domingo, 6 de octubre de 2013

Conversando desde la Amistad (321)


Conversando desde la Amistad(321)
La Dimensión Poética de la Vida(4)
Dos HIJAS Del ASOMBRO y la REFLEXIÓN

POESÍA Y FILOSOFÍA


 LA RELACIÓN ENTRE  LA POESÍA Y LA  FILOSOFÍA   HA SIDO Y ES   COMPLEJA Y  CAMBIENTE. HAN PREDOMINADO, COMO SIEMPRE QUE  SE DAN  ORIENTACIONES  DISTINTAS   PERO QUE  COINCIDEN EN ALGO ESENCIAL, TRES TENDENCIAS  FUNDAMENTALES: LA DE  LA FUSIÓN, LA COMPLETA  IDENTIFICACIÓN, LA DE LA DISTANCIA Y ANTAGONISMO, LA DE LA  POSIBILIDAD DE COLABORAR ,  DE SUMARSE, DE LLEGAR A LA SINERGIA, MANTENIENDO  CADA UNA SU IDENTIDAD.

CUANDO SE TRATA EL TEMA DE LA  POESÍA DE LA  FILOSOFÍA  O DE LA   FILOSOFÍA DE LA POESÍA,  ESTAMOS EN EL TERRENO DE LA ÚLTIMA TENDENCIA: LA AFINIDAD, PODRÍAMOS DECIR LA HERMANDAD…ES DECIR , EL RECONOCIMIENTO DE QUE SE TRATA DE LAS HIJAS DEL ASOMBRO Y LA REFLEXIÓN, INTEGRADAS EN EL GRAN PROYECTO, EN EL PARADIGMA DE LA  CONTRIBUCIÓN  A LA EVOLUCIÓN , A  UNA VIDA  CON MÁS BELLEZA Y MÁS  ENCUENTRO AFECTIVO, CON MÁS REFLEXIÓN Y MÁS ÉTICA, CON MÁS ESPIRITUALIDAD, PROVENIENTE  TANTO DE LA   POESÍA COMO DE LA  FILOSOFÍA.

PODEMOS  SUPONER A LA POESÍA MÁS CERCANA  A SU PADRE ,EL ASOMBRO, ARROBADA POR  EL MISTERIO Y LAS MÚLTIPLES FUENTES DE ADMIRACIÓN, PENDIENTE  DE LAS  DIVER SAS INSTANCIAS  DE LA  VIDA, NADANDO EN OLAS  DE INTUICIÓN ,IMAGINACIÓN Y AFECTO

SE DIRÍA QUE LA FILOSOFÍA ES MÁS MATERNA. TAMBIÉN AMA  A SU PADRE, SE HACE LAS GRANDES PREGUNTAS SOBRE EL SER Y EL SER HUMANO,  PERO SIGUE EL CAMINO DILIGENTE, DISCIPLINADO , SISTEMÁTICO, DE SU MADRE, CON  EL PASO A LAS ALTURAS  EN QUE LA ABSTRACCIÓN  HACE DIFICIL  LA MARCHA DE LOS NO INICIADOS.

EN LOS  PRIMEROS TIEMPOS, LOS DE LOS MITOS  POÉTICOS , LOS DE LOS POEMAS FILOSÓFICOS, LAS HERMANAS FUERON MUY CERCANAS. A VECES ERA  DIFICIL DIFERENCIARLAS. LOS MITOS  TIENEN  UN FONDO FILOSÓFICO, TRASCENDENTE. SU FORMA ES BELLA, ALADA, INTUITIVA, POÉTICA. LO VEMOS EN EL MITO DE EROS Y PSIQUE, TRFANSMITIDO POR  APULEYO, IMPRESIONA EN LOS TEXTOS RELIGIOSO FUNDANTES , COMO EL TAO TE KING. SON GRANDES POEMAS , PROFUNDAS  INCURSIONES FILOSÓFICAS, VETAS INAGOTABLES   DE SABIDURÍA.

