domingo, 4 de agosto de 2019

Miradas 3


Miradas 3
 Sueños
1Quería tomar el tiempo con la mano desnuda
Dejó de soñarlo la eternidad

2La noche sabe de muchos  sueños que no se saben  contar. ..

3 Confiados, cabalgando en las sombras, no las vemos  movéndose  hacia el mundo de los sueños.

4 Desnuda, en el fondo del sueño, juega ,a su anchas, la realidad

 5Angustiado, soñaba con exámenes; ajeno, no reconocía ser quien examinaba.

6 El sueño con viajes es una sugerencia de  traducir, de alguna  manera, esa inquietud por desplazarse en una profundización del yo-tú-nosotros.



sábado, 3 de agosto de 2019

Miradas 2


 Miradas 2
Miradas  a la Magia
1La mayor de ellas es que podamos vivir,cotidianamente, convencidos de que todo, el origen y el sostén de lo que existe, no es mágico
2Navegaba incansable en pos de la magia, aquella con que construyó su embarcación.
 3Razonando con mucho rigor y profundidad   en  son de negar   la magia,   le asombró  constatar que el origen de la razón y su sustentabilidad son, indudablemente ,
Mágicos
4 Hay mucho más afinidad entre  la magia y la ciencia que entre la magia y la  más espectacular de las prestigitaciones,


viernes, 2 de agosto de 2019

Miradas 1


                                  Miradas
                                      1

La Magia de la Mirada Azul

Para Matías Cepeda Monsalvo

La mirada a los ojos como fuente del arte de vivir.

A lo mejor he olvidado algo muy importante. Son recuerdos muy antiguos, me lo contó la nana de mi infancia, tal vez hace unos ochenta años. No lo puedo precisar. Ella lo escuchó, juventud adentro, en su Victoria natal, entonces de calles de madera.
Peñi, decía el amigo del pueblo originario. Se lo cambiaban por un “hola compañero, como estás”. Seguía un trueque de palabras fluido, a veces muy lento, casi seco.

Ella recordaba una conversación y no le ponía nombre. Se lo quise preguntar, pero ella ya no está, se convirtió en noche. Está este recuerdo. Deshilachado, vago, muy importante.
-Fíjese niño, mire bien, la vida es azul.
Ya no sé si lo soñé, o ella lo dijo. Da igual. Si lo soñé es porque ella lo dijo, a su manera.
-Fíjese niño, la vida es azul, pero con tanto ruido, tanto edificio, andando tan rápido…. No vemos el Azul. En Victoria, quedan viejos que ven el Azul…. ¿Sabe, niño, por qué ven el Azul?
- No, yo no sé esas cosas … soy niño.
-Ya las va a saber… Se ve el azul cuando uno mira a los ojos, aunque sea aun malo, aunque sea aun loco. Uno lo mira a los ojos y, después, va encontrando la vida. Se aclara la vida.
Aparecen los caminos. ¿Cómo va encontrando la vida? Si la vida de verdad se escapa, se le pierde el sabor. Mirando a los ojos a las personas… uno va viendo, sintiendo los ojos de la vida.
¿Habrá sido así la conversación?

Siento que ella me hablaba del arte de vivir, mirar la vida a los ojos, tratar de estar viendo el centro.
El centro de la vida, otro, el centro de uno
Detrás de las nubes, siempre el azul.
¿El arte de vivir es ser lo más azul posible para encontrar, para saludar todo el azul que uno puede alcanzar?
Era alta la tarde, ya estaba azul y estaba llegando el negro. Me pareció escuchar de nuevo algo muy antiguo y cercano, era una voz conocida, querida. Las calles de Victoria ya no son de madera, en muchas ciudades ya no se ve el azul, pero mirando a los ojos… vuelve el azul.

Mirar a los ojos, ver al otro, ver el ser, verse uno mismo… un arte.
Ahora lo llamamos el arte de vivir… y es, por cierto, plenamente azul.