martes, 10 de julio de 2018

La AmistosofÍa y el Arte de la Amistad 30

La Amistosofía y el Arte de la Amistad 30
La Plaza de la Amistosofía  15
(Entrando en el tema , djo Dulcinea,,supongo que  tenemos acuerdo en que en esta enfermeda  del homo habilis de la normosis , el WhatsApp  es una metáfora  y ,dentro de él,   la figura  del  molino , recordando el  molino de viento , aludimos a  la seducción por las cosas,por la efciencia ,  más ,en general ,por el hacer y el tener, marginando al sentido, olvidando el ser.
Asì es, dce Miguel  Alfonso,  la exagerada valoración de la tecnología  es un gigantesco molino de viento que oculta la normosis del homo habilis.)

Integrándose al grupo, el Conejo Rosado  alcanzó a escuchar las últimas  palabras  de Don  Miguel Alonso Quijote . Le hizo un saludo amistoso de orejas y piernas delanteras  y, luego, lo repitió   con Dulcinea , Higea y Quirón

Vengo muy contento de una conversación con un homo  sapiens  poeticus, dijo El Conejo Rosado, es Matías, de Villa Ángela,el Chaco, Argentina ,  que ha ecrito ,sobre mì  y mi compañera ,un libro, en colaboración con otros dos autores.

Ahora, me entero  de un comentario de Renzo,también Homo sapiens poeticus , trabajador  de Arteduca, de Chile,sobre el testimonio   de Matías,que también me dejo muy alegrémico.

Por cierto  , ustedes  estan enterados…  Brinden como quieran, yo lo  haré con néctar y jugo de zanahoria.

Sí , dijo   Quirón, son momentos, son  creaciones   humanas en que   se constata como lo habilis evoluciona con lo poético y  lo de sapiens … alcanza verosimiitud. Sí, algunas y algunos son homo sapiens y subordinan su parte habilis.

Claro, expresó Dulcinea,   la esperanza sobre el s er huamno está  en que   su fantasía de se r sapiens llegue  a convertirse  en vida… con la evolución hacia  el asumir lo poético de la existencia, la de ellos, la nuestra, la de esta Plaza, la de las diversas dimensiones  de lo  existente.


lunes, 9 de julio de 2018

Multiversidad sin Fronteras 64

Multiversidad sin Froterass 64
Escribe Matías Cepeda, desde Villa Angela
El Chaco, Argentina
NUNCA ES TARDE PARA EL ASOMBRO
“Una tarde de otoño el Conejo Rosado me visitó
,una tarde de Otoño la Magia se presentó…
 Yo (Y): ¡Hola amigo! te extrañé este tiempo
El Conejo Rosado (CR): ¡Hola! Yo siempre estoy, ¿no me veías?
Y: No, pensé estabas de viaje
CR: Yo puedo estar en muchos lugares a la vez
Y: ¿Por qué no te veía si siempre estás?
CR: Porque no siempre tu mirada tiene el brillo de la Magia
Y: Te estas equivocando, mi mirada es la misma siempre
CR: El equivocado esta vez sos vos, no todas las miradas tienen ese brillo
Y: Pero a veces amigo no encuentro la diferencia
CR: Qué falta les hace volver a ser niños, recordar, volver a pasar por el corazón la Vida que en nosotros vive, la historia que nunca se fue, la niñez que en su momento pasó
Y: Te voy a contar algo, siento tan difícil tu mensaje que una vida no alcanza para lograrlo
CR: ¿Ves? Ahí está la razón por la que no me veías. No es necesario una vida o mil vidas, el secreto no están secreto. ¿Te acordás cuándo niño te asombrabas de lo simple?  ¿Te acordás cuando niño tu escuela era el juego?
Y: ¿Y que hago con esos recuerdos?
CR: ¿Ves? Aún no comprendes, te lo haré más sencillo. Cuando niño nuestro mundo tiene Magia porque nuestra mirada está llena de asombro, nuestra Magia convierte cada momento en maravilloso. Entonces es ahí cuando mis amigos y yo conversamos con Uds.
Es tu mirada la que cambia y con ella nuestra presencia.
Tengo guardado miles de miradas que no pueden encontrarme aún, miradas que piensan pero no brillan
Y: tendré que trabajar mucho entonces
CR: ¿Para qué?
Y: ¿Cómo para qué? Para poder verte cada momento
CR: aún no estás entendiendo, es lo simple, es lo sencillo, es el asombro de lo cotidiano. La Magia nace en ese asombro
Y: estoy asombrado, mientras charlamos la Magia sucede, me asombro y la Magia permanece.
Te abrazo querido amigo, te buscaré cada tarde para que la Magia permanezca  
CR: algo más, no hay secretos… solo Asombro y la Magia sucede.


domingo, 8 de julio de 2018

La Amistosofía y el Arte dela Amistad 29

La Amistosofía y el el Arte  de la Amistad 29
La Plaza de la Amistosofía 14

(Higia y Quirón están  recién llegados a la Plaza y  se encuentran con Dulcinea y Don Quijote(Miguel Alonso Quijote, quienes los acogen y les  sirven jugo alegrémico, esperancemia y amistosofía  ,acon los que se brinda por el encuentro)

Un whatsApp como  metáfora de la marginacion del sentido y del ser.