EN UN MOMENTO DADO, EN GRECIA, EL OCIDENGTE CLÁSICO,  PLATÓN, UN MARAVILLOSO POETA, AUTOR DE BELLOS  MITOS, NEGÓ  SUS PROPIOS DOTES Y EXPULSÓ A LOS POETAS   DE  SU   PROPUESTA  DE CONVIVENCIA  SOCIAL, SU RERPÚBLICA, SU UTOPÍA .
PASÓ EL TIEMPO, SHELLEY, EL ROMÁNTICO, PLANTEA, REFLEXIVO Y  EXALTADO, QUE LOS POETAS SON  LOS VERDADEROS LEGISLADORES DE LA HUMANIDAD.
LA RELACIÓN ENTRE LAS HERMANAS  FUE CAMBIANDO , EN UN CONTEXTO EN QUE , EN CONTRASTE  CON LA CIENCIA, LA TERCERA HIJA DEL ASOMBRO Y LA REFLEXIÓN ,DUEÑA DE UNA ESPECIAL CONTINUIDAD LINEAL, TANTO  LA POESÍA COMO. LA FILOSOFÍA  TIENDEN A CIRCULAR POR LOS MISMOS TEMAS .
EL PANOAMA ACTUAL, MUESTRA  UNA GRAN DISTANCIA ENTRE LA POESÍA Y LA FILOSOFÍA EN DOINDE  MENOS  SE PODRÍA ESPERAR, EL  LENGJUAJE, CON LOS POLOS DEL ANÁLISIS DEL LENGJAJE FILOSÓFICO Y LA DELECTACIÓN  SIBARITA EN   LA PALBNRA DE  UNA PARTE DE LOS  POETAS.
HAY EJMMPLOS DE GRAN APERTURA  A LA INTEGRACIÓN  DE   POESÍA Y FILOSOFÍA COMO SUBPERSONALIDADES, SE LLAMAN RESIDENCIA EN LA TIERRA y  ANTONIO MACHDO,  SCHILLER, GOETHE , HÖLDERLIN  ES  DIFICIL DECIR SI  NIETZCHE O NOVALIS SON  POETAS  FILOSOFOS O  FILÓSOFOS  POETAS .EL ÚLTIMO HEIDEGGER DIO A ENTENDER  QUE  TODO  HABÍA  SIDO ANTICIPADO POR RILKE Y POR HÖLDERLIN

EXISTE DESDE SIEMPRE UNA  POESÍA FILOSÓFICA  QUE ES TAMBIÉN UNA FILOSOFÍA´ POÉTICA  EJEMPLOS  CLÁSICOS SON HERÁCLITO, EMPÉDOCLES, PARMÉNIDES. ENTRE  NOSOTROS,  NO PODEMOS OLVIDAR A ANGUITA, A DIAZ CADSANUEVA, PEDRO PRADO
HAY  UNA  MIRADA POETICA A LA FILOSOFÍA,  UNA REFERENCIA ASOMBFRADA  ,COLORIDA,  EMOTIVA ANTE  LAS PREGUNTAS METAFÍSICAS DE LOS  NIÑOS  Y LOS ADOLESCENTES, ANTE LOS DILEMAS ÉTICOS, ANTE LA SED DE JUSTICIA, ANTE LOS LABERTINTOS DEL  AMOR Y  LOD ABISMOS DE LA NADA Y DE LA MUERTE .
SE DA  UNA MIRADA FILOSÓFICA A LA POESÍA QUE SE PREGUNTA  POR EL SENTIDO DE LA  POESía, POR LO QUE PASA EN LA  INTIMIDFAD DEL SUJETO.
 SURGE    LA CONSIDERACIÓN  FILOSÓFICA A  LA POESÍA  QUE  CONDUCE,  EN MARÍA  ZAMBRANO,  A PENSAR  EN   UNA  RAZÓN _POÉTICA, CAMINO A  COMPLEMENTAR A LA FAZÓN  DE LA FILOSOFÍA.
  CAMINO DE CONVERGENCIA , DE ENCUENTRO  DE  DOS DE LAS  HIJAS DEL ASOMBRO Y LA REFLEXIÓN. ANTICIPO DE LA RECONCILIACIÓN DE TODOS LOS HERMANOS, LA ESPIRITUALIDAD , EL ARTE, LA ACCIÓN SOCIAL,  LA CIENCIA…LA FILOSOFÍA Y LA POESÍA,

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sábado, 5 de octubre de 2013

Conversando desde la Amistad (320)


Conversando desde la Amistad(320)
Mitos intervenidos(3)
Kairós


Pseudo necesitaba esa seguridad .La de  ser asumido como  auditor del canto de Hada con la Brisa.
 Así no hay  nudo que valga.
 El tiempo de Cronos transcurre impávido por   una cierta realidad árida,
Gris,
Sin bosque ,
Está  el otro tiempo Aquel  donde el mismo Cronos busca para sus vacaciones:
 Kairos,
 el de la posibilidad de espera infinita y  del deshacer todos los nudos,
 aquel donde los centauros  se desvanecen como máscaras
y  dejan sus energías para que siga moviéndose el poema  del universo ,
 el del esplendor  donde la pequeña  muerte  funda  la vida  de la vida.
 Donde los relojes alcanzan a percibir  el rumor  de la eternidad

viernes, 4 de octubre de 2013

Conversando desde la Amistad(319)


