martes, 12 de febrero de 2019

El Árbol 31


El árbol 31
Vicente Huidobro
Altazor
Silencio la tierra va a dar a luz un árbol
La muerte se ha dormido en el cuello de un cisne
Y cada pluma tiene un distinto temblor
Ahora que Dios se sienta sobre la tempestad
Que pedazos de cielo caen y se enredan en la selva
Y que el tifón despeina las barbas del pirata
Ahora sacad la muerta al viento

Para que el viento abra sus ojos
Silencio la tierra va a dar a luz un árbol
Tengo cartas secretas en la caja del cráneo
Tengo un carbón doliente en el fondo del pecho
Y conduzco mi pecho a la boca

Y la boca a la puerta del sueño




lunes, 11 de febrero de 2019

El Árbol 30


De  Corina Couso
                                            El Árbol 30
El Arbol
Que hermosa palabra: ARBOL. Para designar a uno de los milagros de la naturaleza. Se asemeja a la expresión de un suspiro que nos llega al corazón   El “ar” exige abrir la boca llena de aire, y se expele en un cierre lento y acariciante. Con este simple acto definimos la admiración que nos produce verlos
En mi caso estoy frente a un eucaliptus muy extraño. Su tronco blanquecino se formó con mantos superpuestos, mostrando su ropaje interior. Para ello, se desgarra su vestidura y asoman más de seis paños finos de color madera, más oscuro a medida que se acerca a su corazón…o ¿No? ¡Ellos tienen corazón... o todo es un corazón!  Nos miramos con ternura.
Un escalofrío me envuelve…Querrá’ prestarme una mantilla? Me acerco más a tocarlo; este ropaje interior es suave y perfumado.  Alguna rotura aparece como demostrando humildad
El árbol es alto, erguido, un gran ramaje forma su cabellera y raíces fuertes como dedos lo arraigan al piso frondoso en tréboles y césped.  Falta que hable, aunque su presencia marca su estirpe.
Su perfume nos alienta.  El papel de seda que lo envuelve nos invita a escribir o envolver sueños.
Su ramaje está alerta a los vientos para entonar alguna melodía exótica, que invita en una noche de tormenta, alegrar a las estrellas dormidas.

                                                                                                                     Corina 2019


domingo, 3 de febrero de 2019

El Árbol 29


El Árbol  29

Gerardo Segovia

Amoroso y doloroso otoño.
 Voy caminando  y veo los arboles, 
se van transformando  ya no son los mismos
 caen sus  hojas amarillas marrones y rojas
pintadas  de  fuego  del  sol de verano
ya caen las hojas  danzando los bailes
 al ritmo del  soplo  del hermano viento
soltando  las ramas en la despedida
 ya caen las hojas besando la tierra
buscando   ser  otro , no ser  más sombra 
 sino  ser abono para dar más vida.

Yo voy caminando   sintiendo los cambios
21 de marzo  anuncia, cambio de estación
Amoroso y doloroso otoño  miro a la ventana
los días son grises , hora  de  abrigarse
la leña en el fuego   y caen los frutos
buscando  la tierra  para echar semillas
sembrando   raíces  que esperan  parir
 en  manos del pueblo  que nunca se rinde
que sueñan  un  mundo posible
donde  justicia  y memoria sea realidad.  

Amoroso y doloroso otoño te integro a mi vida
porque voy sintiendo   porque voy  viviendo
ciclos que se cierran, ciclos que se abren
hijos que ya vuelan   a través del viento
buscando lugares donde anidarse
hoy el nido vacío puede habitarme
ya le di  permiso para  transitarlo
hoy  hijos queridos   estamos
cada vez más juntos pero separados
cada vez más juntos pero en otros lados.

Amoroso y doloroso otoño
estación que enseña a soltar las cosas
a despedir ideas  y cambiar  las  formas 
que están aferradas  que están encerradas
mandatos  tan  llenos de rejas
que no pudieron volar con el viento
hacia otros lados, más simples pero más profundos
donde suenan  tambores  llamando a la tierra,
tierra prometida , la tierra sin males,  Mbya  guaraní
Gerardo Segovia