sábado, 22 de diciembre de 2012

Conversando desde la Amistad (38)


Conversando desde la Amistad(38)
Curso a Distancia Amistad, Poesía y Salud Integral.
Narración después de la práctica de una  imaginería con la figura sabia-
Magaly Martínez

Sábado 15 de Diciembre de 2012
Primer Taller Presencial en el  curso a distancia
Llegué volando en una nube de pasto, recorrí un campo similar al de Isla Negra, el que observé desde el mirador de las coincidencias. En el pasto se veían las mismas flores amarillas que observé el día de la Creatividad. Vuelo y a lo lejos veo un árbol antiguo, de un tronco grueso y follaje profuso. El tronco me atrae, parece abrir un espacio como una puerta.  Este espacio, se parece a una ruca, la luz es tenue proviene de un fogón ubicado en un costado de la habitación
Una anciana , de pelo blanco, largo, lacio, que cae en un moño sobre su espalda, me mira con ojos de bondad, con mirada luminosa, transparente. Parece esperarme. No me atrevo a hablar. Sólo la miro desde lejos. Esta anciana aunque no me mira, sabe que estoy ahí. Después de un rato, ella posa sus ojos en mí, me transmite con su mirada que soy bienvenida, que formo parte de algo, no me dice de qué, pero igual dentro mío percibo que lo sé. Cada ser tiene una función, ¿cuál es la mía?, ¿por qué estoy aquí? Siempre preguntándome, siempre esperando respuestas, señales que me indiquen hacia dónde ir. La anciana me invita a fluir, a calmar mi ansiedad. Voy a llegar donde debo ir, tengo que disfrutar el viaje.
La anciana acaricia mi cabeza con un gesto de ternura, me hace sentir que dentro mío están todas las respuestas, porque aun cuando ella no me habla, igual me transmite todo sólo con mirarme.
Me gusta esa iluminación, crea un ambiente seguro, acogedor, siento que todas mis emociones caben,  me siento plena, calmada, en paz.
Asocio este espacio de seguridad al del vientre materno, me imagino que cuando estaba ahí me sentía igual de reconfortada, tranquila y segura.
No me quiero ir, me quiero quedar aquí por más tiempo, protegida, donde puedo descansar, entro en un relajo que me invita a quedar. En el otro mundo paralelo sé que me espera mucho por hacer y en este momento sólo quiero permanecer aquí junto a la anciana que me hace sentir como en mi niñez.
Una voz me dice que tengo que salir, que debo volver. La anciana me dice que podré volver, que el espacio está dentro de mí. Me cuesta entenderlo, me vuelve a mirar y con un gesto me calma.
Comprendo que debo partir, al parecer volveré muchas veces. De pronto quiero subirme a la alfombra nuevamente, parto al parecer, hacia el lugar desde donde inicié el viaje. Vuelvo a mirar el prado, siento nuevamente el aire tibio en mi cara, cada paisaje me emociona, una emoción de felicidad me llena. Los colores del sol, iluminan todo… parece todo perfecto. Qué hace que no siempre me dé cuenta que todo es perfecto aquí.
Con mucho amor en mi corazón, termino este viaje, que buena sensación tengo. La felicidad tiene que permanecer en mi corazón.




viernes, 21 de diciembre de 2012

Conversando desde la Amistad(37)


Conversando desde la Amistad(37)
chispas
La cultura de la competencia
Cerca de la graduación  de la educación básica, un  joven revisa sus calificaciones  en los diversos cursos. Se ensimisma  haciendo cálculos .  Tiene la información correspondiente y compara   sus  “notas” con las de otras y otros alumnos aventajados.
Toda la familia la acompaña  en la expectativa.  Se sienten orgulloso de sus logros. El tiene la certeza de que  a ser  acreedor del Diploma del mejor alumno.
Para su sorpresa, otro es el alumno galardoneado.
E l joven se siente  perdedor, triste, víctima de una injusticia.  Ive una pérdida de sentido, una herida profunda.  Los familiares lo acompañan. Creen  apoyarlo  dándole el ejemplo de otras “ injusticias “ semejantes. Los más afectados son los padres. Se identifican con el niño. Le llenan de protección
Después  de unos días,  él  despierta con  una vivencia nueva. Le pareció ver   como por dentro a su  compañero vencedor. Fue extraño, Lo vió tan cercano…
Llamó a  sus padres y les hizo una pregunta: ¿ustedes creen que  yo soy competitiva?
La madre, emocionada miró al  niño  y, luego, a sus marido y dijo“ y nosotros,,,” ““…también”…concluyó el padre.  

jueves, 20 de diciembre de 2012

Conversando desde la Amistad(36)


Conversando desde la Amistad (36)
Cuando la realidad florece en un Cuento
Un texto de Olga Morras, partícipe del curso de Formación de Líderes Culturales del  Centro de Estudios para la Calidad de Vida, Antiguo Hospital San José
Centro Cultural “Antiguo Hospital San José”                                   Participante:  Olga Porras C.
Grupo:  Dr. Luis Weinstein                                                                                           
Independencia – Stgo.
                                                               -1-


                                        Tema :  Saber Envejecer
                                 Cuento: “Don Oscar”

             
               A don Oscar lo conocimos desde niños, era un hombre bien parecido, siempre impecable, amistoso, vecino del barrio, apreciado por los adultos y querido por los jóvenes.  Siempre fue caritativo, si alguien tenía un problema económico, sin pensarlo dos veces le tendía la mano, a los pequeños les daba monedas para golosinas.  Sin embargo, muy pocas personas sabían que se desempeñaba en un oficio modesto, de garzón en un restaurant del centro, pasando muchas horas de pié, muchas veces mal tratado por los clientes mal educados o ebrios.  También sufrió el famoso “perro muerto”, esto es, cuando el cliente se va sin pagar, o se lleva servicios, servilletas, ceniceros, que a fin de mes le son descontados a los garzones de la liquidación de su salario. Una vez, sin querer, lo observé llorando de impotencia por ese motivo.

