sábado, 11 de abril de 2020

El Arte de Vivir 124

 El Arte  de Vivir 124
Hacia un Frente  por la Vida 4
La necesaria convergencia y  complementación de los grandes referentes
Espirituales, Sociales, Sabios, Poetas, Amistades de las Ciencias
Los espirituales, llegando a la cima, sólo quieren dar pero, estando lejos, no encuentran  al otro.
.Los sociales, en el valle, dan a diario, sin llegar al fondo del otro, que está en la cima...
Las ciencias son escaleras del valle a la cima; algo pasa y se pierden en los últimos tramos.
 Los poetas juegan con las mariposas de la cima y se quedan mirando los grandes bosques del valle.
Las sabias poseen casa en la cima; se pierden en el camino hacia el valle.


“Este planeta lo conocemos conversando en-
tre nosotros...” -dijo el Principito.
“¿Preguntándose por qué los espirituales, los sociales, los poetas, las amistades de las ciencias, las sabias, quieren cambiar la vida...? -el Asombro pareció seguirle el pensamiento.
“ Y lo están haciendo” -apuntó Alicia.
“Ojalá conversaran como ustedes” -dijo la Integración, mientras se escuchaban señales de aprobación en la cima y en el valle.


viernes, 10 de abril de 2020

El Arte de Vivir 123

El Arte de Vivir  123

El Frente por la Vida  3

Puentes   entre  miradas a la realidad que facilitan  la unidad  por  la vida

Entre el ser y el no ser,
el yo, el tú, el nosotros,

el mundo que es y el que queremos que sea,
el quien somos y el quien queremos ser,
 el misterio y la certeza,

la conciencia y el mundo,

el proyecto y la sombra,

la alegría y el sentido,
la justicia y el perdón,

la razón y la espiritualidad,

la voluntad y los hados,

las emociones y las visiones,

la creatividad y la seguridad,

la igualdad y la diversidad,

los derechos y las responsabilidades,

la vida y la muerte,

el amor y el desapego.

Etre la individuación y el compromiso social y ecológico. Puente necesario entre todos los puentes del desarrollo huma

jueves, 9 de abril de 2020

El Arte de Vivir 122

El Arte de Vivir 122

Hacia  el Frente por la Vida 2

El nuevo trato

                                             Mauricio Massone
                                               Arqueólogo dedicado al estudio de los pueblos originarios de Patagonia y Tierra del Fuego


