martes, 18 de marzo de 2014

D. Personal, c. Cultural y n. Paradigma(76)


Desarrollo Personal, Cambio Cultural y Nuevo Paradigma (76)
               La metodología de  auto desarrollo  con la orientación de la salud integral (15)
 Desarrollo de la metodología(2)

La Disciplina  Individual (2)
La revisión de las últimas 24 horas
2.2 La evaluación. En la práctica autogestada se pasa, sin solución de continuidad, de la descripción a la evaluación. Como queda dicho, en las demostraciones, a veces, cabe hacer un corte en la experiencia para hacer señalizaciones. La evaluación, o autocrítica, es la ponderación de lo propio en el sentido de lo positivo y lo negativo, las dudas, lo inclasificable y la recuperación de lo que aparece como u ti aprendizaje, vago y en ciernes o bien, formalizado. No se trata, como emerge en los estereotipos, de destacar sólo lo negativo o de explicitar, exclusivamente, las cosas bien definidas. En una primera etapa, la autocrítica es, tal como se la piensa habitualmente, muy acotada a lo personal ‑«¿cómo lo hice, cómo estuve?». En la medida que los sujetos van practicando y adquiriendo, progresivamente, más fluidez, se incorporan, paulatinamente, las instancias de identificación, la autocrítica, además de mi mismo, de mi familia, mi equipo de trabajo, mi núcleo inmediato en definiciones de ideas o en disciplinas de desarrollo personal. La evaluación tiene tres partes: La primera se asocia a lo que es más axial del marco de referencia sobre desarrollo humano, respondiendo a la interrogante de cómo me evalúo, de acuerdo a mi concepción más global de como quiero ser como persona, se trata de visualizar las nietas más profundas. Desde la perspectiva de la metodología que se trabaja, en el centro está el procurar una ecología del yo, satisfaciendo, inmediatamente, la necesidad de cohesionarse, de integrarse, de diferenciarse y, al mismo tiempo, de desapegarse, de ponerse en el lugar del otro, de trascender, de sentirse parte del proceso de desarrollo humano. Cada sujeto debe encontrar ‑o vitalizar ­su propio marco referencial, evaluar según su propuesta, su filosofía de vida reducida a lo más esencial.

En un segundo momento, se pasa a considerar que se está particularmente «cuidando» en los rasgos personales. Lo habitual es que se está «trabajando» alguna deficiencia ‑ser autocentrado, ser tímido, ser altanero, ser iracundo, ser dependiente. Son muchas las otras «debilidades» posibles que se desea ir consiguiendo, superar. Es posible y conveniente, incorporar, también, la atención, el «pastoreo», de lo que son «fortalezas», ventajas comparativas a las que se quiere seguir enriqueciendo. Hay personas con facilidades de contacto, dotes estéticas, condiciones para lo parapsicológico, solidaridad muy especial e infinitas otras dimensiones «positivas» posibles que siguen a diario una evolución de cómo se va perfeccionando, o no, esa cualidad.              


En tercer término, está la consideración de los emergentes, lo no esperado de la experiencia diaria. ¿Qué se puede aprender de ello?, ¿cómo se puede ir observándolos para formarse un criterio? Entre los múltiples ejemplos esta la sorpresa por haberse avergonzado de algo, incluso enrojecer sin saber por qué. Es un emergente, algo a tener presente en las futuras evaluaciones. Otro caso, de reciente observación es el de una persona que, haciendo una exposición sobre un tenia, notó de improviso una facilidad especial para hacer asociaciones y seducir al público. Era algo nuevo, difícil de ponde­rar entre positivo ‑la creatividad‑ y negativo ‑una posible facilidad ambulatoria, en todo caso, un emergente, materia para el proceso permanente de auto evaluación.

En la medida que se pase, con el tiempo, a evaluar la familia y otros grupos, también habrá que seguir estos caminos que se trifulcan, el contraste con el eje referencia], la utopía, la razón de ser del grupo, las características positivas o negativas que se ha optado por evolucionar, la sorpresa, lo nuevo, lo emergente.