             Con todo ese sacrificio educó a sus hijos, siempre contento, en fiestas como Navidad y Año Nuevo, junto a su familia encendía frente a su casa fuegos artificiales y  para las fiestas patrias, compraba volantines para sus hijos,  ponía una gran bandera y música chilena.

             Muy tempranamente quedó viudo. Encontró una pareja (mi madre) con similares características,  bien parecida, alegre, amante de la buena mesa, de la música y el baile. Les hacían rueda cuando había un festejo,  bailaban un tango o un par de pies de cueca; ambos muy bien vestidos, él  para esas ocasiones vestía un traje negro o azul marino, camisa blanca y corbata humita.  Fueron muchas veces padrinos de bautizos y matrimonios.

              Pasaron los años, siempre juntos, ayudándose mutuamente, a don Oscar, ya no le daban trabajo por su edad, no tenía tanta rapidez para servir a las mesas, así que debió jubilar, con esto entristeció un poco, pero se dedicó a hermosear el jardín, además le gustaba hacer panqueques o “pasar” sopaipillas en el invierno. 
.
          Comenzó a sentirse enfermo, le descubrieron un tumor, no demostró estar asustado, no quiso operarse y dijo “esto será por poco”, me iré cuando Dios quiera.
Un día dijo a mi madre, a sus hijos y a mí: cuando muera no le avisen a la  Eloísa, (su hermana mayor), cuando viene me acosa preguntándome ¿Con cual traje quieres que te entierren?, ¿en que sepultura quieres quedar?, ¿Qué flores te gustan?, en el último entierro, además de gritar se desmayó, me tiene chato, no le avisen por favor.                
               
                 Se fue tranquilo muy temprano un día de invierno, lo sentí mucho por la cercanía que logramos tener, yo era muy apegada a mi madre por consiguiente también me apegué a él. Fueron momentos de tristeza, pero sabíamos que ya no sentiría dolores, ni lo seguirían clavando más.  Vino el problema que no deseábamos,  porque  no faltó el desinformado que comunicara la noticia a la tía Eloísa.
                                              
                                                              -2-


                  Ya lo tenían en la sala velatoria cuando ésta llegó, pero Oh! sorpresa, venía tranquila, nada dijo y se sentó, quizás le habrían dado un tranquilizante.  Al atardecer llegó mucha gente y el encargado pidió autorización para cambiar a don Oscar de sala, porque esa se hacía chica y se ocuparía con otra abuelita. Todos se cambiaron de sala,
pero la tía Eloísa llegó más tarde y no se dio cuenta del cambio y tal como se había esperado en la mañana, cayó llorando sobre el ataúd, diciendo “hermanito, hermanito, porque te fuiste hermanito”. La familia de la abuelita del lado con cara de signo de pregunta no se imaginaba quien sería esa señora que lloraba tanto.  Los que sabíamos, sólo sonreímos, pensando que igual se cumplió el deseo de don Oscar, no quería que su hermana hiciera show en su velatorio, porque lo hizo, pero en la sala del lado.



                                                             F I N

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Conversando desde ka Amistad (35)


