viernes, 16 de septiembre de 2016

Esperanzar en un mundo en crisis

Actualidad

ESPERANZAR EN UN MUNDO EN  CRISIS

Julio Monsalvo    
  
El modelo civilizatorio dominante ha llevado al mundo a una situación de crisis. Crisis que se hace visible por situaciones tales como:
u-      JInequidades escandalosas, concentración de las llamadas “riquezas” en pocas manos, en tanto  millones de seres humanos padecen hambre, desnutrición, indigencia.
-      Competitividad, consumismo desenfrenado, violencias de todo tipo.
-      Guerras provocando muertes en todas las edades, personas heridas, mutiladas, daños irreparables en las familias y en las comunidades, desplazamiento de poblaciones.
-      Amenazas de guerra nuclear.
-      Nuevas enfermedades y enfermedades que reemergen.
-      Calentamiento global, desaparición de especies vivas, tala feroz, crueldades con los animales sometidos a “máquinas de producir”.
Este modelo de tres “ex”, explotación, exclusión y extinción, es un modelo generado por la cultura de la no-pertenencia a la Vida, la cultura antropocéntrica, la del ser humano que se siente el centro de todo.
Ajeno a la Naturaleza, la considera como almacén de “recursos” a su disposición. No siente que pertenece a la Naturaleza y no se pregunta qué es.
La agresión a la Madre Tierra es un ecocidio. Pareciera que sus ejecutores tienen la consciencia anestesiada ya que este ecocidio lleva implícito un suicidio colectivo. La supervivencia de la Humanidad está en riesgo.
        En este momento, más que nunca es necesario Esperanzar: provocar Esperanzas.
Esperanza no es para nada una actitud pasiva, contemplando que Alguien o Algunos van a proveer.
Por el contrario, Esperanza es “un estado de ánimo que surge cuando se presenta como alcanzable lo que se desea”.
Lo que se desea es superar esta crisis. Y superar la crisis es
factible.
La Esperanza, ese estado de ánimo especial, optimista, energético, alegrémico, amistosófico, lleva a la acción para ir a la cuestión de fondo: cambio cultural.
La crisis sólo será superable desechando la cultura de muerte, la cultura antropocéntrica y abrazando la Cultura de la Vida, la Cultura Biocéntrica.
¿Es alcanzable este cambio?
Nuestra convicción es que sí. La Vida siempre se abre paso. El Amor es lo único importante. Lo Natural es el Amor. Lo Natural es el sentido de pertenencia a la Madre Tierra, a la Naturaleza, al Cosmos, a la Vida.
Desprenderse de la cultura antropocéntrica y recuperar lo natural, la Cultura Biocéntrica, es alcanzable esperanzando.
La fuerza de la Vida, la fuerza del amor, se hace visible en millones de ecosistemas locales en donde se comparten solidariamente saberes y haceres para el cuidado de la Salud Integral, producción local de semillas, agroecología rural y urbana, reciclados, producción local de energía renovable,bioconstrucción, Integración de medicinas y multitud de gestos, acciones y sentipensares que llevan a saludables maneras de vivir, personales y comunitarias. 
En pocos días se celebra en Cochabamba el 1er. Encuentro Internacional por la Esperanza, con Alegremia y Amistosofía.  Una evidencia más de multitudes que cotidianamente esperanzan por la Vida, por el Buen Vivir, por el Sumaj Kawsay.

Julio Monsalvo


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