                        Convertsando desde la  Amistad(319)
                       La Dimensión Poética de la Vida(3)
                        Médicos sin Fronteras
                            Camilo Marks
Entre el 3 y 7 de septiembre pasado se celebró el IX Congreso de Médicos Escritores “Misiones 2013”, en uno de los escenarios naturales más bellos e impresionantes de esa provincia argentina, situado en el Alto Paraná, cerca de la chacra en la que por muchas décadas vivió el eximio narrador rioplatense Horacio Quiroga.A Quiroga le fascinaba la selva y algunos de sus mejores relatos transcurren en esa zona que, además, contiene los vestigios de las misiones jesuíticas de San Ignacio Miní.
El tema de estas gloriosas ruinas fue otra de las obsesiones artísticas del prosista oriundo de Montevideo, debidamente homenajeado durante la reunión por estudiosos de su obra.
El primer y único experimento socialista exitoso del mundo fue la fusión civilizadora entre los guaraníes y estos sacerdotes católicos: los predicadores de la nueva fe llegaron desarmados y fueron bien recibidos por los indígenas, quienes, junto a ellos, fundaron ciudades que se autoabastecían y cuyos magníficos vestigios son hoy el testimonio de un pasado que debiera ser más conocido entre nosotros.
La película La misión de 1986, describe una fracción de lo que fue este fenómeno y logra reconstituir un episodio de esa experiencia de la colonización española. Con todo, nada es equiparable al espectáculo de los monumentales restos de estas comunidades, que llegaron a albergar poblaciones de 10 a 12 mil habitantes y que fueron destruidas a comienzos del siglo XIX por las guerras entre Paraguay, Brasil y Argentina.
Indudablemente, Juan Ricardo Kelm y Mónica Cantarela, organizadores del evento, tuvieron en cuenta estas razones para alojar ahí a los doctores chilenos, argentinos, uruguayos, colombianos, guatemaltecos y de otras nacionalidades latinoamericanas que, en un número cercano a las 50 personas, asistieron al encuentro.
La primera pregunta que surge ante un suceso así es tan obvia que casi resulta una perogrullada, ¿por qué hay organizaciones de médicos escritores y no hay abogados, arquitectos, constructores, ingenieros, profesores u otra clase de especialistas dedicados en forma sistemática a la literatura?
Claro, Kafka estudió derecho, si bien nunca ejerció, Carpentier siguió arquitectura, aun cuando no se conocen sus edificios, Coetzee es ingeniero computacional y poco se sabe de sus logros digitales; por cierto, la inmensa mayoría de los grandes autores, desde Homero a Cervantes, Virgilio a Shakespeare, Goethe a Borges, jamás estudiaron nada y se dedicaron principalmente a concebir ficciones.
Como sea, hay agrupaciones literarias de cirujanos y no existen organizaciones similares en disciplinas distintas. La más antigua en América Latina es la Asociación de Médicos Escritores de Guatemala, fundada en 1969. En Chile, hace tiempo funciona el grupo Sueños, bajo la tuición de Luis Weinstein. Y otro tanto ocurre en las demás naciones hermanas.
La respuesta a la interrogante de por qué los matasanos se organizan para escribir y leerse entre ellos podría caer en el lugar común: la relación terapeuta-paciente no tiene comparación con ninguna otra, ya que son ellos los que nos dan la vida y nos preparan para la muerte y, sobre todo, nos conocen mejor que nadie; es imposible mentirles, pues si no les confiamos lo que pasa en nuestros cuerpos y almas, estamos perdidos.No hay seres a quienes amemos más u odiemos más que al galeno que nos trata. Es cierto que existen otros profesionales de los que dependemos; sin embargo, de nadie dependemos tanto como de nuestros queridos y detestados doctores.
A lo largo de 5 días, se leyeron textos, fundamentalmente cuentos y poemas, de nivel a veces notable, impresos previamente en un volumen producido en forma gratuita por la Municipalidad de Oberá, la ciudad más cercana al paraje del coloquio.
Es preciso agregar otro rasgo excepcional de Misiones: en un país de inmigrantes, esa zona se lleva la palma y hay rusos, ucranianos, polacos, alemanes, árabes, japoneses, en suma, todo lo que uno quiera ver en materia de diversidad humana, desde rubios pajizos a morenos, de achinados a indígenas orgullosos de su historia.
Aún así, posiblemente hubo un aspecto más destacable que los anteriores, resumido de modo admirable por la facultativa chilota Katia Velázquez: aquí no se ven exhibicionismos, rivalidades ni perniciosas manifestaciones de egolatría. La medicina, ya lo sabemos, es una de las actividades más competitivas entre pares; en estas oportunidades, eso se olvida o parece olvidarse, ya que todos se aplauden, se admiran, se muestran simpatía.
¿Podría haber algo azucarado en semejante cariño? Quizá un cínico diría que sí; en cambio, un observador imparcial deberá conceder que, en rigor, cada uno de los asistentes exhibió únicamente cordialidad y genuino afecto hacia sus vecinos.
Hubo, por cierto, circunstancias memorables: el paseo por las aguas en catamarán, escuchando poesía o crónicas, la recepción en Oberá con bailes y trajes típicos de diversas etnias, el homenaje a Juan Villalobos, de Rancagua, heredero del grupo Los Inútiles, creado por Óscar Castro y otro sin fin de acontecimientos que dejarían agotado a cualquiera, menos a estos fanáticos de las letras.
Tal vez uno de los momentos más emocionantes se vivió cuando la psiquiatra Catherine Fieldhouse leyó su historia sobre la muerte de Víctor Jara, según los ojos de un niño.Tanto ella como Laura Caballero y Enrique Escobar participan en el taller Libros de Mentira, por lo que eran conocidos de quien esto escribe.Así y todo, habría que mencionar a muchos más, por su mérito y dedicación, aunque lamentablemente este espacio no lo permite.
Las edades son otra materia destacable: los había muy jóvenes, digamos de alrededor de 30 primaveras, hasta muy adultos, digamos estupendos octogenarios y octogenarias.
Y puesto que estamos hablando de edades, Nicolás Díaz, ex senador democratacristiano, instigador de la ley antitabaco (por lo que los fumadores lo aborrecemos), de flamantes 84 años, protagonizó un incidente de suspenso que haría palidecer al mismo Hitchkock.
Díaz parecería creer que se puede viajar donde sea sin carnet ni pasaporte, porque partió anticipadamente a Brasil sin ningún documento; cuando la comitiva nacional ya regresaba, se descubrió que el honorable no se había registrado en ningún hotel ni había dejado huellas de su paso en sitio alguno; entonces se inició su búsqueda frenética en comisarías, oficinas públicas, hospitales…Uno de sus hijos contestó por teléfono que el pasaporte de su padre estaba en su poder. Y la cédula de identidad la tenía Catherine Fieldhouse. Cuando ya la consternación era generalizada, el doctor Díaz apareció afeitado, alegre, fresco como lechuga. Lo último que se supo de él fue que lo habían detenido en Foz de Iguazú, desde donde lo deportaron a Argentina, cuyos funcionarios de inmigración lo readmitieron por pura buena voluntad.
Así, este apátrida transitorio probó, gracias a su terrorífica aventura –se entiende que terrorífica exclusivamente para sus amigos y familiares- que la integración latinoamericana podría ser una realidad.
Y todos estos médicos sin fronteras comprobaron, con sus hechos y sus escritos, que el sueño de Bolívar y San Martín puede ser verdadero.