Conversando desde la Amistad (35)
Muerte y sentido de vida(2)
Continuamos  la transcripción del texto
 Experiencia personales
Permítanme algunas acotaciones de mi experiencia    personal . Comparto la excusa de Miguel de Unamuno de hablar de mi  mismo “por ser la persona que  más conozco”
Van algunas viñetas
La vivencia del asombro
A los cuatro años  tengo por primera vez  una vivencia de asombro ante la existencia, ante mi mismo y ante la vida humana. Se acompaña de un deseo de  actuar bien. Es una combinación de dudas sobre el fundamento de la existencia con una certeza de que  uno, yo y lo otros, debemos  conducirnos en una forma apropiada  Poco a poco la vivencia  de asombro   se va continuando con preguntas sobre la muerte, sobre el más allá. No comunico  esta inquietudes a mis padres     u otras personas.  No sé por qué . Mi sentir al respecto  es del orden del pudor y a la vez  de la desconfianza.
El temor a la muerte
Alrededor de los 12 años empiezo a escribir. A los 14 escribo un poema sobre la  anticipación de mi propia muerte. Se lo muestro a mi profesor de castellano, Lo lee con atención, sé que lo ha comentado con otros profesores, pero a mi sólo me recomienda  que  cambie una palabra .Todavía lo recuerdo, yo  hablaba del susto  ante la muerte. Lo corrigió proponiendo en su lugar el vocablo horror Horror y no susto  ante la muerte .No trató conmigo el fondo que angustiaba a  mi sensibilidad adolescente , el tema, susto u horror de la muerte , de mi muerte.
Sentimiento trágico o sentimiento mágico de la vida.
 Por ese entonces leí El Sentimiento Trágico de la vida de Unamuno . Fue una lectura cuidadosa , trabajada,  de la que me quedó una pensamiento de conjunto que conservo, mi visión,concordante  con el asombro ,era, es. que nos corresponde ante el todo de la vida un sentimiento bien distinto al   del orden trágico, un  sentimiento mágico. Sentimiento de asombro, de magia  aunque haya dolor e injusticia, aunque exista la muerte . Detrás de todo lo existente  hay  lo inasible , lo gratuito , la magia, el regalo del ser, la posibilidad de participar en la creación, de hacer elecciones y de elegirse a si mismo
¿Correspondencia entre el llanto y el sentir?
En ese tiempo muere un gran amigo mío, mi tío abuelo Adolfo. Era una persona mayor, amigo de escritores, un adulto que hablaba conmigo de igual a igual. Mis padres me acompañan al cementerio. Allí estaban,  muy conmovidos González Vera  y  Manuel Rojas. Carlos Vicuña Fuente  no pudo terminar su discurso y estalló en sollozos…  .Yo me mantengo  sereno, sorprendido, observando , divagando. Mis padres me retan, se indignan porque  no lloro
 La muerte en los estudios de la Escuela de Medicina
Entro a la Escuela de Medicina mi primera  experiencia es enfrentarme con la exigencia de  buscar unos huesos y …de trabajar con un  cadáver. En el segundo años empezamos el curso de fisiología con la invitación a asombrarnos   viendo un corazón de sapo que seguía latiendo fuera de cuerpo de su dueño.
En todo el curso de los estudios de medicina hablamos muchas veces de las causa de muerte. Nunca de la muerte, a excepción de una sesión en el curso de psiquiatría  en que no se dió lugar a un  diálogo.  Teníamos siempre cerca la autopsia, no lo que se ha llamado la vivopsia, la pregunta de por qué vive una persona, cualquier ser humano, tampoco  el sentido de vida que podría tener  la persona   que ha fallecido 
La existencia  de la muerte y el  sentirse muy  importante.
Una última experiencia… enseñando a alumnos de medicinan. Los integrantes del curso me oyen  hablar de la muerte como  un horizonte al que nos cuesta  mirar,  una situación en que somos iguales los enfermos y  los miembros de los equipos de salud. De súbito,  uno de ellos  dice con  voz profundamente emotiva:” entonces lo que hace el médico es , en el mejor  de los casos alejar el momento de la muerte” Había movido una cortina  que habitualmente permanece cerrada. Todos guardaron silencio. Alguien agregó: “entonces no hay razón para sentirse importante “Fue el momento en que   nos internamos en la ecología del yo , en el delicado equilibrio entre  hacerse cargo del yo  sin  exaltarlo, diferenciarlo sin buscar superioridad, estar pronto tanto a desapegarse como a  comprometerse.
La muerte y la orientación hacia lo esencial
A qué apuntan estas experiencias y  las muchas que no es el momento de comentar Creo que estaremos de acuerdo y que a ustedes les habrán pasado cosas análogas. Se puede hablar sobre el morir, sobre una persona fallecida,  pero la muerte es un tema esquivo, oculto, reprimido, negado.
Parecería haber temor de entrar en ese terreno que no conocemos , que nos sobrepasa y que , sin embargo  podría recordarnos ,  como al Principito , que lo esencial es invisible a los ojos
Asumir la muerte y vivir  con la  incertidumbre y el misterio
 A la escala humana se da una isla  de certezas rodeada  de un mar de no saber, de incertidumbre, de misterio. La muerte es parte de ese mar  insondable que es  el ser y que somos nosotros los humanos, los seres que nos hacemos la pregunta sobre el ser y sobre nuestro ser
El asumir el Misterio, en esta cultura, inclinada a las cosas, a los medios, a la certeza sin matices, a lo cuantificable, a las distinciones, a lo manipulable, requiere un cambio de mirada, una opción por la apertura a otro paradigma, un ir más allá tanto de la frivolidad  y del temor a afrontar lo desconocido propio de la sensibilidad post moderna, como del  integrismo totalitario  del misterio  coagulado, desnaturalizado, por los dogmas
La pregunta esencial
