domingo, 16 de octubre de 2016

Imaginerías 4

 Imaginerías 4 

Sentido 4
El sufrimiento
Aforismos
Posibles meditaciones

Bebía un crepúsculo doloroso.
Las  voce se acercaban.

El silencio , con mirada a los ojos, dijo  “dame espacio entre voz y voz.”

Fueron llegando las voces.
El silencio las contestaba.


El sufrimiento es un esfuerzo del ser por parecer verdadero.

El sufrimiento es  una  mirada benigna de reconvención a la finitud soberbia.

El sufrimiento es una oportunidad de tomar el camino de la espiritualidad.

El sufrimiento acerca la seguridad y la creatividad hasta que brotan  chispas de sentido .

El sufrimiento invita a elaborar el duelo por no poder volar.

El sufrimiento lleva , inadvertido, una llave para separar el yo del ego.

El sufrimiento nutre la mirada que no olvida individualizar.

El sufrimiento  recuerda que el goce no es algo natural.

El sufrimiento mueve  la afirmación y la  pregunta sobre lo inevitable del mal.
………….

          Esmerándose en definir la vida en son de crisálida
No sentía el dolor del infinito.





sábado, 15 de octubre de 2016

Imaginerías 3

Imaginerías 3
El Sentido
Los íconos


Subía al segundo piso. Distiguía todos los escalones . Podía  hacerlo a ojos cerrados. La foto  de una  montaña, situada en un esquina ,retuvo su atención. Fue cosa de segundos. Escuchó una voz, facilmente  reconocible  por ser la de una persona cercana, ya fallecida. Fue un mensaje muy lacónico,  pero de un gran poder tranquilizador: “sigue, todo está bien.”

S e vió paticpando de un  escenario muy distinto.

En lugar de estar en la escalera de su casa, ahora  caminaba subiendo por un estrecho sendero en una montaña. La montaña de la  foto.  Esa montaña que siempe   llamaba su atención.

El suelo era pedregoso, no faltaban los hoyos, casi choca con una piedra, Le  daba   ánimo  un vientecillo fresco y  una vivencia  sorprendente, motivante, de estar en una aventura que  llevaba al borde de algo  muy difcil de  definir .

Es tu sentio de la vida, se oyó decir . Sonrió y ,al instante, todo cambió.

Ahora, subía por una escalera,cómoda, de escalones de ascenso muy gradual, interemedios   con espacios   provistos d e sillas para  descansar ,contemplar,  conjeturar.

Del tamaño de la foto de la escalera de su casa, iban apareciendo   otras fotos  de gran importancia personal  , con las que sentía  una vivencia especial, de pertenencia, de sentido.
Notó  que  varias fotos  se repetian y tendían a aparecer juntas . De súbito ,llegó  a un  amplio espacio con muchas fotos.

Se hizo un cambio  en el contexto.La escalera hacia  el cielo desapareció ,estaba nuevamente en su casa, en la escalera,  frente a la foto de la montaña .

Mirando a la foto de la montaña, iban apareciendo , desde ella, las fotos de la escalera:su familia, su colegio,  sus principales amigos,  su cónyuge,  su trabajo,  el partidos al que  se sentía  cercana  y que llamaba su “icono”.

Sí, todas esa fotos, partiendo  por  su querida montaña, eran sus íconos, vínculos proveedores de  familiarida, d e seguridad, de agrado, de una vivencia de estar en lo suyo, instancias  que le daban sentido, orientación , significado  ,  a su vida.


