jueves, 14 de marzo de 2019

Desarrollo Personal y Cambio Cultural 21

Desarrollo Personal y Cambio Cultural 21
Las Grandes Antinomias  19
 Lo ambiguo y lo  definido(2)


Certeza, ambigüedad y creación. (2)
(De mi libro Autoritarismo  o Creatividad Social (1981
Cotinuación
Somos seres que aspiran a ser. Cioran habla de la tentación de existir. Lo relativo, la duda, nos moviliza. nos pone sobre alerta, nos angustia. Aspiramos a lo absoluto, a la certeza. 
Una forma de expresar el deseo de absoluto es la búsqueda del marco de referencia a que alude Fromm., la orientación básica. Lo absoluto se inscribe en la adhesión religiosa en el apoyo a causas, en la idealización de la familia. Eliade hace la distinción entre lo sagrado y lo no sagrado. Siempre estamos socializando, absolutizando instancias, lugares. figuras. recuerdos. fantasías. 
Si nos situamos desde una perspectiva de interés en el desarrollo del ser humano, de búsqueda de cuál puede ser la respuesta a su situación, no podemos dejar de considerar esta condición básica. No podemos tener certeza. Queremos, necesitamos, contar con ella- 
Ese dilema es abordado por el polo pragmático de la sociedad a través de la consciencia ingenua de  quien opera en la realidad, negando la falta de certeza, Viviendo en y de los quehaceres ,en la  menudencia, la vivencia de vacío y la culpa impide que esta orientación pueda sostener ,apoyar, los proyectos de las personas o los grupos más diferenciados y críticos. 
Hay la otra alternativa, la de depositar la necesidad de absoluto más allí de] hombre, en la fe religiosa, o en las pseudoreligiones. las idolatrías de ideas o personas. Es un camino que sólo algunos pueden transitar. Requiere la gracia. Tal vez presuponga perder la autonomía crítica, dejarse llevar por el deseo por la necesidad de certeza. 
Existe una tercera opción. Es la aceptación de la incertidumbre: esa es la situación humana. Algunos hablan de absurdo. Eso es ya un presupuesto, una cierta certeza. No hay sentido conocido. Lo que en realidad experienciamos es que no sabemos si hay sentido, no poseemos sentido, no nos conocemos, ni sabemos radicalmente de nosotros mismos. 
Desde una óptica cabe la huida, el suicidio, la locura, el conformismo. Es posible la no elección, la visión escéptica, agnóstica. Todo da igual, ya que no sabemos nada.  También hay otra
Continuará

miércoles, 13 de marzo de 2019

Desarrollo Personal y Cambio Cultural 20

Desarrollo Personal y Cambio Cultural 20
Las Grandes Antinomias  18
 Lo ambiguo y la certeza 1

Certeza, ambigüedad y creación.  1
El ser humano puede caracterizarse por una serie de condiciones esenciales, rasgos distintivos que se dan en forma de contradicciones. La más importante es la dicotomía certeza duda. 
El hombre vive la realidad como consistente. No se plantea, habitualmente, interrogantes metafísicas; se hace cargo de sí mismo, de su ser insertado. Esta vivencia contrasta con su incapacidad de fundamentar su presencia. Se encuentra aquí existiendo sin poder respaldar su identidad, su ser ,con una certeza que trascendiéndolo, le permita poseerse. tener seguridad ontológica. 
Esta falta de solidez, de tierra firme, se confunde con la problemática del sentido, pero no se agota con ella. Se dice que el ser humano es el ser abierto, es el ente que humilla al ser, es el ser que pretende ser Dios, es la obra  máxima de Dios, es un ser que transforma la realidad. Cualquiera aproximación que especifica un lugar del hombre en el cosmos, entre los entes, en relación al ser, debe partir de esta tensión central del ser humano, como encauza su vida, articula situaciones, produce, se vincula, se actualiza sin poder dar cuenta integral de sí mismo En sentido existencial está puesto en la realidad y, no siendo autor, no sustentando la realidad, su existir no tiene firmeza ontológica, aunque el mundo le sea hospitalario, aunque el yo sea familiar. 
Nuestra vivencia corriente, en vigilia, es de un percatarse de las circunstancias, de nosotros mismos, de nosotros captando lo que nos rodea, con un sentirse incorporado, parte de un todo. No nos sentimos, en general, extraños. Estamos aquí como si fuera natural, sin quiebres posibles. No nos cabe duda de que poseemos una identidad, una continuidad con nosotros mismos. En nuestro centro está el yo, “alrededor" el mundo .Somos nosotros,es nuestra realidad… 
Por momentos, ante una situación que nos sobrepasa: una pérdida, el impacto de algo que nos remueve, nos sentimos menos integrados a este estar aquí. De súbito ,cabe una inquietud, quién soy yo, qué hago aquí, qué significa la vida. 
Los encuadres explicativos no alcanzan a contenernos. Estoy aquí porque …se ha dado una concatenación de hechos. Esta es mi historia, mi biografía. Este es mi cuerpo. Aquella ,mi situación.
 Las explicaciones pormenorizadas no dan cuenta de nuestras interrogaciones. Detrás de cada afirmación, puede surgir un por qué. Por qué es así, por qué ocurren, han ocurrido, pueden acontecer las cosas tal como se dan. 
Ahí estamos en el ámbito de la metafísica. Más allá de que sentimos, de lo que comprendemos. Estamos frente a la pregunta primordial de Heidegger, por qué existe el ser y no ,más bien, la nada. Estamos ante nuestra propia relativización. "Existo realmente ya que me siento existir. ¿Y si estoy soñando, no lo sé, como ocurre en los sueños “Esta falta de certeza informa nuestro estar en el mundo. Nuestra forma de relacionarnos, nuestro proyecto. 