La apertura al misterio  requiere asumir la  gran pregunta que se asoma desde la primera adolescencia de los 3 y 4 año, y de  las búsquedas de  la segunda adolescencia, la pregunta   por la causa primera , la del último terreno del ser ,  del por qué hay…hay ser y no más bien nada, la pregunta de Leibnitz, de Schelling, de Heidegger, y, también, de  las estremecedoras  aperturas  existenciales  al inicio de  algunas psicosis y, por cierto, las del espesor de los diálogos más auténticos
Trsscender la dicotomía vida muerte
Asumir el misterio es poder permanecer en el asombro básico por nuestra realidad y por la realidad total, sin defendernos  con la evasión en el goce, la acumulación, el poder, la dependencia…Misterio y asombro a la escala humana, distinguible de los problemas, de las instancias particulares  de duda y admiración. Misterio imposible a de separar de la admiración …
 El asumir  el misterio de nuestra  condición presupone   el trascender las dicotomías como la que aparentemente  separa de una manera radical la vida y la muerte Del mismo modo, distingue e integra el tema de la muerte con los problemas propios  del morir y de la elaboración de los duelos
El  misterio y la mirada integradora, compleja, abierta al misterio
Es el misterio  de  ser actores en una obra   de dirección desconocida, con un papel  apenas adelantado en sus grandes líneas, sin saber ni recordar quienes éramos  antes de ser estoa actores, con la certeza de que  nuestra participación en la obra  va a tener  un fin. Con la total incertidumbre acerca de qué  viene  y si algo viene después
 Se trata de llegar a una óptica integradora, compleja, abierta, orientada por ei misterio Ello presupone un cambio de mirada, de sentido común, de paradigma
La importancia del desarrollo personal
 Ese cambio se facilita por un proceso de desarrollo personal en que se suman, en   un proyecto de auto transformación  permanente ,una disciplina de trabajo  con  la experiencia cotidiana de lo vivido y lo  esperado, el diálogo  con personas significativas y la apertura a una vida  grupal de conocimiento mutuo, de  vínculos profundos y de  reflexión, con  respeto a las diferencias y un apoyo mutuo para  el desarrollo de la creatividad
En ese cambio  se da la posibilidad de integrar la realidad del misterio y la de nuestra tendencia a reprimir  la conciencia del mismo; nuestro apego a la vida y  la exigencia de la salud , de la vida, de  asumir la muerte;  la obnubilación por la exaltación de nuestro yo  y  la constancia  de que estamos integrados con los otros  como compañeros existenciales; nuestra unidad personal y nuestras separaciones y oscuridades, nuestra identidad  yoica  y nuestra pertenencia a la humanidad y al todo.
Asumir la muerte  viviendo el asombro y el coraje de ser
Entre intuiciones y emociones, en el silencio de una meditación, en la conmoción de un encuentro, en el sentimiento de infinito emergiendo de una noche estrellada, en la ternura que brota, mágica ante la primera sonrisa de un niño…van surgiendo las bases para incorporar el  asombro por el ser, por nosotros mismos, por el otro, por  esa nube de   la vivencia de familiaridad, en que se niega el misterio  y se   da un apego absoluto a la vida con negación  de su  ineludible relación con la muerte
El asumir la muerte es parte del coraje de ser del que habla Paul Tiillich .Es rescatar  que   cuando nos admiramos de algo que parece extraordinario no tenemos razón para olvidar que no hay nada que no sea especial, mágico, que  al fin  de cuentas   en el fondo de lo ordinario está el regalo del  ser, lo extraordinario.
La poesía como camino al desarrollo personal
 Es lo que expresó Wordsworth al decir “Para mí la más  humilde flor que crece me puede traer pensamientos demasiado profundos para las lágrimas"
Como lo expresó Edward Young, poeta del romanticismo inglés
Vivir para siempre
¿ Te parece extraño querer
vivir para siempre
Y no t e parece más
Extraño el hecho de vivir ahora?
Esto es el milagro
No aquello
Aportes desde la poesía de los pueblos, la mitología
El milagro, el misterio, el secreto que  también nos concierne Aquel  a que apuntó el dios Momo  cuando examinó el ser humano  de la estatua que le mostró  para  su evaluación  el dios Hefaistos y le  advirtió que le faltaba algo, carecía de una ventana  para conocer los secretos del corazón
Sísifo está en el Tártaro, sudoroso, extenuado, cumpliendo el suplicio de alma,  cuerpo  y espíritu de  subir una roca,  que nunca llega a la cima  que siempre  vuelve a caer  Su  falta  fue infringir un ordenamiento radical de la realidad, haber engañado a la muerte, haber apresado a  Tanatos,  el dios de la Muerte. Por recuperar personas  después que habían muerto,  Zeus lanzó el rayo que mató a Esculapio. La muerte, en nuestro sentido común actual, la negamos., no   meditamos  ni reflexionamos sobre ella, no dialogamos, no nos preparamos para mirarla de frente , la dejamos en los márgenes, para encararla  en las autopsias , en los funerales,  en los duelos.
La muerte como  tema   inseparable de la política  personal, social, ecológica
La muerte es parte constitutiva de la vida, es ,por ende, algo  que nos atañe hasta las entrañas,    tema, problema, misterio concerniente a los individuos, a los lazos humanos, a la política, a la ecología de la acción
En la búsqueda de un nuevo paradigma ,un nuevo sentido común, de   avanzar  hasta  poner la necesidad de sentido a la escala humana como la guía  que  integra  la necesidad de conservación y de innovación , la muerte  y la vida se hermanan,  como Hipnos el sueño, Eros la Vida Y Tanatos  la muerte, integrándose   a una realidad  más amplia, a la familia  ontológica donde  coexisten la realidad  convencional, la onírica, la de la  fantasía, la de la locura, la de la para normalidad, la  de lo desconocido, de lo esencial que es invisible a los ojos


