martes, 6 de noviembre de 2018

Multiversidad sin Fronteras 90


Multiversidad sin Fronteras 90
El Asombro de Cochamó 3
Escribe María Rosa Rojas  Casanova


Fuimos a Cochamó para SER resonancia de una ecología interior que se está gestando de la mano de Luis Weinstein, Leopoldo Muñoz, y una comunidad a lo largo de Chile que le inyecta ESPERANZA a esta RE-EVOLUCIÓN: un movimiento por y para el desarrollo humano. Las palabras de Leo en este pedacito que pudimos grabar, son capaces de transmitir la energía con la que nos abrimos al encuentro; una energía poética que corre por las venas, corre como el río Cochamó; y en sus aguas lleva el deseo y la semilla de una mejor humanidad."

  

https://ssl.gstatic.com/ui/v1/icons/mail/images/cleardot.gif



lunes, 5 de noviembre de 2018

Multiversidad sin Fronteras 89


Multiversidad sin Fronteras 89
 Escribe Julio Monsalvo
CAMBIO CULTURAL -II –
          En nuestra Carta anterior reflexionábamos sobre el Cambio Cultural: dejar el Antropocentrismo, cultura de muerte, y abrazar el Biocentrismo, la Cultura de la Vida.
          Cambio más que necesario, es imprescindible y urgente para que la Humanidad siga viviendo.
          Recuerdo el video de una entrevista que nuestro querido amigo Ariel González, le hiciera a Antonio Gómez, maestro del Pueblo Mocoví, de la Provincia de Santa Fe, Argentina.
Con una espléndida sonrisa, Antonio cuenta lo feliz que está con su escuela, ya que por ser bilingüe, contribuye sustantivamente en la preservación del idioma, en especial en las jóvenes generaciones.
            En un momento de la conversación se le hace recordar que la escuela también es bicultural.
            Sonriendo permanentemente responde:  “Eso es otra cosa, pues la escuela es de la cultura que ganó…” 
Y se explaya de las características de la “cultura que ganó”, para la cual “es más importante el automóvil y los ladrillos que el ser humano, en tanto para el mocoví es todo lo contrario”.
            Nos hace ver que “antes había monte”, pues el mocoví le pedía permiso para entrar y de allí obtener un alimento o una medicina.
             “Ahora hay muchas religiones, pero ninguna hace lo que Dios dice. No se ora antes de entrar el monte, sino que se entra, se mata, se depreda”.
            Durante el transcurso de esta larga conversación observamos que las niñas y los niños juegan libremente, se acercan a su maestro, lo abrazan y en ningún momento son rechazados o reprimidos.
            Es muy esperanzador que estén vigentes estos valores, expresado en una manera diferente de pensar y sentir el mundo.
        



domingo, 4 de noviembre de 2018

Peqpodias 3


Peqpodias 3
(Pequeñas poesías diarias)
Sandra Payán y David Monsalvo
I
LA HISTORIA DE DAVID EN LA ESCUELA

Hace mucho tiempo, hubo una época en que la escuela era muy linda hasta que empezaron a armarse tres equipos, uno era el equipo de Alex, otro el de Emiliano y otro el de Julio. Las personas se peleaban, entonces yo no quería eso.
Cada vez cada equipo se hacía más grande, porque los niños les decían a los otros que sean de su equipo y algunos decían que sí. Cada vez estábamos más separados, entonces no sabíamos que hacer.
Pasaba que cuando yo quería jugar con un amigo que era de otro equipo, tenía que hacerlo a escondidas.
Después, le dijimos a la Seño todo lo que sucedía. Ella dijo que TODOS ÉRAMOS EQUIPO y ahí me sentí muy feliz. Todos juntamos nuestras manos y gritamos de felicidad.  Ahora todos jugamos en el mismo equipo. Y ahí entendí que habíamos tratado para que eso no volviera a pasar y ahora todo está muy bien.

Esta historia se llama “David y la luna” y vamos a seguir. No os perdáis del libro de David segunda parte que se llama: “El conejo rosado en la escuela”. Porque van a seguir muchos más libros que son un misterio y diversión.
                 
     II   Poemas de la vida, David cuanta que el Conejo Rosado llegó a  la Escuela

El Conejo Rosado en la Escuela
Una vez, la escuela estaba muy linda. Entonces, un día llegó un autobús a la escuela. Los niños por la ventana nos preguntamos quién sería y miramos, y era el Conejo Rosado que se vino de vacaciones.
Empezamos a jugar con él hasta que hicimos muchos barquitos y después, él hacia la tarea con nosotros y cantaba la música.
Entonces, entendimos que la solidaridad era lo más bueno en todo lo que hacíamos. Entonces, hacíamos que el Conejo Rosado esté feliz para que nosotros también estemos muy felices.
Cada día nos venía a visitar y nos contaba sus historias.
Un día, le mandamos una carta y él la leyó. Entonces él con sus amiguitos empezaron a jugar con nosotros. Entonces, vinieron los otros conejitos que también querían jugar, y jugamos con todos.
Y ahí entendí que cuando jugábamos con los conejitos todo se hacía más feliz y nuestros sueños se hacían realidad, así que el sol se veía más brillante y las banderas se agitaban.
Un día, el Conejo Rosado no apareció y no sabíamos dónde estaba. Y estaba en su casita muy feliz celebrando su cumple con los otros amiguitos. Entonces nos invitó y jugamos con el Conejo Rosado y sus amiguitos.