viernes, 18 de octubre de 2013

Conversando desde la Amistad(333)


Conversando desde la Amistad (333)
Asombro y poesía de la Vida
La Dimensión poética de la Vida(9)
Vivimos en un desarrollo deformado,  hiper prosaico, con lo poético en los márgenes.
Hay una exigencia ética, política, de salud… de  alcanzar  equilibrio, de humanizar la vida  asumiendo la poesía de la misma.   Un  camino, una senda  medicinal  para ello, es la promoción del asombro.
Hay, entre  infinidades de ellas, una tercera forma de  plantear lo dicho. Lo expresó  Roberto Juarroz, en dos  poemas  complementarios  comprendidos en su Poesía Vertical
 Dice el primero de ellos :
 “Es como si prestásemos la vida por un rato 
Sin la seguridad de que nos va a ser devuelta
Y sin que nadie  nos la haya pedido”

            Leemos en otro poema:
          Detenerse ante el asombro
que se despliega en el gesto de la rosa
o en la maravillada tertulia
que entablan los colores y los pájaros
sobre la franja insegura del atardecer,
equivale a asombrarse del asombro.
 Aparece entonces una nueva inocencia,
Más esencial que la primera.
Sólo en ella germina
El asombro definitivo:
el reconocimiento a través de las máscaras

La salvación por el asombro”

Nos hemos separado de  nosotros mismos,  hemos prestado nuestra condición de seres finitos, peregrinos entre a vida y la muerte, absortos , como estamos, en el tener, dominar, gozar, sin seguridad de que recobraremos nuestra  relación con…el ser…con la poesía.
El detenernos,  empaparnos en el asombro,  el  llegar a ser asombro,  asombro de la rosa, de los pájaros, del atardecer y de la noche, del  lenguaje,   del compartir, del yo,  de la razón, del  amor,  del ser humanos, asombro  en un hogar, en un universo revelado como complejo, en evolución, abierto  a posibilidades, poroso al misterio …El asombro es  una emoción  de conciencia de especie, de  alternativa a la alienación,  de  salvación  de la salud de la persona y   de la  salud del desarrollo.