En estos días de incertidumbre por el avance del nuevo coronavirus en distintos continentes, con una enorme secuela de muertes y sufrimiento, deberíamos repensar algunas cosas fundamentales. Por ejemplo, reflexionar sobre la arrogancia de los humanos por sentirnos protegidos al interior de la burbuja del “mercado-mundo” y de la alta tecnológica, sobrecargada de señales digitales y de seres extremadamente individualistas.
Esa vana sensación de sentirnos dominadores de una naturaleza inagotable, tan distinta a la percepción de los humanos que por milenios fueron cazadores-recolectores (quedan muy pocos), y que se consideraban parte integrante de la naturaleza, en una relación de igualdad o de complementación con otras entidades vivientes o inanimadas. Nuestra autosuficiencia está siendo minada a escala microscópica por minúsculos organismos, y a escala macro por el calentamiento global y sus efectos. Son las respuestas del planeta para que reflexionemos y corrijamos el rumbo.
Nos debatimos entre bajezas y grandezas que parecen no tener límites claros. Bajezas por las disputas geopolíticas a escala mayor, guerras, tensiones entre estados, colusión de grandes empresas aprovechando el poder del dinero y de los medios propagandísticos para abusar de la población de un país o de un continente.  Rencillas políticas entre distintas facciones que acusan a los otros de cualquier cosa sin sentido. Crecimiento desmedido a cualquier costo para el medio ambiente y para los más débiles. En el otro lado de la balanza las creaciones musicales, la danza, la literatura, la pintura, la escultura, el teatro, el cine, el deporte, la exploración científica con sentido ético. Son ejemplos de nuestras bajezas y grandezas.
Y de pronto nos invade este nuevo virus, uno más, pero al parecer con mayor capacidad de causarnos un daño profundo, a pesar de todo el avance tecnológico,  o debido a los propios avances modernos que permiten una circulación humana por el planeta notoriamente mayor que en tiempos anteriores. Muchos estamos ahora encerrados en nuestras casas debido a las restricciones sanitarias impuestas por las autoridades de distintos países, para intentar detener la pandemia. Aún sin comprender completamente la magnitud y consecuencias de este  fenómeno, vemos como los trabajadores de la salud  y de otros servicios básicos se transforman en nuestros héroes cotidianos, los que nos permiten  recibir ayuda médica y obtener el abastecimiento de elementos fundamentales para seguir adelante.
En esta reflexión hogareña, en semi-aislamiento, de pronto nos damos cuenta de la importancia de vivir en sociedad,  de la necesidad mutua, de la falta que nos hace un abrazo o un beso…y empezamos a recordar que nos debemos ayudar unos a otros, que debemos cooperar, que debemos sentir un poco de humildad. El virus pasará en algún momento, a pesar de tantas pérdidas de vidas humanas  y del desequilibrio económico… ¿qué haremos después?, ¿seremos capaces de ver las cosas desde una nueva perspectiva? ¿nos podrá amenazar otro nuevo virus de alto impacto?
Necesitamos comenzar a pensar y a poner en práctica un nuevo trato entre los humanos y un nuevo trato con las plantas, los animales y los paisajes. Una nueva forma de vivir que reduzca la contaminación del planeta que compartimos, de polo a polo. Conocimiento, comprensión mutua y colaboración entre los países. Cooperación y sentido de comunidad por sobre el individualismo extremo, ampliación de la conciencia individual y social. ¿Será todo eso posible?, ¿tendremos, cada uno, la disposición para asumir los cambios necesarios a partir de ahora?, ¿cuál será nuestra actitud una vez que pase el virus?...

Chiguayante, 7 de abril, 2020

miércoles, 8 de abril de 2020

El Arte de Vivir 121

El Arte  de Vivir 121
 El Frente por la  Vida 1

Se  ha  actualizado  una dimensión permanente del arte  de vivir  :   el asumir que las personas  tenemos un yo  y ,con él,   un grado de legítima autonomía , pero, que,  a la vez ,contamos con  pertenencias parciales,  desde la correspondiente a la pareja, hasta la propia de ser partes  de la humanidad ,pero, que en el fondo, no nos hicimos a nosotros mimo  ni  nuestra existencia como tal depende, en última instancia,   de lo humano

 Con un cierto grado de autonomía, pertenecemos a la vida, a la naturaleza …  somos  parte del Ser

 La pandemia nos pone   alertas.

Ella nos sorprende auto centrados   como humanos , como culturas, como países., como ciudades, sentidos y proyectos , vínculos y  quehaceres

Muy auto centrados en nuestro orden  nuestro poder, nuestro  tener, Nuestro Ego.

Nuestro  destino como especie y la propia  vida en el planeta  tierra  están  en crisis..
 Crisis anterior a la  pandemia.

 Crisis cuyos síntomas son, entre otros ,la concentración del poder, el   patriarcado, la ruptura con la naturaleza , las guerras, la proliferación de arma nucleares y no nucleares ,la epidemia de  producción, comercio  y uso de drogas…

Âl enfrentar el cambio climático, el smog,  el hambre,  la posibilidad de   guerra nuclear ,   este virus,   cualquier otro,  otra  amenaza a la salud, queremos    Unidad .Necesitamos una convergencia

Necesitamos formar  un frente  por la vida ,
En el fondo,   la unidad de Trabajadores del Ser

Lo sensato es empezar   por quienes , orientados hacia el desarrollo humano están   ahora separados,  pero no difíciles  de  integrar  si hay espacio para la debida individuación.