El facilitador desarrolla un guión de aproximadamente el tenor siguiente: «Llevamos a cabo la descripción de nuestras 24 horas. Supongamos que hemos concluido. Estamos en una demostración. Ustedes encontrarán el espacio y el momento para retomar el ejercicio. Ahora, pasamos a la segunda fase de la revisión diaria, la evaluación o autocrítica. Vamos a ver lo bueno y lo malo, aquello a lo que no podemos poner nota, lo que aprendimos. No nos sintamos obligados a definirnos, sobre todo. Puede haber muchas dudas. No nos paralicemos, tampoco, esperando un juicio muy riguroso. Es lo que podemos hacer ahora, con el ejercicio que tenemos en este momento...

Empezaremos pensando, por un momento, en cómo queremos ser, cómo nos parece que debe «ser» un ser humano. Hablamos del equilibrio entro nosotros y los otros, lo otro. Puede que en ese momento se les haya hecho presente alguna distancia, otro centro, otro acento. Vean lo que se les ocurre ahora, como definimos en pocas, muy pocas palabras, cómo quieren ser. No lo olviden. Ahora, otra pregunta, ¿están siguiendo alguna cualidad, algún defecto, algo que observar a diario lo más frecuentemente posible... Veamos... Primero piensen en ese día que recorrimos, en esas 24 horas. Recuerden esa idea general, ¿cómo quieren ser? De acuerdo con ello, ¿como evalúan el día, lo positivo, lo negativo, lo que no esta claro... ¿Surgen preguntas? ¿Cómo evaluar el día que estamos revisando de acuerdo a cómo quieren ser?

Supongamos que lo hicimos. Veamos esas características, fortalezas o debilidades que estamos siguiendo, que quisiéramos seguir. ¿Qué pasó con ellas.... avanzamos.... habrá algo positivo, negativo, dudoso, algo que aprender?

Consideramos que ya hicimos la experiencia. Veamos, ahora, si tuvimos sorpresas, hallazgos, cosas que nos llamaran la atención sobre cómo actuamos, para bien o para mal. Veamos lo que hicimos, lo que se nos ocurrió, lo que soñamos, leímos, vimos en televisión, nos contaron... Hay algo para aprender, aunque ahora no esté muy claro, sólo sabemos que cierta cosa nos intriga, nos preocupa, queremos saber más». En la medida que se pase al examen de la familia u otras instancias, se sigue un orden similar al de la observación del sujeto.

Igual que con la descripción, cabe la opción de abrir una conversación al terminar esta parte del ejercicio, o esperar el fluir de la etapa de revisión diaria o de toda la disciplina individual.
La instancia de la evaluación, la autocrítica, impregna toda la racionalidad integradora. Es, seguramente, parte importante del centro en que se entrecruzan los cuatro pares de ideas‑fuerza.:
 La individualización y la óptica universal
El amor y el desapego
La incertidumbre  la certidumbre
La creatividad y la seguridad
El facilitador desarrolla un guión de aproximadamente el tenor siguiente: «Llevamos a cabo la descripción de nuestras 24 horas. Supongamos que hemos concluido. Estamos en una demostración. Ustedes encontrarán el espacio y el momento para retomar el ejercicio. Ahora, pasamos a la segunda fase de la revisión diaria, la evaluación o autocrítica. Vamos a ver lo bueno y lo malo, aquello a lo que no podemos poner nota, lo que aprendimos. No nos sintamos obligados a definirnos sobre todo. Puede haber muchas dudas. No nos paralicemos, tampoco, esperando un juicio muy riguroso. Es lo que podemos hacer ahora, con el ejercicio que tenemos en este momento...

Empezaremos pensando, por un momento, en cómo queremos ser, cómo nos parece que debe «ser» un ser humano. Hablamos del equilibrio entro nosotros , los otros y lo otro. Puede que en ese momento se les haya hecho presente alguna distancia, otro centro, otro acento. Vean lo que se les ocurre ahora, como definimos en pocas, muy pocas palabras, cómo quieren ser. No lo olviden. Ahora, otra pregunta, ¿están siguiendo alguna cualidad, algún defecto, algo que observar a diario lo más frecuentemente posible... Veamos... Primero piensen en ese día que recorrimos, en esas 24 horas. Recuerden esa idea general, ¿cómo quieren ser? De acuerdo con ello, ¿como evalúan el día, lo positivo, lo negativo, lo que no esta claro... ¿Surgen preguntas? ¿Cómo evaluar el día que estamos revisando de acuerdo a cómo quieren ser?
Supongamos que lo hicimos. Veamos esas características, fortalezas o debilidades que estamos siguiendo, que quisiéramos seguir. ¿Qué pasó con ellas.... avanzamos.... habrá algo positivo, negativo, dudoso, algo que aprender?