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martes, 18 de diciembre de 2012

Conversando desde la Amistad(34)


Conversando  desde la Amistad (34)
Para el desarrollo personal, para el cambio cultural, para acercarse  al nuevo paradigma,  necesitamos asumir  la realidad de la muerte, inseparable del sentido de la vida
Propongo  conversar sobre un texto mío
Muerte  y Sentido de Vida
(1)
Las tres grandes necesidades-capacidades
La   muerte y el misterio
La sinapsis es una relación funcional de contacto entre las células nerviosa que, a su vez, separa y une Hay  sinapsis, relación de separación y unidad, entre la vida y la muerte, ella existe, también, entre  la vida y la muerte con el sentido, lo que  igualmente cabe extender a la relación entre vida, muerte y sentido con el misterio, el misterio abarcante de la situación  humana. Misterio  en sinapsis con  nuestros  problemas más profundos.
La muerte y el morir
A uno le han enseñado  a no hablar de aquello y de aquellos que no conoce. Debo confesar  que no recuerdo haber estado muerto ni he tenido  comunicación con personas que lo hayan estado.  Estamos hablando de la muerte, del estar  participando de ese estado, de esa dimensión de la existencia o como quiera llamársela. Otra cosa es el  proceso, el momento de morir o los testimonios de lo que  acaece o puede suceder en sus inmediaciones, como  son las  conocidas investigaciones de Elizabeth Kübler-Ross
El  no saber sobre la muerte  
Me refiero  al estado de muerte, a la muerte de los humanos , a lo que podamos saber sobre ella, separándolo de lo que sentimos, de lo que  fantaseamos,   incluso de  las experiencias  recogidas por la parapsicología  referentes a la aparición de seres humanos que han fallecido, en que hay testimonios fidedignos de  que se ha dado una interacción con observadores. Cierto, se los vió, se los escuchó, hasta,  en algunos casos, se los tocó… pero no se suministró una explicación, una apertura sobre esa condición, a que se avanzara a saber…cómo se “vivía”, existía…se estaba en esa condición, ese más allá de la vida que no podemos concebir sin proyectar en ella  lo que  somos  capaces de representar, lo propio de esta vida…
 La muerte y nuestra finitud
Nuestra  relación  con la muerte, con esa incógnita de lo que ocurre  después de la vida, más allá del morir se entrevera , se  confunde, llega a ahogarse en el encuentro del pensar con la ola de la emoción, la angustia  del tener ante nosotros  la posibilidad, la certeza de que llegaremos a no ser,  no ser nosotros , dejar de  existir  los otros que le dan sentido a nuestra vida, la constancia de nuestra finitud. El drama de avizorar el absoluto si participar en el .
  Nuestro ser separados
Ser , nuestro mayor don, unidad, en sinapsis, para insistir en la figura que nos convoca, entre  nuestro yo y el mundo. Ser nosotros,  en esta extraña situación en que , como le  ocurrió al Gregorio Samsa de la Metamorfosis de Kafka al verse convertido en insecto,  un día constatamos que somos  humanos,  que estamos aquí, pero ex- istimos, estamos fuera  y tenemos  que hacernos cargo de nosotros. Queremos existir,  nos dice Pessoa Tenemos la tentación de existir, cuenta más cautamente Cioran
Nuestra relación con la muerte como parte de nuestra  biografía
La vivencia, la idea de la muerte con  su carga afectiva, sus imágenes, su lugar en nuestros valores, en la dinámica de nuestro modo de ser, discurre, juega, duele,  en el escenario  de nuestro proyecto de vida, de lo que nos  acerca y nos aleja  del deseo de vivir. Hay una biografía de  nuestra relación con la muerte  que se encarna,  se sumerge y corre paralela con los avatares de nuestro curso por la vida, con el devenir  externo y el  de nuestro mundo interior.
Iguales necesidades, distintas respuestas
Con las mismas necesidades úitimas, las de  índole vital, las propias del yo individual, las orientadas a la trascendencia, los  humanos respondemos en forma diferenciada, con huellas existenciales  irrepetibles. En términos del planteamiento del Desarrollo a la Escala Humana, a  las distintas cultura y personas satisfacemos de distinta manera.
 Las tres grandes necesidades
Si hacemos una   simplificación radical en la agrupación  de las necesidades humanas, las podemos clasificar en tres tipos, las propias de la conservación, las  correspondientes al cambio, a la innovación y las concernientes al sentido
La necesidad de conservación
Somos frágiles, vulnerables, dependemos de ciertas condiciones externas, del contacto humano Nuestro organismo, los medios inconcientes, nuestro  yo y la voluntad, los otros , las normas…  forman una red, un sistema que tiende, con mayor o menor efectividad, a conservar nuestra vida, nuestra identidad, nuestros  poderes.
La necesidad de proactividad
Por otro lado , intervenimos en  nosotros mismos , en el medio, cambiamos, nos renovamos, creamos, con autonomía , insertos en códigos , en vínculos, con acceso a instrumentos y a normas  Innovamos. Creamos. Somos proactivos.
La necesidad de sentido
Conservación e innovación van llamando, con muchas variaciones según personas, instancias biográficas  e históricas  y tradiciones culturales, a la búsqueda , al arraigo en la tercera corriente de necesidades , en la pregunta del para qué y del por qué, en la indagación, en la lucha por el sentido.
El peso de la necesidad de conservación
El ser humano realmente existente, la cultura, la organización social actual, tienden a tener más presente la conservación que la innovación. Va en esa dirección el peso de la tradición, de la normatividad, de la familia, del mercado, del  poder. Nuestro lema histórico de pan techo y abrigo” corresponde, por ejemplo, a la necesidades de preservar, de evitar pérdida, deterioro, de mantener la vida  personal y colectiva
La tensión entre ciencia y conciencia en la necesidad de innovación
Con respecto a las innovaciones se enfrentan , a nivel de desarrollo humano, la vitalidad de la ciencia y  su expresión espectacular en la técnica con la inercia de las transformaciones de conciencia,de la evolución espiritual. De las cavernas hemos pasado a los rascacielos, de la dependencia exclusiva del  desplazamiento por el caminar a los vuelos espaciales, del  comunicarnos   con gestos y sonidos a la globalización del Internet.  Sin embargo,  seguimos  con guerras, con profundas diferencias en las pobrezas y riquezas materiales y espirituales, con un gran malestar en la cultura…
 La expresión de la necesidad de sentido
Alcanzables y no  realizables, las necesidades de conservación e innovación tienen la posibilidad de ser encauzadas y visualizadas con mayor o menor  claridad
La necesidad de sentido  se confunde al principio con  la incipiente confianza del  lactante en  que sus necesidades serán  atendidas, luego en el  preescolar   en que tendrá cierto grado de autonomía y, sucesivamente, la  capacidad de iniciativa , para  imbricarse  con la  dedicación del escolar … pero,  al entrar a la adolescencia y  presentarse la tarea evolutiva de enfrentar el tema de la identidad, el sentido empieza   a hacerse  una  necesidad a la vez más vaga y  de naturaleza más apremiante. El yo se dirige como en brumas hacia  sí  y hacia el entorno, el existente se pregunta por la existencia. Se escinden brutalmente  la tendencia a  contactar los límites y la incertidumbre y  el deseo de vivir  en plenitud
La muerte y las tres grandes necesidades
En este proceso, la muerte  entra y sale del horizonte,  se asocia  al repliegue de la conservación, navega por la búsqueda de vivencias nuevas  e intensas, entra  en las búsquedas y hallazgos de sentido, todo de acuerdo  a ocurrencias, a conversaciones, a sucesos, a la influencia de los avatares biográficos, las dinámicas  de la familia, de los  pares, de las instancias  educacionales , de los mensajes de los medios  de comunicación