jueves, 3 de octubre de 2013

Conversando desde la Amistad(318)


Conversando sobre la Amistad(318 )
Un mito de la Creación Mapuche
Mitos de la Creación(17 )

Existían en el Cielo  el Gran Espíritu  su Mujer.  un espíritu, hijo de ambos y otros espíritus menos poderosos.
En la Tierra  no había nada.
Los Espíritus menores  se alzaron contra el Gran Espíritu
El Gran Espíritu  , entonces ,los transformó  en volcanes y montañas de la tierra.
El Gran  Espíritu convirtió a su hijo en ser humano y
le indicó que saltara a la tierra.
Luego, convirtió una estrella en mujer y la orientó hacia la Tierra , con el fin de que fuera la compañera de su hijo, afectado por la caída.
Ésta, para llegar hasta el joven, tenía que caminar a pie. A su paso, abriéndole camino, crecieron plantas y flores.
Ella las tocaba  y se trocaban en aves y  mariposas . La hierba por donde transitaba se hacía selva  imponente.
La joven que venía de una estrella y el  joven  hijo   de Grandes Espíritus fueron los primeros habitantes  de una Tierra ,ya  animada por la vida y , en cierto modo, por las montañas y volcanes.
El padre , nostálgico, quiso saber  de su hijo, abrió una ventana y surgió lo que ahora llamamos el sol.
La Madre, inquieta,  abrió otra ventana , y podemos verla en las noches , llena, nueva, menguante o creciente. Siempre  pálida.



miércoles, 2 de octubre de 2013

Conversando desde la Amistad(317)


Conversando sobre la Amistad (317)
Kooch,mito tehuelche
Mitos sobre la creación(16)
La amistad , la soledad y la claridad.

Los mitos constituyen un  ámbito donde,  es dable recordar a  Rilke en relación a que lo cotidiano habla en voz baja de lo eterno.  Por ellos transita  la  vivencia y la comprensión  de la  soledad  y de la la amistad.
Hay  un mito  Tehuelche en que se proyecta la angustia de la soledad , la de  los adultos mayores , allegados o  viviendo solos, la de cualquier  ser humano , proyectada a el propio ser supremo, a Kooch.