Consideramos que ya hicimos la experiencia. Veamos, ahora, si tuvimos sorpresas, hallazgos, cosas que nos llamaran la atención sobre cómo actuamos, para bien o para mal. Veamos lo que hicimos, lo que se nos ocurrió, lo que soñamos, leímos, vimos en televisión, nos contaron... Hay algo para aprender, aunque ahora no esté muy claro, sólo sabemos que cierta cosa nos intriga, nos preocupa, queremos saber más». En la medida que se pase al examen de la familia u otras instancias, se sigue un orden similar al de la observación del sujeto.

Igual que con la descripción, cabe la opción de abrir una conversación al terminar esta parte del ejercicio, o esperar el fluir de la etapa de revisión diaria o de toda la disciplina individual.

En forma muy especial se da el espacio de integración, fundante, del conocerse y el desarrollarse, transformándose. Los objetivos de la evaluación son, posiblemente, mucho más obvios que los de otros aspectos de la metodología:

a) La relación con el marco de referencia propende a la profundización crítica, a ahondar y a encaminar los fundamentos del acuerdo con determinados valores e ideas.
b) En la medida que se vive ese proceso, se va facilitando lo esencial del autocuidado: la autonomía frente al autodesarrollo, el tener directrices propias.

e) El incorporar la dimensión positiva, lo mismo que el legiti­mar las dudas, viene a abrir cauces para el paradigma no autoritario, en contraste con la tendencia doni1nante a polarizarse en la deficien­cia, y a no dejar espacio para lo indefinido y las interrogantes.

d) El trabajo con rasgos positivos o negativos ayuda a articular lo cotidiano con el marco referencia], estableciendo un terreno común a la observación, a lo concreto y a la ética y las utopías personales.
e) En el hallazgo y encauzamiento de los emergentes, hay un respaldo especial a la relación de complementación entre el inves­tigar y el crear, descubrir, seguir, hacer asociaciones, innovar.
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lunes, 17 de marzo de 2014

D. Personal, c.Cultural y n. Paradigma (75)


Desarrollo Personal, Cambio Cultural y Nuevo Paradigma (75)
               La metodología de  auto desarrollo  con la orientación de la salud integral (14)
 Desarrollo de la metodología(1)
       Se  integran las preguntas básicas , quién soy y cómo deseo integrar mi  propuesta de  desarrollo personal con mi proyecto de vida,   con el trabajo  con   mis rasgos temperamentales, caracterológicos y  de personalidad, con tres  disciplinas:  la individual, la vincular y la grupal a las que se agrega, naturalmente, el periodo de  preparación

 La disciplina individual

La práctica se divide en cinco instancias:
Preparación,
 Revisión de las últimas 24 horas,
Anticipación de las próximas  24 horas
Trabajo con  la ecología el yo
  En un momento distante, registro de la experiencia en forma de notas   ensayos poemas grabaciones, dibujos

1. Preparación. Se toman las medidas que fueran necesarias para minimizar el riesgo de interrupciones por llamados, timbres, teléfonos u otros medios. Se adopta una posición cómoda, sentada o acostada. Se cierran los ojos gradualmente, tratando de registrar bien las sensaciones. Se respira lentamente por la nariz, la boca cerrada, la lenguaapoyada en el labio inferior.