  Ellos  se pueden llamar sociales  y espirituales , artistas    y científicos, políticos y no políticos
persona de12  a 112 años, de toda clase  de colores de piel, de todas la  culturas  y modos  de ser,

martes, 7 de abril de 2020

Sugerencias 13




Sugerencias 13

Amarás el privilegiar la relación coexistencial de  yo a tú  ante   la que  se  iiene con lo “el” y lo  “ella”
Existe un tú trascendente, para algunos per- sonal, único o no, para muchos no representable, pero, de alguna manera, real.
Está el tú trascendente encarnado en el gran amor y en la gran amistad.
Existe el tú imaginario y el paranormal, con sus muchas variedades.
Luego, el tú general del coexistir asumido, vivido, con personas, animales, plantas, cosas.
No se puede dejar pasar el tú, no compartido, en que la otra parte es un usted, de estatus, o de una ella o un él.
Ella o él son alcances hacia cosas, sucesos, seres humanos o humanizados, partes de la reali- dad a la escala humana anodina, donde no se da la presencia del tú.

Separado y unido al Todo, llamado lo existente, Ser, universo, Tierra, vida, humanidad, el tú vivido, no retórico, no maquinal, instrumental, es
 un oasis de encuentro humano en la exterioridad de lo no humano...
Todo tú pleno, sentido, verdadero es brote y semilla de Esperanza.


lunes, 6 de abril de 2020

Miradas a la Esperanza 21


  Miradas a la Esperanza 21
  La Esperanza y el Coraje  de Ser 3

  La ponderación”esperancémica” del coraje de ser atraviesa fronteras  de tiempo  y culturas

Se integra la afirmación de Paul Tilllich:
“El coraje nos puede mostrar lo que el ser es; y ser nos puede mostrar lo que el coraje es”.

Con la de Emerson:
“¡Qué nueva faz aporta el coraje a todas las cosas! Un hombre resuelto, con su actitud y con el tono de su voz, pone freno a la derrota e inicia la conquista...”

Con la más antigua de Mencio:
“¿Quieres ser valiente? Yo escuché de Confucio esto acerca de la valentía: 'Si miras hacia el interior y ves que no yace aquí la justicia, entonces, aunque tu contrincante sea un hombre humilde, no lo desafiaría. Pero, si, luego de examinarme, siento, que la justicia realmente está de mi lado, entonces, incluso aunque mi oponente sea poderoso, yo avanzaría'”. (Primer volumen de Gongsun)

Y con el testimonio de Sócrates:
“Resumiendo, pues, ¡Oh atenienses!, les digo, le crean a Anito o no le crean, me absuelvan o no, yo no puedo actuar de otra manera, aunque tuviera que morir muchas veces”. (Platón, Apología de Sócrates)


domingo, 5 de abril de 2020

Eiradas a la Esperanza 20




Miradas  a la Esperanza 20

La Esperanza y el Coraje de Ser  2

Como el dios Jano, el de la cara del año que se va y la cara del año entrante, el de la apertura y el cierre, Esperanza tiene la cara de la Confianza básica y la cara del Coraje de Ser.

 La Confianza Ontológica y el Coraje Ontológico.

 El creer y el afrontar. El abrirse y el dar. El yin y el yang.

Tendemos a confundir la Esperanza con la expectativa anodina; a la Confianza básica con la confianza instrumental; al Coraje de ser con la mera temeridad.

En el coraje de ser se integran el ser, lo fundamental, lo que es, el nivel ontológico, con una dimensión ética, la afirmación del ser, a escala humana, más allá de todas las dificultades y limitaciones de la vida, con el terreno propio del desarrollo personal y del  compromiso social y ecológico.

 En otras palabras, con la higiene en su sentido más amplio.

El Coraje de ser es otro rostro de la Esperanza.