lunes, 17 de diciembre de 2012

Conversando desde la Amistad (33)


Conversando desde la Amistad(33)
Seminario Vida, salud, educación y  poesía
Colegio Médico de Santiago
12-12-12
Notas(3)

Miradas a la poesía en preguntas y esquemas

¿De dónde viene la palabra poesía?

Del griego, poiesis, creación. Por allí discurre la opción, en biología, de Maturana y Varela, de considerar a la vida como un “auto-poiesis”, auto-creación.

Se habla de poesía, de “lo poético”, de los poemas, qué ordenación se podría establecer sobre la “cobertura” del concepto de poesía.

Lo más difundido, actualmente, es llamar poesía a un género literario, caracterizado por una cierta forma, particularmente el uso del verso, en una clasificación en que acompaña al cuento, la novela, el ensayo, el teatro, la crónica
De allí se pasa a niveles más amplios de consideración: 
La poesía como un género no sólo escrito, sino, también, oral, recitado y cantado. Poetas eran los rapsodas, narradores de tradición de los griegos, los bardos, poetas místicos celtas, nuestros poetas populares y payadores, los tlamatinimes, poetas-sabios de la antigua cultura mexicana, y muchísimos personajes en toda clase de culturas.

La poesía como dimensión de toda literatura, ubicando como tal no sólo los llamados poemas en prosa, sino también a numerosas novelas y ensayos.

La poesía como trasfondo del arte, en general, por lo que se habla de música, pintura, escultura, fotografía o danza poética.

La consideración de instancias o vivencias poéticas, más allá de los poemas o del arte, incluyendo momentos expresivos del amor, la amistad, la comunicación profunda, visiones de la naturaleza, de fantasías, de sueños, de acciones colectivas, de descubrimientos teóricos o científicos.

Lo poético como sinónimo de la situación humana, de nuestro lugar en el cosmos como testigos del universo y su belleza, como co partícipes de la creación. Lo emblemático, a ese respecto, es la frase de Hölderlin, “poéticamente habita el hombre…”.


¿Qué es lo poético, cuál es su fondo?

Hay una especie de gran división entre quienes ponen énfasis                                                                                en el lenguaje, particularmente poetas y partícipes del mundo literario y los psicólogos, filósofos y público en general, más propensos a ver los “radicales” poéticos en diversos rasgos del psiquismo humano.

Para gran parte del público, como para algunos pensadores, lo esencial es lo afectivo, la poesía “conmueve”, es pensamiento unido a sentimientos.

Otros ponen el acento en la relación entre la búsqueda poética y el conocimiento. Se explora, se descubre, a través de la poesía.

Hay quienes dan un relieve especial al papel de la poesía concerniente a lo misterioso, a lo inefable y, al mismo tiempo, a su capacidad para producir un “encantamiento”, dando así una percepción quye aúna las  anteriores, poesía como un conocer-sentir lo enigmático.

Para muchos virtuosos en este arte, la poesía es expresión lúdica, goce de un cierto hacer.

Por fin, la referencia al lenguaje, artesanía, descubrimiento, responsabilidad, dotes para dar brillo y desarrollo al lenguaje.


Tomando la poesía como proceso, viene la pregunta sobre dónde situar lo poético, en el afuera, lo externo, en la vivencia del poeta, en la obra, en la recepción?

Para los “realistas”, lo poético es el mundo, sus colores, sus mares, sus pueblos o montañas. Es el “poesía eres tú…” de Becker.

Los románticos se identifican con el sentir, la intuición, la imaginación de los poetas.

 La poesía como producto, como obra, es cercana a la visión académica y el arte por el arte.

La orientación social se proyecta en el dar importancia a la recepción, a la llegada de la poesía al público.

Vecina a la consideración anterior es la pregunta sobre el origen de la poesía, cómo se explica, de dónde viene.