Muy al sur, fueguino, tehuelche, más atrás, mucho más atrás en el tiempo, sólo existían la oscuridad y Kóoch… Kóoch   solo,  no es adecuado decir con la oscuridad, ya que  no tenía  contacto  personal con ella. Se sentía solo, triste, muy triste  y empezó a llorar..Lloró  interminablemente … Sus lágrimas caían sin cesar y fueron pasando de ser pozas, a constituir lagunas,  hasta llegar a  transformarse en mar, el primer elemento del mundo , el mar primitivo, Arrok.
Kóoh suspiró, por su  llanto, por su mar , porque  continuaba la oscuridad… y ese suspiro  fue un segundo ser, el viento, Xóchen.
Xóchen, cachorro , movedizo, empezó a ir y venir  sobre el mar  y  eso dio  origen a  las nubes.  Xóchen, lúdico, ensimismado, las perseguía.  Surgió  Katrín, el trueno . Los testimonios  son contradictorios  Hay quienes  dicen que   proviene del viento, como un modo  más, irresponsable, de  complicar la vida a las nubes. No faltan quines sostienen  de que  es un engendro, con poderes   de  protesta e intimidación, de las propias nubes, Lo que  está claro es  que de estas últimas emergió el  relámpago, Lüfke, ramalazo   de luz  temible en medio de  ese apenas balbuceo de un despertar de un mundo sumido en tinieblas.
Kooch  veía algo más  con este movimiento  de  viento, nubes y relámpagos, pero  siempre  estaba, sentía, todo muy oscuro, inhóspito , triste. Como los continentes sumergidos, se diría después. Algo en él reclamaba  con urgencia la claridad  De improviso, levantó una mano, en ademán de concentrar la  vista, y se encendió  una chispa .  Entonces se la llamó Xaleschen  pero nosotros  le damos el nombre de Sol
Esto de la creación impresionó a todos, al sol,  a  las  nubes, al viento.  En contraste,  se sentía  el mar muy  grande y muy solo.  Atento, Kóoch dispuso hacer  subir una parte de la tierra, hasta  que quedara más arriba   del mar ,  formando una isla. Fue la primera tierra firme. Ahí  crecieron, se multiplicaron   peces en el mar y plantas y animales en la tierra.
Kóoch seguía con  problemas con la oscuridad. La noche   era larga.  Sobre todo, para    un solitario Fue así  como decidió crear la luna, Kenhenkon.
Al principio  el sol y la luna  no se conocían, cumplían horarios diferentes Luego , las nubes , comunicativas, se daban tiempo  para  contarles   al uno del otro . Así   fue como    empezaron a adelantar  sus llegadas y se conocieron. Se acercaron , se constituyeron  en pareja y  deben tener bastante armonía porque    pasa el tiempo y siempre se repiten las ocasiones en que  no aparece en público ninguno de los dos.
Kóoch, compensivo, sabio, amigo, no posesivo, sin pequeñeces , con una autoridad    tan ética como racional, amoroso y desapegado, se puso en el lugar del sol y la luna , respetó su espacio de encuentro mientras él   se hizo amigo de la naciente claridad.



martes, 1 de octubre de 2013

Conversando desde la Amistad (319


Conversando desde la Amistad(316)
La Dimensión  poética de la Vida (3)
* Discurso de Aceptación del Premio Nobel(1960)

    Saint-John  Perse
LA POESIA

He aceptado para la poesía el homenaje que aquí se le rinde, y tengo prisa por restituírselo.

La poesía no recibe honores a menudo. Pareciera que la disociación entre la obra poética y la actividad de una sociedad sometida a las servidumbres materiales fuera en aumento. Apartamiento aceptado, pero no perseguido por el poeta, y que existiría también para el sabio si no mediasen las aplicaciones práctica de la ciencia.

Pero ya se trate del sabio o del poeta, lo que aquí pretende honrarse es el pensamiento desinteresado. Que aquí, por lo menos, no sean ya considerados como hermanos enemigos. Pues ambos plantean idéntica interrogante al borde de un común abismo; y sólo los modos de investigación difieren.

Cuando consideramos el drama de la ciencia moderna que descubre sus límites racionales hasta en lo absoluto matemático; cuando vemos, en la física, que dos grandes doctrinas fundamentales plantean, una, un principio general de relatividad, otra, un principio ‘cuántico’ de incertidumbre y de indeterminismo que limitaría para siempre la exactitud misma de las medidas físicas; cuando hemos oído que el más grande innovador científico de este siglo, iniciador de la cosmología moderna y garante de la más vasta síntesis intelectual en términos de ecuaciones, invocaba la intuición para que socorriese a lo racional y proclamaba que ‘la imaginación es el verdadero terreno de la germinación científica’, y hasta reclamaba para el científico de los beneficios de una verdadera ‘visión artística’, ¿no tenemos derecho a considerar que el instrumento poético es tan legítimo como el instrumento lógico?

En verdad, toda creación del espíritu es, ante todo, ‘poética’, en el sentido propio de la palabra. Y en la equivalencia de las formas sensibles y espirituales, inicialmente se ejerce una misma función para la empresa del sabio y para la del poeta. Entre el pensamiento discursivo y la elipse poética ¿cuál de las dos va o viene de más lejos? Y de esa noche original en que andan a tientas dos ciegos de nacimiento, el uno guiado con el instrumental científico, el otro asistido solamente por las fulguraciones de la intuición. ¿Cuál es el que sale a flote más pronto y más cargado de breve fosforescencia? Poco importa la respuesta. El misterio es común. La gran aventura del espíritu poético no es inferior en nada a las grandes entradas dramáticas de la ciencia moderna. Algunos astrónomos ha podido perder el juicio ante la teoría de un universo en expansión: no hay menos expansión en el infinito moral del hombre: ese universo. Por lejos que la ciencia haga retroceder sus fronteras, en toda la extensión del arco de esas fronteras se oirá correr todavía la jauría cazadora del poeta. Pues si la poesía no es, como se ha dicho, ‘lo real absoluto’, es por cierto la codicia más cercana y la más cercana aprehensión en ese limite extremo de complicidad en que lo real en el poema parece informarse a sí mismo.