2. Revisión de las Últimas 24 horas. Se llevan a cabo, sucesivamente, cinco(5) ejercicios, un recuerdo descriptivo de lo ocurrido en el lapso indicado,
 una valoración, autocrítica, sobre las 24 horas en referencia,
un trabajo sobre las reacciones emocionales «negativas», «achicadoras»,
una rememoración de los momentos más significativos, más impactantes, acaecidos en ese tiempo.
Imaginarse las 24 horas de otra persona

2.1 Descripción: Con la guía del facilitador se recuerda el día anterior, desde el despertar hasta el momento similar en la mañana de la fecha presente. Si se trata de un día festivo, o de alguna manera no correspondiente a la jornada habitual, se acuerda hacer la revisión de otra jornada, en el pasado inmediato.

Es conveniente hacer la advertencia de que los ritmos son diferentes, de que es posible que algunos lo sientan muy apresurado o, al contrario, lento. Hay quienes se distraen o, incluso, se duermen. Lo importante es tener conciencia de que se trata de una demostración y que cada participante deberá practicar por su cuenta, investigar cómo le acomoda hacerlo según su manera de establecer asociaciones o el funcionamiento de su memoria.

Hay tres hilos guiadores en este recorrido por las 24 horas; la conducta, los movimientos, las actividades; las vivencias, el ánimo, las fantasías, las distintas representaciones y un intento de imaginar qué sintieron las personas más relevantes cuando estaban interactuando con ella o él. La forma tipo de guiar es la siguiente:

«Vamos a tratar de recordar lo que hicimos en las últimas 24 horas. No nos preocupemos por ser ordenados o muy exactos. Estamos empezando a ensayar. Es posible que nos pongamos a pensar en otras cosas, que no me escuchen bien, que venga alguien y nos interrumpa. Intentemos hacer el ejercicio simplemente lo mejor que se pueda, sin tensiones, entendiendo que ejercitando nos irá saliendo mejor. Lo que vamos a seguir son tres cosas: lo que hicimos, lo que nos pasó íntimamente, lo que sentimos, y lo que creemos que les pasó a las personas que estaban más cerca de nosotros. Tratemos de no quedarnos pegados en algún momento. Si les sobra tiempo o se quedan cortos, adáptense, después, en la casa, lo harán a su manera...

Respiramos, sigamos el entrar y salir del aire. Fijémonos en lo que sentimos. Recordemos la forma como respiramos antes que yo dijera nada. Nos fuimos hacia atrás en el tiempo, sí, más atrás, cuando recién empezamos la reunión. Vamos viajando en el tiempo hacia ayer, hoy al despertar, anoche, más allá.... al despertar ayer...


¿Recuerdan? ¿Cómo fue el pasar del dormir, al estar despierto? ¿En qué animo estaban? ¿Con qué claridad o confusión? ¿Recordaban algún sueño? ¿Cómo era? ¿Qué sentimientos, qué personas, qué historia?

¿Cómo transcurre el tiempo? Levantarse, el baño, el desayuno... ¿Con quién, con quiénes están? ¿Qué parece interesarles a esas personas, cómo están? ¿Qué hace usted desde que despierta hasta que sale de la casa, qué le va pasando por dentro, qué siente, qué piensa?

¿Cómo es el trayecto hacia el trabajo? ¿Camina, va en algún vehículo'? ¿Solo, acompañada, acompañado? ¿Va mirando, va hablando, qué va haciendo? ¿Qué cree que va sintiendo la/las personas que lo acompañan'?

Ahora vamos siguiendo toda la mañana, hasta la colación, el almuerzo, esa hora del mediodía... Lo que fueron haciendo, trabajando, hablando... Lo que otros que estuvieron cerca sintieron. Lo que les pasó por dentro a ustedes... calma, rabia, alegría, pena, preocupación, tensiones, fantasías, sorpresas, sensaciones de fuerza, de vida, desánimos, dolores... Traten de recordar ... »

Se sigue, luego, en la misma forma, recorriendo el día, destacando períodos, las comidas, la tarde, el regreso a la casa, el tiempo que transcurre hasta el acostarse. La noche, si fue tranquila con un dormir sin interrupciones; el despertar, los sueños. Se va combinando en diversas formas el entretejido entre lo que se hace, lo que se siente, lo que sintieron otros significativos.

Si hay toses, risas, personas que roncan, interrupciones, es importante mantener un mismo tono de voz ‑cercano, seguro‑ y explicitar sobriamente que se sigue, a menos que el grupo entero esté sin poder concentrarse y que lo que proceda sea interrumpir el ejercicio y conversar sobre lo que sucede, pero ello ocurre en forma muy excepcional.