viernes, 14 de octubre de 2016

Formación 21

Formación 21
El corajen de Ser 2


 El Mito de ADAPA, el coraje de rehusar ser un dios.
Desde  el sentido común  actual ,se hace  una fosa divisoria entre la valentía y el miedo. O se  centra la atención en exaltar la valentía,  o  en descalificar el miedo. No es habitual la integración de un comprender  nuestra vulnerabilidad y,  al mismo tiempo,  asumir nuestra responsabilidad de actualizar nuestras potencialidades y acercarse a nuestros límites.
Desarrollar la comprensión del miedo y  ampliar, enriquecer la aptitud  para hacer frente a los peligros, para  identificarse con  lo humano, con el desarrollo de lo humano.
El mito de Ícaro apunta al valor de aceptar la finitud,  de discriminar entre lo valiente, en ese caso  volar un largo trecho sobre el mar con alas de pluma  y cera,  y el ser temerario,  omnipotente, como  fue el que  Ícaro volara   hacia el sol.
     El mito de  Adapa, de la cultura de la antigua  Mesopotamia, pone de relieve algunas dimensiones de la valentía y de su límite con la temeridad. Se encomia el valor, la  valentía de asociar el compromiso y el desapego.
Adapa era un tipo especial de héroe, un benefactor, educador de  su pueblo.  Con ascendencia  divina, protegido del Dios Ea, era , sin embargo, un humano, un mortal.
En una ocasión, de pesca por el golfo pérsico, se desencadenó un viento terrible  y,  a pesar de todos  sus esfuerzos, su bote naufragó.
Indignado, Adapa golpeó al viento, el Dios causante de su desgracia.Para algunos, la consecuencia fue la fractura de un brazo, para otros, un traumatismo encéfalo craneano del personaje  divino Los testimonios son muy dispares. Donde  coinciden es en la consecuencia: Anu, el dios supremo, requirió la presencia de alguien acusado  de golpear a un Dios.
Adapa no vaciló un instante. Partió a dar su testimonio.  Lo llevó a cabo con absoluta humildad y honradez. Anu, impresionado, quiso hacerlo Dios y, para ello, le ofreció los alimentos correspondientes. Adapa, muy puesto en su proyecto humano,  desapegado, rehusó, con toda la cortesía del  caso y retornó a la tierra, a su ciudad, a  seguir educando, compartiendo sus nuevas experiencias. Al compromiso. A su proyecto. Mostró coraje de ser humano, coraje de ser.





jueves, 13 de octubre de 2016

De post modernos a post egóticos

De post modernos a post egoicos (3)
  
Donde los cambios consisten,en parte, en  asumir los límites de los cambios posibles a la escala humana .
La ecología del Yo
Un ángulo de miras, un referente básico para analizar el equilibrio de las conductas individuales y colectivas, está dado por la medida en que se establezca una relación adecuada entre la afirmación de lo propio y la consideración del respeto al ámbito, a los derechos, a nuestra dependencia de los otros, de lo otro. Es la ecología de nuestro centro, de nuestro yo.
El yo se debilita, obviamente, en la dependencia, en la sumisión al mundo opaco de los impulsos, deseos y tendencias pre individuales.
Si tomamos en cuenta nuestra identidad básica, el hecho de que nos encontramos puestos en nosotros mismos, en el mundo, que no somos autores de nosotros mismos, es también evidente que nos corresponde modular la posible exaltación del yo y ponerlo en consonancia con un tú y con el noso-tros, con ellos, con lo que está más allá de lo humano.
Somos autónomos y al mismo tiempo, partícipes de una realidad más grande. En la medida que no avanzamos en un proceso de transformación espiritual, nos cuesta enormemente situar estos límites. Eso ocurre en el nivel de cada persona, de cada grupo, de las naciones, de las causas. Nuestro yo cabalga, se identifica con ideas, agrupaciones o procesos. Así podemos tener involucra-mientos que nos pueden empequeñecer de tan cercanos y no asumidos como tales como el que ocurre con las familias, las distorsiones que trae el narci-sismo de exaltación de “mi familia”. Sin embargo, ello también sucede en mayor escala, hay narcisismo de grupo, de partido, de tipo de desarrollo... de especie.  Antropocentrismo, Miradas antropomórficas.
Vivimos un momento en que en el sentir común de occidente se da un narcisismo de especie, una exaltación yoica de la forma como nos ma-nejamos en el planeta Tierra, de nuestros logros, nuestros instrumentos, nuestra eficiencia...
Enajenados, contándolo todo, no nos detenemos a hacer una aproxi-mación a los inquietantes números que dan cuenta de lo que el filósofo llamara las inmensas extensiones que nos ignoran. El panorama del cielo estrellado, multiplicado hasta lo inasible en el acervo matemático que conocen los astrónomos.
 Aficionados a la historia, sólo balbuceamos el saber de que todavía estamos lejos de empezar la historia del homo sapiens.