Por el pensamiento analógico y simbólico, por la iluminación lejana de la imagen mediadora y por el juego de sus correspondencias, en miles de cadenas de reacciones y de asociaciones extrañas, merced, finalmente, a un lenguaje al que se trasmite el movimiento mismo del ser, el poeta se inviste de una superrealidad que no puede ser la de la ciencia. ¿Puede existir en el hombre una dialéctica más sobrecogedora y que comprometa más al hombre? Cuando los filósofos mismos abandonan el umbral metafísico, acude al poeta para relevar al metafísico; y es entonces la poesía, no la filosofía, la que se revela como la verdadera ‘hija del asombro’, según la expresión del filósofo antiguo para quien la poesía fue asaz sospechosa.

Pero más que modo de conocimiento, la poesía es, ante todo, un modo de vida, y de vida integral. El poeta existía en el hombre de las cavernas; existirá en el hombre de las edades atómicas; porque es parte irreductible del hombre. De la exigencia poética, que es exigencia espiritual, han nacido las religiones mismas, y por la gracia poética la chispa de lo divino vive para siempre en el sílex humano. Cuando las mitologías se desmoronan, lo divino encuentra en la poesía su refugio; aun tal vez su relevo. Y hasta en el orden social y en lo inmediatamente humano, cuando las Portadoras de pan del antiguo cortejo dan paso a las Portadoras de antorchas, en la imaginación poética se enciende todavía la alta pasión de los pueblos en busca de claridad.

¡Altivez del hombre en marcha bajo su carga de eternidad! Altivez del hombre en marcha bajo su carga de humanidad –cuando para él se abre un nuevo humanismo-, de universalidad real y de integridad psíquica... Fiel a su oficio, que es el profundizar el misterio mismo del hombre, la poesía moderna se interna en una empresa cuya finalidad es perseguir la plena integración del hombre. No hay nada pítico en esta poesía. Tampoco nada puramente estético. No es arte de embalsamador ni de decorador. No cría perlas de cultivo ni comercia con simulacros ni emblemas, y no podría contentarse con ninguna fiesta musical. Traba alianza en su camino con la belleza –suprema alianza-, pero no hace de ella su fin ni su único alimento. Negándose a disociar el arte de la vida, y el amor del conocimiento, es acción, es pasión, es poder y es renovación que siempre desplaza los lindes. El amor es su hogar, la insumisión su ley, y su lugar está siempre en la anticipación. Nunca quiere ser ausencia n rechazo.

Nada espera sin embargo de las ventajas del siglo. Atada a su propio destino y libre de toda ideología, se reconoce igual a la vida misma, que nada tiene que justificar de sí misma. Y con un mismo abrazo como con un sola y grande estrofa viviente, enlaza al presente todo el pasado y lo por venir, lo humano con lo sobrehumano y todo el espacio planetario con el espacio universal. La oscuridad que se le reprocha no viene de su naturaleza propia, que es la de esclarecer, sino de la noche misma que explora, a la que está consagrada a explorar: la del alma misma y la de misterio que baña al ser humano. Su expresión se ha prohibido siempre la oscuridad y esa expresión no es menos exigente que la de la ciencia.

Así, por su adhesión total a lo que existe, el poeta nos enlaza con la permanencia y la unidad del ser. Y su lección es de optimismo Para él una misma ley de armonía rige el mundo entero de las cosas. Nada puede ocurrir en ella que, por naturaleza, sobrepuje los límites del hombre. Los peores trastornos de la historia no son sino ritmos de la estaciones en un más vasto ciclo de encadenamiento y de renovaciones. Y las Furias que atraviesan el escenario, con la antorcha en alto, no iluminan sino un instante del muy largo tema que sigue su curso. Las civilizaciones que maduran no mueren de los tormentos de un otoño; no hacen sino transformarse. Sólo la inercia es amenaza. Poeta es aquel que rompe, para nosotros, la costumbre.

Y es así también como el poeta se encuentra ligado, a pesar de él, al acontecer histórico. Y nada le es extraño en el drama de su tiempo. ¡Que diga a todos, claramente, el gusto de vivir este tiempo fuerte! Pues la hora es grande y nueva parar recobrarse de nuevo. ¿Y a quién le cederíamos, pues, el honor de nuestro tiempo?....