Lo poético está contenido algunas veces en  los poemas. No siempre. El verso  no hace  a lo poético. Lo poético es  un radical, una esencia, en toda la literatura y en todo el arte, pero ,también,  se da en   el silencio  de un crepúsculo elocuente y en la mirada de los genuinamente enamorados,  en  el  momento del encuentro  donde se siente germinar el tú, cuando  la montaña se pone de pie, en ocasiones  donde el  mar dialoga  con el cielo en susurro  comprometido, azul, en circunstancias  en que el bosque integra  sus secretos con lo más expresivo de  sus habitantes,  cuando el desierto, contemplativo,  espera  paciente  la comprensión hacia la nada, donde la flor y la mariposa fracasan  al intentar disimular sus visiones esotéricas, cuando la música o la meditación nos hacen  sentir  un trasfondo detrás de la cotidianidad, la certeza de un sentido, lo esencial invisible a los ojos ,del Principito.  Entonces, es dable recordar a  Novalis  y ser asertivos con aquello de considerar a la poesía como lo real absoluto.
Poesía, por lo tanto,  dentro y fuera de los anaqueles donde los  libreros  guardan los libros de poesía que no pueden vender. La poesía de la vida,  es decir, esa experiencia, esa vivencia, inefable, donde concurre  una emoción cordial, de corazón tocado,  un cierto significado, dentro o fuera de lo convencional, una imagen,  un sentido de lo relevante que nos concierne y nos trasciende. Aquello obsequiado por Becquer como “Poesía…eres tú.”
 Regresamos a nuestra premisa inicial: vivimos   una pobreza poética.  Pobreza   que resume y rezume la pobreza económica, la de  igualdad esencial, la de paz, y no  violencia, la  de relación armónica  con la naturaleza,  la de apertura a la diversidad, la  del sentido de   conexión con la trascendencia,  la pobreza de acceso al  tú ,al yo , al nosotros, al  lo otro.
La poesía, la poesía de la vida, tiene riquezas susceptibles  de  ayudar a  desarrollar un tipo de cultura y de proyecto individual  , grupal y de red ,más equilibrado, más concorde con la naturaleza humana.
Al desarrollo actual, prosaico, le falta  el sentir, el imaginar, el intuir el hacerse cargo de la  diversidad, de la ambigüedad, de asumir el misterio, de comprometerse con la búsqueda y  el dar sentido ,lo esencial , el  hacerse cargo del terreno del hemisferio cerebral  derecho , de lo propio de lo poético
Hay , sin embargo , en el ámbito de lo poético, algo que no  se acomoda fácilmente a una  coexistencia, a la posibilidad de una eventual sinergia  con el paradigma cultural  hegemónico  racionalista, tecnócrata, individualista, superficial.  Es el trasfondo  dramático de  la inefabilidad. Distinto al  apuntar al misterio. Es el encontrase con vivencias, generarlas, asociarlas y no poder comunicarlas...ni  con los otros ni , realmente, con uno  mismo.
Es allí  donde  se requiere , donde sería deseable , desde la perspectiva de la salud y el cambio cultural, el intencionar la relación de la poesía  con el asombro. Trabajar por la salvación por el asombro, diría  Juarroz.
          El asombro está en el origen de la poesía, como en el de la filosofía, la ciencia , la espiritualidad. el amor, la amistad… Está presente, pero de lo que se trata es   de intencionar ,  de  abrir la conciencia  en la perspectiva  de la promoción de salud y del  cambio. Más poesía para  llegar a un equilibrio con la prosa, con  el pensamiento geométrico, con  nuestra prótesis tecnológica. Mas  asombro para tonificar la poesía.
En el caso de la poesía , gran alternativa para la promoción de salud ,el camino  a su potenciación , a  convertirla en un gran referente para el cambio cultural, parece ser de índole  homeopático,  de una homeopatía basada en un componente mayor, el asombro  .  Asumir plenamente  uno de sus órganos  básicos ,el fundante. el asombro.
Lo poético incluye la música, el ritmo,el lenguaje, el juego,  lo apoético , lo anti poético…Lo esencial es la diversidad de las distintas gestalts posibles.
Desde el ángulo de miras de poetizar la  vida, el reconocer con  Lichtenberg  que ,tal  cual  al cavar   siempre encontraremos agua, siempre estamos cerca del misterio, nos da la posibilidad de  avanzar en nuestra identidad    de especie, legitimando nuestra condición de seres  finitos,  que podemos   definirnos al modo de Pessoa como el ser que  quiere existir, pero  que, siendo  frágiles, vulnerables, aunque hayamos llegado  a la luna ,no podemos  contestar la pregunta esencial, la de fondo, la de muchos niños en la edad  de las preguntas, la conciente o inconciente  de toda nuestra vida de búsquedas, la sistematizada por  Leibnitz Schelling y Heidegger. La pregunta de por qué hay.Por que hay cualquier cosa y todas las cosas , por qué existimos nosotros, por qué la prosa, por qué     la poesía. El reconocimiento  con el Tao te King  de que el Tao  que podemos nombrar no es el verdadero Tao.
Lo inefable. No lo indecible, la nada ,la experiencia de estar muerto.Es, por ejemplo, en otro plano la pregunta de Gonzalo Rojas :” qué se ama cuando se ama , o la pregunta de  Neruda: “a quién le puedo preguntar qué vine a  hacer en este mundo.”
El asombro en sus diversos planos: el  básico, el esencial, el ontológico, la abuela- abuelo  raíz común de la filosofía, la espiritualidad, la ciencia,  la amistad, el amor ,la poesía,…la pregunta por el ser.
El nivel existencial, el asombro  que se pregunta por nosotros, los humanos, nuestro  misterio, nuestro yo.
El cósmico, el   asociado   a los   ordenamientos del universo cuya complejidad tiene perplejos  a físicos y astrónomos.
El de la vida, el de la  autopoiesis, de los unicelulares a los cetáceos, al chimpancé , al ser humano como ente vivo.
El de los grandes valores  universales del bien, la verdad y la belleza : de la ética y nuestra conciencia al parecer arquetípica de justicia, del bien y del mal; el de la búsqueda y la recepción de lo bello y  nuestra  inserción  biográfica en ello; el de los caminos  hacia  la información,  el conocimiento  y la sabiduría
El  plano del asombro por las realidades que parecen desbordar aquello que  nos ordena racionalmente el mun do en que vivimos: lo para normal, el  terreno de la psicología transpersonal, el de la física de  las posibilidades, la física  cuántica .
 Hay un asombro muy especial, lo asombroso, misterioso,  de que  en  la frivolidad   ,el dogmatismo, el placer constructivista, nuestra cotidianidad deja  al asombro  como lo  más  marginal de la ya    marginada  poesía. El asombro de la hipnosis de la familiaridad- El asombro porque no  estamos  sumidos en el asombro.
Parece que  Hólderlin nos siguiera  diciendo: ·”No debemos  desmentir la nobleza que hay en nuestro deseo de  modelar  esa porción de infinito que existe dentro de nosotros”
Era un deseo de Hölderlin que estuvo cuarenta años psicótico, encerrado en una  buhardilla Es un deseo escondido para la inmensa mayoría, , emergiendo en los mitos, en los sueños, en algunos poemas, en el dolor de  Ernesto Sábato  porque el ser humano tiende, precisamente, a esquivar el tema del  infinito
…………
Vivimos el tiempo del  cambio de paradigma. Con ayuda del asombro , la poesía de la vida puede, necesita , estrechar su amistad con la poesía de los cantos, de los  bailes, de la música,  de los poemas, de todo el arte , del trabajo social, científico, espiritual… unirse en  pro  del cambio cultural, de la continuidad de la evolución de la humanidad y de la vida. Ello, en el horizonte  de confirmar, de hacer verdad ,aquello, tan asombroso,  ese intuir de que , a la escala humana , la poesía es la realidad absoluta . En cierto modo, la salvación por el asombro.





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