|
El árbol 31
Vicente Huidobro
Altazor
Silencio la tierra va a dar a luz un
árbol
La muerte se ha dormido en el cuello de un cisne |
|
|
Y cada pluma tiene un
distinto temblor
Ahora que Dios se sienta sobre la tempestad Que pedazos de cielo caen y se enredan en la selva Y que el tifón despeina las barbas del pirata Ahora sacad la muerta al viento |
|
|
Para que el viento abra
sus ojos
Silencio la tierra va a dar a luz un
árbol
Tengo cartas secretas en la caja del cráneo Tengo un carbón doliente en el fondo del pecho Y conduzco mi pecho a la boca |
|
|
Y la boca a la puerta
del sueño
|
En este blog publicaré artículos, libros, informaciones sobre cursos, actividades de grupo y eventos.
martes, 12 de febrero de 2019
El Árbol 31
lunes, 11 de febrero de 2019
El Árbol 30
De Corina Couso
El
Árbol 30
El Arbol
Que hermosa palabra: ARBOL. Para designar a uno de los
milagros de la naturaleza. Se asemeja a la expresión de un suspiro que nos
llega al corazón El “ar” exige abrir la
boca llena de aire, y se expele en un cierre lento y acariciante. Con este
simple acto definimos la admiración que nos produce verlos
En mi caso estoy frente a un eucaliptus muy extraño.
Su tronco blanquecino se formó con mantos superpuestos, mostrando su ropaje
interior. Para ello, se desgarra su vestidura y asoman más de seis paños finos
de color madera, más oscuro a medida que se acerca a su corazón…o ¿No? ¡Ellos
tienen corazón... o todo es un corazón!
Nos miramos con ternura.
Un escalofrío me envuelve…Querrá’ prestarme una mantilla?
Me acerco más a tocarlo; este ropaje interior es suave y perfumado. Alguna rotura aparece como demostrando
humildad
El árbol es alto, erguido, un gran ramaje forma su cabellera
y raíces fuertes como dedos lo arraigan al piso frondoso en tréboles y césped. Falta que hable, aunque su presencia marca su
estirpe.
Su perfume nos alienta. El papel de seda que lo envuelve nos invita a
escribir o envolver sueños.
Su ramaje está alerta a los vientos para entonar
alguna melodía exótica, que invita en una noche de tormenta, alegrar a las
estrellas dormidas.
Corina 2019
domingo, 3 de febrero de 2019
El Árbol 29
El Árbol
29
Gerardo
Segovia
Amoroso
y doloroso otoño.
Voy caminando
y veo los arboles,
se van transformando ya no son los mismos
caen sus
hojas amarillas marrones y rojas
pintadas
de fuego del
sol de verano
ya caen las hojas danzando los bailes
al ritmo del
soplo del hermano viento
soltando
las ramas en la despedida
ya caen las hojas besando la tierra
buscando ser
otro , no ser más sombra
sino
ser abono para dar más vida.
Yo voy caminando sintiendo los cambios
21 de marzo anuncia, cambio de estación
Amoroso y doloroso otoño miro a la ventana
los días son grises , hora de
abrigarse
la leña en el fuego y caen los frutos
buscando
la tierra para echar semillas
sembrando raíces
que esperan parir
en
manos del pueblo que nunca se
rinde
que sueñan un
mundo posible
donde
justicia y memoria sea
realidad.
Amoroso y doloroso otoño te integro a mi
vida
porque voy sintiendo porque voy
viviendo
ciclos que se cierran, ciclos que se
abren
hijos que ya vuelan a través del viento
buscando lugares donde anidarse
hoy el nido vacío puede habitarme
ya le di
permiso para transitarlo
hoy
hijos queridos estamos
cada vez más juntos pero separados
cada vez más juntos pero en otros lados.
Amoroso y doloroso otoño
estación que enseña a soltar las cosas
a despedir ideas y cambiar
las formas
que están aferradas que están encerradas
mandatos
tan llenos de rejas
que no pudieron volar con el viento
hacia otros lados, más simples pero más
profundos
donde suenan tambores
llamando a la tierra,
tierra prometida , la tierra sin
males, Mbya guaraní
Gerardo Segovia
Suscribirse a:
Entradas (Atom)