Si se trata de un grupo con alguna práctica en la metodología, deseoso de compartir con detalle sobre aspectos técnicos, entonces conviene abrir un espacio de reflexión antes de seguir con la etapa de evaluación. En general, procede optar entre hacer el intercambio al final de la revisión del día o al concluir toda la experiencia del trabajo individual.

La «devolución» después del ejercicio comprende un espacio para la formulación de preguntas y para que se comparta la experiencia. A continuación viene la explicitación de objetivos, el marco de referencia y los aportes de tipo metodológico.

Desde la óptica de la racionalidad integradora, el momento descriptivo tiene una cierta polarización, rescatando más la individualización que la apertura a lo universal, el compromiso que el desapego, la seguridad que la creatividad, la localización que la multidimensionalidad. Es «del» individuo, se «apega» a lo que le ha ocurrido, se «atiene», en lo posible, a la realidad, no a la innovación, se «detiene» en el transcurrir de la jornada, no examina conexiones, impactos.

Hay, sin embargo, presencia del otro en el requerimiento de intentar figuras, fantasías, sobre sus vivencias. Es un principio de apertura hacia lo universal. El recorrer el día sin quedar fijado en determinadas conductas y vivencias es ya integrar un cierto desapego. El juntar conductas y vivencias y aproximarse al sentir de otros es, también, un abordaje a una multidimensionalidad en ciernes, más allá, por ejemplo, de lo que sería un puro registro de hechos.

El ejercicio es de reproducción, no de creatividad, pero ésta está presente en las est  y elaborar los indicios que algo dicen sobre las vivencias de los otros.

En general, la contribución esperada de la fase descriptiva, los objetivos que están detrás de su inclusión, son:

a) Contribuir a la integración entre disciplinas y práctica cotidiana. La rememoración de lo hecho es el eje articulador más próximo.
b) Facilitar la disposición a incorporar lo objetivo, tanto para modularlo con lo valórico y lo reflexivo, como para tender puentes con la imaginación, la meditación y la comunicación
profunda.



domingo, 16 de marzo de 2014

D . Personal, c. Cultural y n. Paradigma (74)


Desarrollo Personal, Cambio Cultural y Nuevo Paradigma (74)
               La metodología de  auto desarrollo  con la orientación de la salud integral (13)

Algunos lineamientos generales de la propuesta

1.- La propuesta se inscribe en la búsqueda de un cambio cultural, especialmente en las dimensiones éticas y epistemológicas. No se subordina; no se identifica, integra el ámbito médico, pero es de mucho mayor amplitud.
2.- La noción de salud apunta al desarrollo de capacidades humanas y al enfrentamiento de las necesidades: Se inscribe en los niveles individuales, vinculares, grupales y macro sociales de diversa índole y extensión.
3.- La idea fuerza de integridad se asocia a los contenidos del nuevo paradigma cultural básico, a lo holístico, a la trascendencia de dicotomías y, también, a la consistencia ética.
4.- Se pretende articular esta visión neo paradigmática con los referentes avanzados de la cultura hegemónica, particularmente con lo que en salud pública se conoce como medicina integral.
5.- El marco del nuevo paradigma se actualiza en la propuesta de una ecología para vivir que abarca la concepción general de una racionalidad integradora y su proyección en la cultura y los proyectos de vida.
6.- En correspondencia con el terreno fundante del desarrollo humano,  se define la conciencia como el campo último en que se dan los cambios  personales y culturales y como el indicador más importante de la calidad de vida.
7.- En el centro del desarrollo de la conciencia se da la dinámica  del yo y su ecología. Autonomía y participación son las fuentes de una tensión esencial, y se asocian al integrarse en uno mismo y al trascender hacia los vínculos, hacia lo otro.
8.- La propuesta asume la diversidad, la existencia de múltiples orientaciones sobre desarrollo personal y concepción de la cultura y el ser humano. El sentido de tener un marco referencial es doble: el contar con cimientos que den consistencia a las prácticas y metodologías, y el contribuir a satisfacer la necesidad universal de seguridad y proporcionar continente, estructura.
En el imaginario colectivo hay múltiples ideas y modelos de trabajo  en auto cuidado y desarrollo personal–espirituales,  afectivos, de expresión corporal, artísticos, lúdicos- que es necesario respetar y contribuir a acercar a lo que son las historias personales y las fortalezas y debilidades de los partícipes.
Es indispensable abrir espacios de diálogos para que, junto con explicitar los puntos de vista que se desea aportar, se den las condiciones para que se expresen las experiencias y las posturas de aquellos con quienes se trabaja.
9.- La propuesta es parte de un proceso que lleva a un autodesarrollo, una autoayuda. La meta de los cambios buscados es que los sujetos –en forma individual, en parejas y en grupos-, con autonomía y creatividad, extendiendo su influencia al medio, investiguen y creen sus propias prácticas transformadoras.
La propuesta tiene el carácter de una facilitación, una mediación provisoria, en espera de que surja la motivación y las capacidades para autoconducir los procesos.
10.- Formación y acción se articulan y complementan en la vida cotidiana, la participación en procesos de cambio y la práctica de disciplinas en trabajos asociados al crecimiento personal.