Para Platón, la inspiración es reminiscencia, recuerdo de otra existencia, del plano de las “ideas”.

Para Aristóteles, la poesía es mimesis, imitación de la naturaleza.

Según Schiller, hay dos poesías, la ingenua, directa, expresión de la naturaleza, junto a la sentimental, la de la añoranza, nostalgia de una unidad perdida.

Psicológicamente, se ha visto la psicología como contacto con lo inconciente, como desarrollo creativo, entre muchas visiones diferentes.

Desde la neurofisiología, se insiste en la participación del hemisferio cerebral derecho, intuitivo, analógico, afectivo.

Siempre se da el interrogante sobre el sentido y la valoración de la poesía. ¿Para qué se vive o se escribe la poesía?.

Caben detractores y afines, partidarios de la poesía “aséptica” y acérrimos defensores del compromiso social o educativo. Una sistematización provisoria podría ser.
Una expresión de inmadurez, de incapacidad de asumir la realidad. “La poesía es escapismo, incapacidad…riesgo”.

La capacidad de expresión, de creación. Allí se puede situar el creacionismo de Huidobro y Reverdy.

Es una manera integrada, amplia de ver la realidad, como afirma el surrealismo.

Participa de capacidades extrasensoriales. El poeta es vate, vaticina, es vidente.

Es una forma de conocer, equivalente a la razón o más profunda que ella.

Es una actividad centrada en sí misma, poesía pura, poesía por la poesía.

Es una forma de explorar, de desarrollar, de preservar el lenguaje.

Es un medio de alcanzar estados superiores, elevación, trances místicos.

Es una forma de aportar a la educación, a la capacitación en cualquier área de la vida.

Es una manera de contribuir a los cambios, a la conciencia política, a la crítica social, a cambiar la perspectiva cultural.

Las polaridades en la forma de evaluar el posible aporte de la poesía están simbolizados en Platón, quien dejó a los poetas fuera de su utopía, por ser “poseídos”, ajenos al control de la razón, y, en el otro extremo, por Shelley que definió a los poetas como legisladores de la humanidad..



domingo, 16 de diciembre de 2012

Conversando desde la Amistad (32)


Conversando desde la Amistad(32)
Seminario Vida, salud, educación y poesía
 Colegio Médico Regional Santiago
12-12-12
(2)
Del  grupo  Sueños transcribimos una parte de la introducción que   aparece en  el libro” Viviendo la Poesía”

GRUPO SUEÑOS.
MEDICOS ESCRITORES CHILENOS

.
Formado por médicos escritores del norte a sur de Chile, el Grupo Sueños, se reúne anualmente, desde que naciera en Rancagua en su primera reunión; el 28, 29 y 30 de abril de 1999, por la iniciativa y el impulso del Dr. Juan Villalobos Narvona, quien era en ese momento, director del departamento de arte y cultura del Colegio Médico Regional Rancagua (ha ocupado también este cargo a nivel del Consejo Nacional del Colegio Médico) y era (y sigue siendo) coordinador del grupo Los Inútiles, formado por Oscar Castro, de cuyos preceptos fundamentales, y no documentados, nos hemos inspirado, nutriendo el estilo organizativo de nuestro grupo desde entonces… con su sueño en sopor vigil se han canalizado las diferentes iniciativas emergentes, como la publicación del Primer Recitario Nacional y la creación de la revista Insomnio.
Este es un grupo abierto, donde nuevos miembros pueden llegar cada año y quienes retoman el curso de las reuniones, tras alguna ausencia, lo hacen con la misma sonrisa cómplice que mostraban en un comienzo.
……….

Empezamos con la colaboración del Dr  Juan Villalobos

DEPRESIÓN

Estoy tratando de correr hacia ti
y amarrarme a tu cintura evanescente.

Hoy que la luz de mayo me encaleta
podrido el corazón y la conciencia abierta
el vuelo porcentual de tus quimeras
tiñe de paradojas mi esperanza
y al levantar mi pupila iconoclasta
es africana la luz angustiada de mi marcha

mañana volveré
cuando septiembre ponga trinos castizos en mi alma
y remando contra el verano
pueda juntar al amigo
la tristeza
la soledad
tus caricias
y mis ansias


 Seguimos con la líder natural del grupo,  la doctora Catherine Fieldhouse, residente en Rancagua.


A hermann

               Caigo con una sonrisa
               en medio del mar de vida...
               se producen ondas iridiscentes silenciosas.

               Me recojo y estiro,
               la risa se me agolpa en la cara
               y la detengo como inoportuna
               por consideración al que no lo supo.

               Grita así el silencio en mi boca
               y me enrosco por mil años
               esperando,
               esperando tu tiempo
               para reír juntos.

 Al poema anterior agregamos  fragmentos e otro que no aparece en el  libro, pero que tiene todo el fuste del nuevo paradigma
LA HOJA QUE CAE
    Nos movemos entre el placer que nos da el repetir lo conocido y el placer de mover la cabeza al lado y disfrutar el cambio.
Nos movemos entre el sufrimiento que nos causa lo continuo y el sufrimiento que nos da abrir los ojos ante lo nuevo.
Nos movemos… entre placeres y sufrimientos y entre la estabilidad y el cambio.
Como en una obra musical en la que se combinan ambas situaciones, que dan la armonía de la vida humana.
Algunos dicen que a pesar de nosotros mismos se producirá un cambio en nuestra mirada, anunciando, con esto, un crecimiento.
Otros dicen que los tiempos pueden jugar en contra, porque ¿no sería natural describir que la situación normal de una hoja en otoño es entre la rama y el suelo, si nuestros tiempos fuesen más breves?... la vida en un instante.
Así puede pasarnos que lo natural y obvio que aprehendemos como verdad, tal vez (lo más probable) es que no sea así o se trate solo  de un instante insignificante de ella…
…Humildemente los invito a quedarnos un rato pestañando con la boca abierta ante todo…
Pasmados, extasiados… como si un día de sol y aire limpio, chocase contra nosotros, quitándonos el aire… y sonreír.

