir la realidad  de los problema, de las imperfecciones , de los defectos,  de los males.
 Todavía más,  desde  el ángulo de miras de la salud integral, se trata de poner énfasis, hacer centro, en la promoción humana, pero no dejar de lado , integrarlo con la prevención y el diagnóstico ytratamiento en sus diversos  matices.
El bosque de los problemas de la vida humana no deja ver el árbol  de la existencia-vida-humanidad.
Lo hemos  llamado sentido mágico y sentido poético de la vida y humanismo socio existencial. Es  una mirada que pone el mal como  una imperfección dentro de lo que es para  el ser humano el don  de ser existente, de  ser conciente, de ser creador,  de poder aportar a la vida, a la coexistencia.
 No se niega  el mal, se lo pone en perspectiva. Sí, en  mirada optimista. Optimista activa


martes, 8 de mayo de 2018

El Arte de Vivir 113

El Arte de Vivir 113
La mirada a los ojos como fuente del arte de vivir  
A lo mejor he olvidado algo muy  importante. Son recuerdos  muy antiguos, Me lo contó la Caquel ,la nana de mi infancia, tal vez hace unos ochenta años. No lo puedo precisar. Ella lo escuchó , juventud  adentro , en su Victoria natal, entonces   de calles de madera.
Peñi decía el amigo   del pueblo originario. Se la cambiaban por un hola, compañero, como  estás.  Seguía un trueque de palabras fluído, a veces muy lento, casi seco.
 Ella recordaba una conversación y no le ponía nombre.  Se lo quise  preguntar, pero ella  ya no está. Se convirtió en noche . Está este recuerdo. Deshilachado, vago, muy importante.
 Fíjese niño, mire bien, la vida es  azul .
Y a no sé  si lo soñé,
O ella lo dijo.
 Da igual. Si lo soñé es porque ella lo dijo, a su manera.
Fíjese niño, la vida  es azul, pero  con tanto ruído, tanto edifico, andando tan rápido…no vemos el Azul  En Victoria quedan viejos que ven el Azul…
 ¿Sabe, niño, por qué  ven el Azul?
No, yo no sé esas cosas…soy niño.
 Ya las va  a saber…
 Se ve el azul cuando  uno mira a los ojos, aunque  sea  a un malo, aunque se a  un loco. Uno lo mira a los ojos y  después   va encontrando la vida. Se aclara la vida.  Aparecen los caminos…
¿Cómo va encontrando la vida?
Sí. la vida  de verdad se escapa, se le pierde  el sabor. Mirando a los ojos a la personas …uno   va viendo, sintiendo los ojos de la vida.
¿Habrá sido así la conversación?
Siento que  ella me hablaba del arte  de vivir, mirar la vida a los ojos,  tratar de estar viendo el centro.
  El centro de la  vida, también, otro, el centro  de uno.
Detrás de las nubes, siempre el azul.
¿El arte de vivir  es  ser lo más azul posible para encontrar, para saludar  todo el azul que uno puede alcanzar.?
Era alta la tarde, ya estaba azul y estaba llegando el negro. Me pareció escuchar de nuevo algo muy antiguo y cercano,   era una voz conocida, querida.
  Las calles  de Victoria  ya no son de madera,  en muchas ciudades ya no   se ve el azul, pero mirando a los ojos,,,vuelve el azul.
Mirar a los ojos, ver al otro, ver el ser, verse uno mismo…un arte.
Ahora lo llamamos el arte de vivir…y es , por cierto, plenamente  azul.


lunes, 7 de mayo de 2018

El Arte de Vivir 112


 El Arte de Vivir 112

LA DISPONIBILIDAD COMO ESPIRITUALIDAD.
                                               ACCION SOCIAL Y SALUD (

     7.-  La racionalidad integradora como sostén de una alianza humanista.


     Cada ser humano saludable integra su precariedad y su fuerza, su proyección, su utopía.  Acerca, asume, el buscar, el carecer de sentido, con el ser creador de sentido.


     En este esfuerzo, necesita disponerse a darse, a crecer.  Requiere estar, ser construir con otros.  Comunicarse.


     La comunicación lleva implícita la integración, de realidades distintas, de sujetos diferentes.


     La situación humana necesita una orientación, un trabajo social, hacia grandes alianzas, entre religiones, orientaciones científicas, artísticas y quehaceres sociales, entre distintas ideologías, entre diferentes movimientos sociales, entre lo pequeño, local, y lo más grande, más global.


     En este trabajo social se juntan, espiritualmente, la razón y la intuición, la imaginación y la discriminación, el análisis y la síntesis, el pasado, el presente y el futuro.


     La unión de diversidades es difícil.  Cuesta hacerlo dentro de cada uno.  A veces parece imposible conseguir esa unidad en un país que la necesita con urgencia.  El mundo  lo reclama en su hora de máxima crisis.



     La disponibilidad a dialogar no es solo un imperativo de la ética, de la razón, una necesidad de sobrevida, parte de una política revolucionaria.  Es una gran energía, un recurso que no se agota y que la humanidad empieza a exigirse a sí misma en el momento en que requiere llegar a la salud, asumiendo los problemas estructurales del ser humano, el mal desarrollo autoritario y la crisis contingente, brutal, de este fin de siglo y del milenio que estamos viviendo.  Me alegra que estemos creando sentido, dispuestos a dialogar aquí y ahora.

domingo, 6 de mayo de 2018

El Arte de Vivir 111

El Arte de Vivir 111
LA DISPONIBILIDAD COMO ESPIRITUALIDAD.
                                               ACCION SOCIAL Y SALUD (5)


     6.-  Las grandes líneas de la disponibilidad comunicacional.
     La comunicación es la utopía concreta en el periodo de la gran crisis en que, o el autoritarismo termina con la humanidad, o la humanidad termina con el autoritarismo.


     Toda utopía tiene una visión.  Si es concreta, la óptica asume los limites, la necesidad de textura de lo humano.  En ese sentido, la utopía de paz, cambio social y transformación espiritual tiene una mediación concreta, la utopía de la unidad.  La unidad para los cambios personales y sociales que traigan paz segura y progresivo desapego con respecto a la propia seguridad para permitir una entrega, segura, a la creatividad.

     La unidad es una unidad entre diversidades a integrar, a comunicar.

     Se trata de encontrar, con disponibilidad, magnánimamente, urgentemente, la forma de integrar los cambios sociales y los cambios de conciencia.  Unos y otros se necesitan, se fecundan.  Habrá cambios de conciencia profundos cuando el mundo sea distinto.  El mundo no va a cambiar si no empieza el cambio ahora, si no cambian realmente, espiritualmente, socialmente, los que están atentos, comprometidos, actuando.


     Se trata de comunicar que se escuchen, se aporten mutuamente, la religión, la ciencia, el arte, la educación, la practica política.  No es problema de congresos ni de política administrativa.  Es en los grupos humanos, en cada ser humano, irse asumiendo como alguien que visualiza la relación profunda, de fondo, que siente el hálito del misterio, que asume los conocimientos de las ciencias del hombre, que es activo en las transformaciones sociales y educativas, que vive la libertad fluida, encantada, del arte.


     La comunicación se da en cada persona, en los vínculos significativos, en los pequeños grupos, en las instancias intermedias hasta llegar a la visión de humanidad.  Uno con uno mismo, uno en diálogos profundos, uno inserto, participando con autonomía, creatividad, capacidad de integrar.