‘No tema’, dice la Historia, quitándose un día la máscara de violencia y haciendo con la mano levantada ese ademán conciliador de la Divinidad asiática en el momento más fuerte de su danza destructora. ‘No temas, ni dudes, pues la duda es estéril y el temor servil. Escucha más bien ese latido rítmico que mi mano en lato imprime, renovadora, a la gran frase humana siempre en vías de creación. No es verdad que la vida pueda renegar de sí misma. Nada viviente procede de la nada, ni de la nada se enamora. Pero tampoco nada guarda forma ni medida bajo el incesante aflujo del Ser. La tragedia no finca en la metamorfosis misma. El verdadero drama del siglo está en la distancia que dejamos crecer entre el hombre temporal y el hombre intemporal. El hombre iluminado sobre una vertiente ¿irá acaso a oscurecerse en la otra? Y su maduración forzada, en una comunidad sin comunión, ¿no sería quizá una falsa madurez?
Al poeta indiviso tócale atestiguar entre nosotros la doble vocación del hombre. Y esto es alzar ante el espíritu un espejo más sensible a sus posibilidades espirituales. Es evocar en el siglo mismo una condición humana más digna del hombre original. Es asociar, en fin, más ampliamente el alma colectiva con la circulación de la energía espiritual en el mundo... Frente a la energía nuclear, la lámpara de arcilla del poeta ¿bastará para este fin? –Sí, si de la arcilla se acuerda el hombre.

Y ya es bastante, para el poeta, ser la mala conciencia de su tiempo.*

lunes, 30 de septiembre de 2013

Conversando desde la Amistad (316)


Conversando desde la Amistad(316)
La Dimensión  poética de la Vida (2)
* Discurso de Aceptación del Premio Nobel(1960)

    Saint-John  Perse
LA POESIA

He aceptado para la poesía el homenaje que aquí se le rinde, y tengo prisa por restituírselo.

La poesía no recibe honores a menudo. Pareciera que la disociación entre la obra poética y la actividad de una sociedad sometida a las servidumbres materiales fuera en aumento. Apartamiento aceptado, pero no perseguido por el poeta, y que existiría también para el sabio si no mediasen las aplicaciones práctica de la ciencia.

Pero ya se trate del sabio o del poeta, lo que aquí pretende honrarse es el pensamiento desinteresado. Que aquí, por lo menos, no sean ya considerados como hermanos enemigos. Pues ambos plantean idéntica interrogante al borde de un común abismo; y sólo los modos de investigación difieren.

Cuando consideramos el drama de la ciencia moderna que descubre sus límites racionales hasta en lo absoluto matemático; cuando vemos, en la física, que dos grandes doctrinas fundamentales plantean, una, un principio general de relatividad, otra, un principio ‘cuántico’ de incertidumbre y de indeterminismo que limitaría para siempre la exactitud misma de las medidas físicas; cuando hemos oído que el más grande innovador científico de este siglo, iniciador de la cosmología moderna y garante de la más vasta síntesis intelectual en términos de ecuaciones, invocaba la intuición para que socorriese a lo racional y proclamaba que ‘la imaginación es el verdadero terreno de la germinación científica’, y hasta reclamaba para el científico de los beneficios de una verdadera ‘visión artística’, ¿no tenemos derecho a considerar que el instrumento poético es tan legítimo como el instrumento lógico?

En verdad, toda creación del espíritu es, ante todo, ‘poética’, en el sentido propio de la palabra. Y en la equivalencia de las formas sensibles y espirituales, inicialmente se ejerce una misma función para la empresa del sabio y para la del poeta. Entre el pensamiento discursivo y la elipse poética ¿cuál de las dos va o viene de más lejos? Y de esa noche original en que andan a tientas dos ciegos de nacimiento, el uno guiado con el instrumental científico, el otro asistido solamente por las fulguraciones de la intuición. ¿Cuál es el que sale a flote más pronto y más cargado de breve fosforescencia? Poco importa la respuesta. El misterio es común. La gran aventura del espíritu poético no es inferior en nada a las grandes entradas dramáticas de la ciencia moderna. Algunos astrónomos ha podido perder el juicio ante la teoría de un universo en expansión: no hay menos expansión en el infinito moral del hombre: ese universo. Por lejos que la ciencia haga retroceder sus fronteras, en toda la extensión del arco de esas fronteras se oirá correr todavía la jauría cazadora del poeta. Pues si la poesía no es, como se ha dicho, ‘lo real absoluto’, es por cierto la codicia más cercana y la más cercana aprehensión en ese limite extremo de complicidad en que lo real en el poema parece informarse a sí mismo.

Por el pensamiento analógico y simbólico, por la iluminación lejana de la imagen mediadora y por el juego de sus correspondencias, en miles de cadenas de reacciones y de asociaciones extrañas, merced, finalmente, a un lenguaje al que se trasmite el movimiento mismo del ser, el poeta se inviste de una superrealidad que no puede ser la de la ciencia. ¿Puede existir en el hombre una dialéctica más sobrecogedora y que comprometa más al hombre? Cuando los filósofos mismos abandonan el umbral metafísico, acude al poeta para relevar al metafísico; y es entonces la poesía, no la filosofía, la que se revela como la verdadera ‘hija del asombro’, según la expresión del filósofo antiguo para quien la poesía fue asaz sospechosa.

