viernes, 31 de mayo de 2019

Fábulas Abiertas 25


Fábulas Abiertas  25

Después del traje de excepción
Lo dijo Huidobro : Los perros le ladraban porque iba vestido de excepción.
Uno de ellos cambió el tono del ladrido, dejó de ser amenazante , se fue transformando hasta llegar a ser cordial y, luego , claramente orientado al tú.
El ser vestido de excepción estrechó su alma tendida.
Le entregó un traje igual al suyo .
Entonces los otros perros entraron silencio adentro y siguieron a su congénere cuyo alma podía conocer el fondo del otro a través de la mirada.
Pasó algo sorprendente para la eternidad : quien vino vestido de excepción empezó a contar a los perros unas fábulas cuyos personajes eran seres humanos .
La risa de los auditores sonaba como una bella canción..
 Su llanto era un pequeña lluvia de una nube amarilla . Cuando caían las lágrima la tierra abría sus poros y un pájaro amigo depositaba en él una semilla cuidadosamente escogida.

jueves, 30 de mayo de 2019

Fábulas Abiertas 24





LA SOLIDARIDAD

            Cuando la cigarra golpeó la puerta de la casa de las hormigas, su canto estaba pálido y levemente tembloroso. Temía.. Cantando para muchos, no había alcanzado a juntar alimentos antes del duro invierno. Las hormigas vecinas y vecinos, eran personas de ritmo tenaz, de tiempo cristalizado en caracoles impecables. ¿Cómo explicar, cómo  pedir, cómo recibir?

            Sorpresa. La puerta respondió cariñosamente, regalándole un contacto digno, grato, verde y bien significativo.

            Allí estaba el grupo. La prisa al lado de cada uno, recién sacada y, a  la vez, cómoda. En las hormigas, transparente, un diálogo muy esperado.

            Quisiéramos compartir contigo, dijo la luz..

           Por favor, que tu canto no se enfríe, añadió sonriendo, la ventana.

            Junto a ella, un grupo de vecinos, con delantal azul, empezó a recordar una de sus melodías más perfumadas.

        ‑Hola, “yo venía”… se confundió hasta una conocida neblina y, en su bochorno, se tornó amarillo aromo.

            ‑ Las hormigas, la puerta, las paredes, la luz, las ventanas,  los instrumentos, el techo, el suelo ... se movieron con gracia, interrumpiéndola, sutilmente.

            Luego, una hormiga. gorda ‑tal vez llamada la manzana‑ fue transformándose en relato sencillo y muy real sobre como el trabajo de todos llegó a cambiar, al tacto de las canciones, aclarándose hasta germinar en música.

             Mientras  hablaba, un varón de mirada zahorí,  dando un guiño a la Puerta, partía a la casa de la cigarra, llevando sabrosas provisiones a esperar, junto a la chimenea, a los amigos y las canciones, en el largo y húmedo invierno.


miércoles, 29 de mayo de 2019

Fábulas Abiertas 23



Fábulas Abiertas 23

Hallazgo y Comunicación

Había una vez una maga…
Detenía el tiempo para observarlo, convertirlo en conejo y preguntarle si asumía el mundo del quizás.

Había esa vez una maga…

Jugando con parsimonia entre la certeza enorme y la incertidumbre  absoluta.

Esa vez, la maga miró, cómplice, al conejo  amigo, invitándole a escuchar el balbuceo generoso del tiempo.

Esa vez, el tiempo  bailó confiado con la incertidumbre y con la certidumbre y no pudo ocultar su color azul.

Mientras ,el conejo movía sus orejas, se volví rosado  y aplaudía, .plenamente alegrémico.

Sin dejar de ser amigo de una maga.