martes, 12 de marzo de 2019

Desarrollo Personal y Cambio Cultural 19

Desarrollo Personal y Cambio Cultural 19
Las Grandes Antinomias  17
Lo Poético y lo Prosaico  6
La mirada, mirada …desde una aparente integración poética proaica.
Si miras durante largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de tí (Friedrich Nietzsche) 
Para ver claro, basta con cambiar la dirección de la mirada (Antoine de Saint-Exupery)
He aquí mi secreto. Es muy simple: no se ve bien sino con el corazón (Antoine de Saint Exupery)
Tal vez no exista una intimidad más grande que la de dos miradas que se encuentran con firmeza y determinación, y sencillamente se niegan a apartarse (Jostein Gaarder)
Una mirada, un suspiro, el silencio son suficientes para explicar el amor (Voltaire)
. No sé tu nombre, sólo sé la mirada con que me lo dices (Mario Benedetti)
. El mundo cambia si dos se miran y se reconocen (Octavio Paz)
Los ojos son el punto donde se mezclan alma y cuerpo (Friedrich Hebbel).
. Las palabras están llenas de falsedad o de arte, la mirada es el lenguaje del corazón (William Shakespeare)
. Cuando en el amor te pido una mirada, ese acto tiene por condena ser insatisfactorio de cualquier manera. Porque nunca me observarás desde donde yo te veo (Jacques Lacan)
. Cuando miro el mundo soy pesimista, pero cuando miro a la gente soy optimista (Carl Rogers)
Tu visión devendrá más clara solamente cuando mires dentro de tu corazón… Aquel que mira afuera, sueña. Quién mira en su interior, despierta (Carl Gustav Jung)
. El viaje real de descubrimiento no consiste en visitar paisajes nuevos, sino en mirar con distintos ojos (Marcel Proust)

lunes, 11 de marzo de 2019

Desarrollo Personal y Cambio Cultual 18

Desarrollo Personal y Cambio Cultural 18
Las Grandes Antinomias  16
Lo Poético y lo Prosaico  5

Jornada anual 16 del grupo sueños de médicos poetas.
21-12- 2014

La integración poético  prosaica
Intentando  poetizar una fábula clásica, de moraleja ,de predominio  prosaico. 

El Parto de los Montes
 Una versión sobre la fábula de  Esopo.
Encontrándose una montaña en trances de parir, prorrumpía en espantosos gemidos en medio de la expectación del mundo, pero he aquí que, al cabo de todo aquel estruendoso aparato, no parió sino un ratón.

Esto se ha dicho por tí que acometiendo grandes empresas y vociferando demasiado, no haces cosa de provecho.

Para fábula con mayor equilibrio poético prosaico .

EL PARTO DE ELLA MISMA
La montaña empezó a sentir contracciones íntimas. Al principio, distanciadas, confusas, opacas. Luego, cada vez más cercanas, más nítidas, más brillantes, hasta tomar en ritmoencantador…. Uno, dos, tres y la pausa amable, entera, comprensiva.

    ¿Recuerdas? La querían ayudar, palpándole la nieve, aquellos valles, las mesetas conocidas. Era tiempo de parto, aunque el sol se distraía y las amapolas enrojecían como siempre.

Urgencia en el respirar. Aquel sonido anhelante. El llamado de las entrañas se hacia presente creciendo, tibio, vivo.
    Entonces, el tiempo se ensanchó y, relajándose, la montaña nació de nuevo, mientras, como un ratoncillo gris, se alejaban los años gastados.