10 Hay un necesario fluir, nutricio, entre el vivir lo diario, el prepararse para ello –“afinar los instrumentos”- y el ser parte de esfuerzos sociales, ecológicos, culturales, encaminados a apoyar los cambios en el avance hacia la salud integral. Las disciplinas van evaluando y anticipando lo vivido. Es necesario tener vasos comunicantes entre aquello por lo que se lucha en el grupo de mujeres o jóvenes, la asociación ecologista o el espacio de diálogo social, y el cómo se da la convivencia en la familia, el centro de trabajo, o la instancia recreacional.

11.- Las disciplinas que se proponen son de tipo individual, vincular y grupal.
        Con las metas de asumir tanto la individualización como la compenetración con referentes universales, se opta a un trabajo con tres vertientes:
Trabajo individual, consigo mismo, practicado por lo general, todos los días.
Una instancia de elaboración con otra persona (trabajo vincular o en pareja), propuesto para realizarlo todas las semanas.
Un camino de crecimiento grupal, con reunión una vez al mes.
Es un sistema de trabajo flexible, en que el punto de partida depende del compromiso de cada uno, de la aproximación de la persona o del grupo.

12.- Reconocimiento de la complejidad de la tarea y la necesidad de asumir dificultades en el tránsito  por los caminos cotidianos de la autoayuda:
Más allá de la simple resistencia al cambio, esta aproximación enfrenta el desafío de superar la tendencia al conformismo y la dependencia externa, que corresponden a rasgos arraigados en la cultural actual. No cabe hacer evaluaciones lineales sobre impacto; los efectos son muchas veces tardíos e indirectos, con una permeabilización muy paulatina a los cambios esperados. Las resistencias y los escepticismos son muchas veces reforzados desde las familias y los grupos de pares, como es de esperar en todo trabajo con una perspectiva transparadigmática.
13.- Transdisciplinariedad y rigor: Cultura, paradigmas, salud, ecología del yo, son campos referenciales en los que el sentir común se emparenta con la reflexión y los valores.  La psicología, la antropología filosófica, la ética, la epistemología, el arte y el desarrollo espiritual se cruzan y se transforman, desbordando los cauces disciplinarios.
Bajo el imperio de la racionalidad integradora, el rigor de lo bien precisado y focalizado debe interpenetrarse con la capacidad de apertura multidimensional, evitando los riesgos del verbalismo vacío y de la falta de esmero en la crítica y la evaluación.