Pero más que modo de conocimiento, la poesía es, ante todo, un modo de vida, y de vida integral. El poeta existía en el hombre de las cavernas; existirá en el hombre de las edades atómicas; porque es parte irreductible del hombre. De la exigencia poética, que es exigencia espiritual, han nacido las religiones mismas, y por la gracia poética la chispa de lo divino vive para siempre en el sílex humano. Cuando las mitologías se desmoronan, lo divino encuentra en la poesía su refugio; aun tal vez su relevo. Y hasta en el orden social y en lo inmediatamente humano, cuando las Portadoras de pan del antiguo cortejo dan paso a las Portadoras de antorchas, en la imaginación poética se enciende todavía la alta pasión de los pueblos en busca de claridad.

¡Altivez del hombre en marcha bajo su carga de eternidad! Altivez del hombre en marcha bajo su carga de humanidad –cuando para él se abre un nuevo humanismo-, de universalidad real y de integridad psíquica... Fiel a su oficio, que es el profundizar el misterio mismo del hombre, la poesía moderna se interna en una empresa cuya finalidad es perseguir la plena integración del hombre. No hay nada pítico en esta poesía. Tampoco nada puramente estético. No es arte de embalsamador ni de decorador. No cría perlas de cultivo ni comercia con simulacros ni emblemas, y no podría contentarse con ninguna fiesta musical. Traba alianza en su camino con la belleza –suprema alianza-, pero no hace de ella su fin ni su único alimento. Negándose a disociar el arte de la vida, y el amor del conocimiento, es acción, es pasión, es poder y es renovación que siempre desplaza los lindes. El amor es su hogar, la insumisión su ley, y su lugar está siempre en la anticipación. Nunca quiere ser ausencia n rechazo.

Nada espera sin embargo de las ventajas del siglo. Atada a su propio destino y libre de toda ideología, se reconoce igual a la vida misma, que nada tiene que justificar de sí misma. Y con un mismo abrazo como con un sola y grande estrofa viviente, enlaza al presente todo el pasado y lo por venir, lo humano con lo sobrehumano y todo el espacio planetario con el espacio universal. La oscuridad que se le reprocha no viene de su naturaleza propia, que es la de esclarecer, sino de la noche misma que explora, a la que está consagrada a explorar: la del alma misma y la de misterio que baña al ser humano. Su expresión se ha prohibido siempre la oscuridad y esa expresión no es menos exigente que la de la ciencia.

Así, por su adhesión total a lo que existe, el poeta nos enlaza con la permanencia y la unidad del ser. Y su lección es de optimismo Para él una misma ley de armonía rige el mundo entero de las cosas. Nada puede ocurrir en ella que, por naturaleza, sobrepuje los límites del hombre. Los peores trastornos de la historia no son sino ritmos de la estaciones en un más vasto ciclo de encadenamiento y de renovaciones. Y las Furias que atraviesan el escenario, con la antorcha en alto, no iluminan sino un instante del muy largo tema que sigue su curso. Las civilizaciones que maduran no mueren de los tormentos de un otoño; no hacen sino transformarse. Sólo la inercia es amenaza. Poeta es aquel que rompe, para nosotros, la costumbre.

Y es así también como el poeta se encuentra ligado, a pesar de él, al acontecer histórico. Y nada le es extraño en el drama de su tiempo. ¡Que diga a todos, claramente, el gusto de vivir este tiempo fuerte! Pues la hora es grande y nueva parar recobrarse de nuevo. ¿Y a quién le cederíamos, pues, el honor de nuestro tiempo?....

‘No tema’, dice la Historia, quitándose un día la máscara de violencia y haciendo con la mano levantada ese ademán conciliador de la Divinidad asiática en el momento más fuerte de su danza destructora. ‘No temas, ni dudes, pues la duda es estéril y el temor servil. Escucha más bien ese latido rítmico que mi mano en lato imprime, renovadora, a la gran frase humana siempre en vías de creación. No es verdad que la vida pueda renegar de sí misma. Nada viviente procede de la nada, ni de la nada se enamora. Pero tampoco nada guarda forma ni medida bajo el incesante aflujo del Ser. La tragedia no finca en la metamorfosis misma. El verdadero drama del siglo está en la distancia que dejamos crecer entre el hombre temporal y el hombre intemporal. El hombre iluminado sobre una vertiente ¿irá acaso a oscurecerse en la otra? Y su maduración forzada, en una comunidad sin comunión, ¿no sería quizá una falsa madurez?
Al poeta indiviso tócale atestiguar entre nosotros la doble vocación del hombre. Y esto es alzar ante el espíritu un espejo más sensible a sus posibilidades espirituales. Es evocar en el siglo mismo una condición humana más digna del hombre original. Es asociar, en fin, más ampliamente el alma colectiva con la circulación de la energía espiritual en el mundo... Frente a la energía nuclear, la lámpara de arcilla del poeta ¿bastará para este fin? –Sí, si de la arcilla se acuerda el hombre.

Y ya es bastante, para el poeta, ser la mala conciencia de su tiempo.*