domingo, 10 de marzo de 2019

El Árbol 39

El Árbol 39

Nicanor Parra



Por qué te entregas a esa piedra
Niño de ojos almendrados
Con el impuro pensamiento
De derramarla contra el árbol.
Quien no hace nunca daño a nadie
No se merece tan mal trato.
Ya sea sauce pensativo
Ya melancólico naranjo
Debe ser siempre por el hombre
Bien distinguido y respetado:
Niño perverso que lo hiera
Hiere a su padre y a su hermano.
Yo no comprendo, francamente,
Cómo es posible que un muchacho
Tenga este gesto tan indigno
Siendo tan rubio y delicado.
Seguramente que tu madre
No sabe el cuervo que ha criado,
Te cree un hombre verdadero,
Yo pienso todo lo contrario:
Creo que no hay en todo Chile
Niño tan malintencionado.
¡Por qué te entregas a esa piedra
Como a un puñal envenenado,
Tú que comprendes claramente
La gran persona que es el árbol!
El da la fruta deleitosa
Más que la leche, más que el nardo;
Leña de oro en el invierno,
Sombra de plata en el verano
Y, lo que es más que todo junto,
Crea los vientos y los pájaros.
Piénsalo bien y reconoce
Que no hay amigo como el árbol,
Adonde quiera que te vuelvas
Siempre lo encuentras a tu lado,
Vayas pisando tierra firme
O móvil mar alborotado,
Estés meciéndote en la cuna
O bien un día agonizando,
Más fiel que el vidrio del espejo
Y más sumiso que un esclavo.
Medita un poco lo que haces
Mira que Dios te está mirando,
Ruega al Señor que te perdone
De tan gravísimo pecado
Y nunca más la piedra ingrata
Salga silbando de tu mano.



sábado, 9 de marzo de 2019

El Árbol 38


El ´Árbol 38
Cecilia Compagon

MUERTE DE LOS ALMENDROS

Escuché tus gritos,
 corrí a verte demasiado tarde,
nada pude hacer,
sólo llorar  contigo

Toco tu corazón partido,
tu savia, sangre de tus venas,
se adhiere a  mis manos,
y me quema el alma.

Con tu llanto sufriente
se mezclan mis lágrimas,
lágrimas de pena,
 de impotencia del no hacer.

La sierra te parte en dos;
 el ruido de su motor
  no deja oír tus gemidos,
ni tu grito de dolor.

Los que esperan su muerte
 no pueden huir,
clavados en la tierra
sólo lloran y gimen.

Erguidos y orgullosos
 regalaron sus frutos,
ahora serán leña
para calentar el invierno.
.
Aquí yaces, árbol querido,
 tendido en la tierra ya no respiras,
de tu cuerpo de madera
se escapó la vida.

Tus hojas ya no esparcen oxígeno,
ya no le susurran al viento
las noticias del día,
ya no me hablan de sueños
ni anhelos.

Me abrazo a tu cuerpo yerto
pensando en un día,
que espero lejano,
otro árbol cobijará mi muerte.

El llanto de los árboles me sigue,
su llanto, silencioso para otros,
está clavado en mi corazón.


jueves, 7 de marzo de 2019

Desarrollo Personal y Cambio Cultural 16

Desarrollo Personal y Cambio Cultural 16
Las Grandes Antinomias  14
Lo Poético y lo Prosaico  3
Texto introductorio 3, de Leonard Boff.2
(Continuación)
Habitamos poéticamente el mundo cuando sentimos en la piel el frescor suave de la mañana, cuando padecemos bajo la canícula del sol de mediodía, cuando nos serenamos al atardecer, cuando nos invade el misterio de la oscuridad de la noche. Nos estremecemos, vibramos, nos llenamos de ternura y nos extasiamos ante la Tierra en su inagotable vitalidad, y al encontrarnos con la persona amada. Entonces vivimos el modo de ser poético.
Lamentablemente son ciegos y sordos y víctimas de la lobotomía del paradigma positivista moderno quienes ven la Tierra simplemente como un laboratorio de elementos físico-químicos, como un conglomerado inconexo de cosas yuxtapuestas. No, ella está viva, es Madre y Pachamama.
También habitamos la Tierra prosaicamente. La prosa recoge la cotidianidad y el día a día gris, hecho de tensiones familiares y sociales, como los horarios y los deberes profesionales, con discretas alegrías y tristezas disimuladas. Pero lo prosaico también esconde valores inestimables. Se descubren tras una larga estancia en un hospital, o cuando regresamos presurosos después de pasar penosos meses fuera de casa. Nada más suave que el sereno transcurrir de los horarios y de los quehaceres domésticos y profesionales. Nos da la sensación de una navegación tranquila por el mar de la vida.
Poesía y prosa conviven y se alternan de tiempo en tiempo. Tenemos que velar por lo poético y lo prosaico de nuestras vidas, pues ambos se complementan y ambos están amenazados de banalización.
La cultura de masas ha desnaturalizado lo poético. El ocio, que sería el momento de ruptura de lo prosaico, ha sido aprisionado por la cultura del entretenimiento que incita al exceso, al consumo de alcohol, de drogas y de sexo. Es una vivencia poética, pero domesticada, sin éxtasis; un disfrute sin encantamiento.
Lo prosaico ha sido trasformado en simple lucha darviniana por la supervivencia, extenuando a las personas con trabajos monótonos, sin esperanza de gozar del merecido ocio. Y cuando éste llega, resultan rehenes de quienes han pensado todo por ellas, organizan sus viajes y les fabrican experiencias inolvidables. Y lo consiguen. Pero como todo es artificialmente inducido, el efecto final es un doloroso vacío existencial. Y entonces les dan antidepresivos.
Saber vivir con levedad lo prosaico y con entusiasmo lo  poético