14.- Las fases en el proceso de aprendizaje de la autoayuda:
a. Sensibilización:
Motivación, problematización del tema de la cultura y el desarrollo personal.
Explicitación del marco referencial:
Análisis de los propósitos, del encuadre de la época y de los principales referentes conceptuales.
b. Demostración de las disciplinas: Con ejercicios, lecturas, discusiones, se da cuenta del aspecto práctico de la propuesta.
Espacio de retroalimentación e integración en los proyectos personales: Se abren posibilidades de explicitar asociaciones, preguntas, rechazos: Se procura establecer enlaces con las historias personales, las fortalezas y experiencias, en general.
c. Práctica experimental: Período de prueba de la disciplina individual, de búsquedas de asociados en la aproximación vincular y grupal y, también, de práctica de ellos.
Reencuentro con el facilitador: después de un período de práctica Reforzamiento y adaptaciones metodológicas, aprovechando las fortalezas de cada uno.
e. Auto-observación: Práctica sistematizada de la auto-observación.
f.  Re-orientación de las prácticas: Reorientación de las prácticas más “apropiadas” para los partícipes.
g. Fase de irradiación: Los sujetos asumen papel de facilitadores, generalmente limitado a personas con tendencias a un liderazgo integrador.
15.- Diferentes papeles en relación con la propuesta:
Otra manera de sistematizar lo planteado es describir, esquemáticamente, los roles desempeñables con relación a esta propuesta.Roles tales como:
a. Facilitadores de la propuesta.
b. Asociados: personas que colaboran, desde alguna especifidad, como expresión corporal, epistemología, música u otras.
c. Facilitadores de otras propuestas complementarias: como algunos terapeutas humanistas, personas que trabajan en climas institucionales, animadores culturales,  terapeutas de reiki, medicinas florales y otros.
d. Colaboradores contextuales: facilitadores de las condiciones para que los grupos puedan realizar sus prácticas. Son administradores o líderes receptivos.
e. Personas en proceso de sensibilización.
f. Personas en trabajo experimental.
g. Personas que están en las prácticas de autoayuda propuestas, individual, vincular y grupal (una o más de una de ellas).
h. Personas que han adoptado sus propias orientaciones y metodologías de autoayuda.
16.- Dentro de la orientación neoparadigmática integradora, la propuesta articula un trabajo de observación y reflexión, con el desarrollarse desde lo afectivo, lo valórico, lo comunicacional, la acción social y, en el fondo, la dimensión espiritual.
17.- Manteniéndose en el referente de salud integral y la racionalidad integradora básica, la metodología está abierta para que los facilitadores incorporen nuevos elementos, de acuerdo a lo que sean sus propias fortalezas. 


sábado, 15 de marzo de 2014

D.Personal,c.Cultural y n.Paradigma(73)


Desarrollo Personal, Cambio Cultural y Nuevo Paradigma (73)
               La metodología de  auto desarrollo  con la orientación de la salud integral (12)
Síntesis de lo expuesto
1) Esta  metodología ha sido propuesta a partir  de una larga experiencia en trabajo comunitario, grupos interdisciplinario y transdisciplinarios, talleres y  responsabilidades individuales
2) El propósito es contribuir , en firma integrada , al desarrollo  personal y  al cambio cultural,  desde una óptica de salud integral en la perspectiva del nuevo  paradigma cultural básico
3) En este marco referencial ,son centrales el encuentro de los sentires-valores-ideas de trascendencia, ecología integral, derechos humanos, complejidad , superación de las dicotomías…
4)El objetivo general es contribuir a  una  conciencia y una practica de  promoción de la integración de la identidad  existencial y   la de pertenencia , de la ampliación de a higiene personal  , micro social y social   y el enriquecimiento de la educación y la vida cotidiana con la  práctica de disciplinas  y su consecuente   evaluación para una  educación  y un desarrollo individual y grupal permanentes .

5)Objetivos  Específicos
Promocionar una metodología que integra
         a)Disciplinas, vidas cotidianas y proyectos  de vida
         b)Unas preguntas básicas con la realización de  diversas tareas
        c)Disciplinas de ìndole  individual, vincular y grupal  y la búsqueda de la inserción comunitaria
d)La  madurez emocional, intelectual, poética, vincular, ética  y espiritual.




viernes, 14 de marzo de 2014

D.Personal c.Cultural y n. Paradigma (72)


Desarrollo Personal, Cambio Cultural y Nuevo Paradigma (82)

La metodología de  auto desarrollo  con la orientación de la salud integral (21)
 Desarrollo de la metodología(8)

La Disciplina  Individual (7)
         Trabajos con niveles de conciencia(2)
           La meditación del yo

