jueves, 25 de octubre de 2018

Magpodia 1


Magpodia  (1I
Mágica gran poesía diaria

Escribe Liliana Monsalvo


OMAR Y UNA HISTORIA DE UBUNTU

Dicen que un antropólogo propuso un juego a los niños de una tribu africana, puso una canasta llena de frutas cerca de un árbol y les dijo a los niños que aquel que llegara primero ganaría todas las frutas. 
Cuando dio la señal para que corrieran, todos los niños se tomaron de las manos y corrieron juntos, después se sentaron juntos a disfrutar del premio. Cuando él les preguntó por qué habían corrido así, si uno solo podía ganar todas las frutas, le respondieron: UBUNTU, ¿cómo uno de nosotros podría estar feliz si todos los demás están tristes? UBUNTU, en la cultura Xhosa significa: "Yo soy porque nosotros somos."
Probablemente  Omar Perea no conoce esta historia, pero como estoy convencida que existe un  enlace universal de compartir que nos une, su  accionar lo conectó con el otro.
Omar tiene 17 años y vive en Mayor Buratovich, una localidad del Partido de Villarino en el sudoeste de la Provincia de Buenos Aires (Argentina). Este año fue su segunda participación en los Juegos Bonaerenses en Mar del Plata y tal como sucedió el año anterior, logró la medalla de oro en 100 metros de atletismo para personas con discapacidad.
Las sincronías de la vida hicieron que por segunda vez  el  joven que salió segundo fuera el mismo. Relata Omar que…"El año pasado este chico no pudo ganar la medalla, dijo que iba a esforzarse más para el próximo año y sin querer esta vez nos volvimos a cruzar…Cuando me dieron la medalla, el pibe la miraba y eso me partió porque en cada lágrima veía su esfuerzo. Ni lo pensé y se la di….Me quedó mirando y preguntaba 'por qué lo hiciste'. Él se lo merecía. No paraba de agradecer y yo le dije 'no tenés nada que agradecerme: hoy por ti mañana por mí… No importa el premio, lo que importa que el chico se haya ido contento y conforme con su medalla, eso me puso más que feliz.”
        
Y así lo sintió y así lo hizo Omar, ¿cómo podía estar feliz si su compañero estaba triste?...
¡¡¡ UBUNTU OMAR, UN MUNDO MEJOR ESTÁ SIENDO POSIBLE!!!
Liliana Estela Monsalvo
Villa Ángela, Chaco, Argentina



miércoles, 24 de octubre de 2018

Fábulas y para fábulas 3



Fábulas y Para fábulas 3
Fábulas de conejos  sobre las cuales  se conversaba en la familia de los  conejos rosados 3

El ratón y el conejo
. Luis David Gamonal Suárez, escritor peruano.
Un día de cielo nublado presagió una intensa lluvia.

Ante esta alerta, un tierno ratón cubrió con pajas el techo de su casa. En ese momento, un conejito le inquieta al roedor para que vayan a jugar pero éste le responde.
-¡Ahorita estoy muy ocupado acomodando mi guarida y no puedo porque se avecina una fuerte lluvia y no quiero que se vea perjudicada apenas suceda, además lo invitó a que tome las mismas prevenciones, pero este se excusa diciendo:
-Por acá siempre llueve normal y no en exceso como dices tú.
Sin embargo el ratón insiste en su pedido, es más le hace oír los truenos. Pese a sentir los indicios hizo caso omiso y continuó con su propósito. Mientras el ratón siguió con sus preparativos contra la tormenta, que se caracterizó por ser torrencial, afectando plenamente al conejito por encontrarse fuera de su casa. Se pudo escapar de la tempestad yéndose a refugiarse a ella pero en el transcurso del trayecto una tupida neblina impidió su pase por la que opto proteger debajo de una palmera. Aun así se mojaba, recién allí reflexiona diciendo:
-¡Tenía razón el ratón! -Así permaneció esperando que pare la tormenta, en tanto el ratón sintió lastima por él, al margen de su soberbia diciendo:
-¿Cómo lo estará pasando el conejito?
Cuando paró la lluvia el conejo fue a averiguar cómo estaba su guarida, atravesando los inmensos charcos. Al llegar a ella descubrió que se había inundado por dentro, por lo que tuvo que comenzar a sacar el agua afuera.
Por casualidad el ratón pasaba por allí y al ver al conejo en apuros fue a colaborar con él, a la vez reñirle por su desatención diciéndole:
-¡Yo te lo advertí y tú no me obedeciste!
El conejo aceptó su responsabilidad contestando:
-Si pues, no tomé las precauciones correspondientes ¡-Y aprovechó su presencia para pedirle que le ayudara a tapar los huecos donde filtraba la lluvia cuando se seque el lodo, apenado porque esa tarea debió hacerla antes que sucediera la tormenta.




martes, 23 de octubre de 2018

Fábulas y para fábulas(2)


 Fábulas y para Fábulas 2
Fábulas de conejos  sobre las cuales  se conversaba en la familia de los  conejos rosados 2
Los dos conejos
Tomás Iriarte
Por entre unas matas, seguido de perros, no diré corría, volaba un conejo.
De su madriguerasalió un compañeroy le dijo: «Tente,amigo, ¿qué es esto?»
«¿Qué ha de ser?», responde; «sin aliento llego...; dos pícaros galgos me vienen siguiendo».
«Sí», replica el otro,«por allí los veo pero no son galgos».
«¿Pues qué son?» «Podencos.» «¿Qué? ¿podencos dices?Sí, como mi abuelo.
Galgos y muy galgos; bien vistos los tengo.»«Son podencos, vaya,
que no entiendes de eso.» «Son galgos, te digo.»
«Digo que podencos.»
En esta disputallegando los perros,
pillan descuidados a mis dos conejos.

Los que por cuestiones de poco momento dejan lo que importa, llévense este ejemplo.