Justamente pensaba en ustedes, djo Dulcinea…
Por eso   estmos aquí, señaló Quiròn.
Por la  cara de Dulcinea,expreso Miguel Alonso, supongo que ustedes, tn amostosófico como son,  están “vivos “ de ganas de conversar  sobre las pantallas…
 Interviene Higia ,diciendo: la franquezas es salud, es parte de la autenticidad, digamos en confianza que tu Whatds App del Molino ,con  copia a quienes  estén bien en la telepatía, nos motivó a conversar sobre esta actualidad  del homo habilis  que 
¿Llega hasta nosotros? Interrumpe o completa Miguel Alonso.
Captamos tu alución  a tu pasado  con sentido del humor, manifestó Quirón, pero por algo autotizaste  que  llagara al grupo con  telepatía en el más allá .
Entrando en el tema , djo Dulcinea,,supongo que  tenemos acuerdo, en que en esta enfermeda  del homo habilis de la normosis , el WhatsApp  es una metáfora  y dentro de él,   la figura  del  molino , recordando el  molino de viento , aludimos a  la seducción por las cosas,por la efciencia ,  más ,en general ,por el hacr y el tener, marginando al sentido, olvidando el ser.
Asì es, dce Miguel  Alfonso,  la exagerada valoración de la tecnología  es un gigantesco molino de viento que oculta la normosis del homo habilis.


sábado, 7 de julio de 2018

Multiversidad sin Fronteras 63

Multiversidad sin Fronteras  63

Una mirada a la cotidianidad

3 nikolo a luca
Arturo Solari

Treeeeeees nikolo a luca damas y caballeros! Llévese tres en solo lukita!

Siempre me pregunté de dónde salió la palabra Luca para describir un billete de mil pesos chilenos. Como cuando decimos “pacos” (Policía a contrata de orden y seguridad). Pero nunca quise cagar el misticismo idiosincrático de la palabra. La encuentro romántica, tan nuestra, que le atribui mi propio origen.
Me imagino en tiempos donde imprimíamos nuestra divisa en la ahora casa de la moneda, a un trabajador daltónico llamado Lucas imprimió en verde billetes que debían ser azules. Le sacaron un cero y enhorabuena nacieron los mil pesos: la Luca.

Pero esta Luca tuve una tragicómica arritmia de índole financiera. El bolsillo del chileno siempre acarició la solitaria Luca que en su camino a la farmacia, el mercado, un domingo en la plaza, sirvió de salvoconducto para justificar cualquiera de esas experiencias espontáneas con una compra al paso, esporádica, de algo que probablemente no se necesitaba pero alegraba el día: un helado, un alfajor, un cintillo para la niña, y así los mercantes callejeros fueron los fieles receptores de una Luca; eran los creadores de felicidades espontáneas, nunca planeadas de antemano, pero siempre cándidamente recibidas.

Esa economía de la gratificación “al paso”, fue en su cúspide, una representación de que para nosotros, lo importante estaba en los detalles aparentemente más insignificantes del día a día. No me alcanza para la renta? Igual le compro un chocolito a mi polola mientras paseamos por la alameda.
Eso, justamente eso, era vivir.

Me llamo mucho la atención hace un par de años cuando vivía en el extranjero, que comenzaron a agregar las propinas a los pagos con tarjeta porque ya los bolsillos no tintineaban con esas empuñaduras forjadas tan arduamente, y que ahora no queremos como peso extra. Las monedas se quedaban en el fondo de las lavadoras, y los cajeros automáticos acumulaban más polvo que ansiosas filas el último día del mes. Ese pedacito de plástico prolijamente cortado rectangular mente ganaba terreno y la desolada Luca se reservaba para aquellas generación que aún pagan su marraqueta con monedas en el boliche de la esquina.

Después vi con atrocidad que la compañera de batalla de Luca, la señorita quina era ahora una moneda fría al tacto y cedía aún más terreno al rectangulito aquel.

Ahí me di cuenta que la Luca nunca fue una divisa financiera sino el epítome de algo más grande que poco a poco, al retroceder, en frío al chileno y lo encerró cada vez más. Cuando ahora todo se puede comprar en línea, anónimamente, o deslizar una máquina sin siquiera discutir el clima o el partido de fútbol mientras se espera el vuelto. Ahí me di cuenta que todo este tiempo juzgue erróneamente a nuestra Luca querida.

Yo pensaba que se vendían tres nikolos a Luca por economía de mercado al por mayor. Grosso error. El otro día en un atiborrado vagón del metro, cuando el cansado vendedor ambulante gritó el famoso 3 nikolos a Luca, un joven los compro, no para ahorrar, pero al recibirlas, le entregó uno a su novia y uno a su hija.

La Luca es la economía del compartir. La noción que a veces, tener a mano un pedacito de papel puede dar las mayores alegrías. La Luca nos devuelve el cara a cara. Nos devuelve nuestra humanidad. La luca es esa sonrisa en caras que el plástico endurece.

Revisa tus bolsillos.