Después de un período de práctica de la meditación  sobre niveles de conciencia y  de acercamiento a la relajación, imaginería y meditación,  estamos  en mejores condiciones  de ir familiarizándonos con la meditación de yo, una facilitación del acerarse  a vivir el misterio y la complejidad del yo, la ecología del yo…
Asociamos dos “momentos “, dos partes , que no se pueden separar del todo:
 a)El distinguir una figura del inconciente   colectivo, una representación de la sabiduría, que apunta  hacia el ideal del yo,
b)El tener presenten por lo menos una persona significativa y ponerse en su lugar; c)El acercarse al misterio del yo a través  de diferenciarlo de sensaciones , de  deseos, de estados afectivos, de imágenes,  de intuiciones, de  ideas
d) El tener   la experiencia   del desapego del yo,  en base a una meditación en un estado meditativo
e) idealmente, el  tener  un intercambio dialogal con otra persona, ojalá  muy cercana, con la alternativa de llevarla al ejercicio  semanal del que hablaremos después, la disciplina  vincular
 En la próxima  nota, repasaremos y precisaremos lo dicho lo dicho proponiendo una meditación, la meditación del yo.

jueves, 13 de marzo de 2014

D,Personal ,c. Cultural y n. Paradigma (71)


Desarrollo Personal, Cambio Cultural y Nuevo Paradigma (71)
               La metodología de  auto desarrollo  con la orientación de la salud integral (10)
I Las Preguntas básicas : ¿Quién soy  y como  quiero ser?
Soy humano ,entonces
      Soy  problema (abordable por la reflexión y el sentir común) y soy misterio…
    Vivo en una realidad que es  a la vez convergente, susceptible  de ser asumida, explicada, en términos del sentido común, la ciencia, la lógica  y  otra parte divergente,  afectiva, onírica,  susceptible  de ser cognitivamente inalcanzable psicótica , fantaseada ,cuántica, para normal.
   Soy autónomo  y , a la vez, pertenezco, tengo una identidad existencial y una de pertenencia, de coexistencia.
 Soy un ser de posibilidades.
Soy un ser con límites
 Soy una unidad en la diversidad.
Soy igual y soy diferente al resto de los seres humanos.
 Me mantengo la, el mismo, pero estoy continuamente cambiando.
Tengo necesidades y capacidades, que , entre otras  alternativas, pueden ser   definidas como   de seguridad, de  creatividad y de sentido .
Tengo tendencias vitales,   de actualización del yo y de trascendencia.
Vivo una dinámica de conciencia e inconciencia, automatismos, impulsos, afectividad, intuición, reflexión, espiritualidad.
Existo en una realidad que es poética y prosaica

          Frente a los otros mi actitud  es, en mayor  o menor medida, según una diversidad de factores, de indiferencia, de acercamiento, de  asombro, de temor, de rechazo, de huida, de instrumentalización, de dependencia…

miércoles, 12 de marzo de 2014

D.Personal,c. Cultural y n. Paradigma(70)


 Desarrollo Personal, Cambio Cultural y Nuevo Paradigma (70)
               La metodología de  auto desarrollo  con la orientación de la salud integral (9)
I Las Preguntas básicas : ¿Quién soy  y como  quiero ser?
             
Imaginería
Alguien está entretenido hablando mal  de otro. Otra persona está absorto mirando un mall. Una tercera se encuentra  consagrado a su rito diario de  ver una teleserie.  De improviso, algo les distrae.  La primera  se excusa por que tiene que retirarse.Converge con las otras dos  a un café. Son tres personas amigas. No se explican qué les  ocurrió.  Tuvieron un imperioso deseo de juntarse, como no lo hacían desde los tiempos de la amistad adolescente.
 Se saludaron como en los viejos  tiempos. Comentaron ese  extraño llamado  al antiguo lugar de reuniones y conversaron…
 Hablaron sobre  ellos mismos. Intentaron contestar la pregunta   ¿Quién soy?
Tú estás en una mesa vecina. Te preguntan quién eres tú,Tu te entregas a lo mejor de ti, entras en la experiencia y respondes…

 ¿Cómo te fué?