Ahora, para complicar un poquito más las cosas, tenemos dos hechos que podrían caer por su propio peso:
Uno; tenemos dos mundos: nuestro mundo interno y el mundo que no somos nosotros. Y esta conflictiva (la del disfrutar y sufrir, lo conocido y el cambio) la tendremos en ambos campos de batalla.
Hasta podríamos entrar a sospechar siendo muy reduccionistas, que solo es real nuestro mundo interno, porque somos nosotros el lente para tomar algo del otro…
Y dos; que se pelea con esta feliz conclusión el hecho de que nos vemos y nos construimos, a través de los ojos del otro… y así somos seres, realmente, en la relación… y tenemos sentido y hacemos camino con y por el otro.
… Aquí, podemos detenernos ingenuamente, porque andamos descuidados con el tema, y solo algo agarramos de la idea, en el amor.
Así, como si fuese tan fácil mirar a los ojos a una cuestión tan enorme, que encandila.
Pero para defendernos, nos podemos ir por las ramas y buscar definiciones y clasificaciones de distintos tipos de amor y esto y aquello, haciéndonos sentir, que sí, que tenemos el sartén por el mango.
¿Te puedes adormecer aquí, más tranquilo y acostumbrarte a existir?
… No, no lo hagas
Perturbemos un poco tu superficie.
Íbamos en el amor.
Como un ser, de saberse querible y querer.
¿Es más fácil entender la falta de algo?, cierra los ojos que la luz ciega.
Miremos a un alguien no querido, no es que no sea querible, solo no fue querido…
Pero puede construirse con la convicción de ser una mancha en el paisaje.
Un no querible
Por nadie.
Vemos, así, que es difícil ser semilla sin cuidados.

… Por otra parte, el sentido que nos da  estar hechos de polvo de estrellas, es un panorama entretejido del que somos un nudo más.
Miramos desde nuestra unicidad a otras  y nos miran a su vez los demás, entremezclándose en la paleta los colores del pintor en las miradas con la conciencia del psicótico que ya lo sabe porque sacó capas y capas y lo tocó descarnadamente en un instante, asustándose…
… Ahora bien, yo escribo algo, pero tú lees otra cosa, no lo podemos evitar. Tu experiencia y modo de ser te muestra lo que quieres ver, lo que prefieres entender… ¿Qué viste?
Aquí puede establecerse un dialogo, lo que en sí es una supernova…
¡Imagínate! Dos creaciones intercambiando concepciones, abriéndose a recibir y a dar generosamente… casi parece sexo de caracoles, en el que ambos son macho y hembra a la vez.
¿No se te convierte todo el cuerpo en nudos de garganta?, pero de esos de respirar profundo, como una vida entera recorriendo un suspiro de comienzo a fin y quedar como arena de playa, recién lamida por la ola, derechita.
Y por supuesto, claro que te invito también, a correr por esta superficie y con placer desordenarla y así, solazarnos con la convicción de que  nos está yendo bien y mal al mismo tiempo.


 Finalmente , quien es  aquí la dueña de casa , la doctora  Laura Caballero

    FEMINA LUDENS

(o los otros derechos humanos)

Reivindico mi derecho a escribir
a elegir los mundos en que quiero habitar.

Quiero atesorar las palabras, bruñirlas
soplarlas al viento como un diente de león
y a veces, en días de suerte, verlas brotar.

Más que países o nombres,
más que libertad de papel,
necesito plantar la tierra
sentarme a esperar que germine
y amar, y reír y bordar
en la espera.

 Esencias de Sueños e insomnios, del encuentro de la intimidad y el multiverso, del grupo y la amistad como poesía de la  vida

    Viviendo la poesía. Poesía medicinal.Medicina poética. Un ramillete de palabras coloreadas por afectos e intuiciones, imágenes y  ráfagas de ideas, donde  la sensibilidad se encuentra con el espíritu y la belleza con las analogías; parajes  propicios para el  diálogo entre el misterio y la fe…  Es decir la poesía.
Lo poético. La salud  integral Los dos hemisferios

Surgen preguntas:
¿Tiene razón Edgar Morin cuando  sugiere , más poesía y menos prosa?
¿Podemos compartir la  afirmación de Novalis de que la poesía es la  medicina trascendental?
¿Posee sentido la percepción de  Shelley de que los poetas son los verdaderos  legisladores  de la humanidad?
¿Alguien coincide con Hölderlin y con Heideger en que el ser Humano  habita poéticamente…?
“ Lleno de méritos más poéticamente habita el hombre sobre la tierra”?

Desenfadado,  Borges nos pone la primera piedra: “Ni vos  ni yo ni Jorge Federico Hegel sabemos definir la poesía “
A lo mejor no importa.Ya se nos dijo: toda definición es una limitación.(Spinoza)