sábado, 3 de noviembre de 2018

Multiversidad sin Fronteras 88


 Multiversidad sin Fronteras 88

El Asombro  de Cochamó 2

María Rosa Rojas Casanova
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Las historias de Cochamó encierran heridas y perlas. Allí estamos todos atentos, nos miramos a los ojos y una cierta familiaridad nos empuja, es la misma cercanía que siente un ave antes de surcar el espacio, damos rienda suelta a la alegría, a los abrazos y las confesiones. En "Las brisas de Cochamó" cantamos y bailamos como hermanos y compañeras, vamos pensando en la ecología y la esperanza se vuelve un ser que brinca, como el conejo de Alicia, va para un lado y otro. 
Estamos en el agua del río que desemboca en el mar y también en el camino que lleva al bosque. El viento trae la palabra, quiere decirnos lo esencial, sembrar la semilla que esta primavera engendra, ¿dónde se alojó esa semilla?

En la unión total
donde se reconoce a sí mismo
se encuentra en el otro
los deseos son raíces que se aferran a la tierra
se entrega el corazón y se expande 
a todo lo que el sol / el padre
la tierra / la madre
quieran enseñarle


Volvemos al círculo, con un paso adelante decimos a viva voz lo que queremos dejar, salen voces cansadas, inseguras, temerosas. Dando otro paso al lado viene la comunidad: Me apoyan?Sí, te apoyamos, y así tomados de las manos damos una vuelta en la noche, ¿qué sombras dejé en el encuentro? Amanece con lluvia, y es esa agua es la metáfora de que ya estamos listos: «Que de la noche oscura, nazca un árbol/ Que le crezca un hijo a los espejos del dolor.» (Vuelo de Pájaros) 


viernes, 2 de noviembre de 2018

Multiversidad sin Fronteras 87


Multiversidad sin Fronteras
Encuentro de Cochamó 1

Escribe María Rosa Rojas

Parece que hubiera sido ayer que cantábamos en "Las brisas de Cochamó", al ritmo de la guitarra de Leo y el viento del lugar. ¿Cómo se deja en las palabras el abrazo del grupo, su amor?  Pizarnik tenía razón al escribir "ninguna palabra es visible", porque parece que faltara lenguaje para describir lo que nos ocurrió mirando el estuario, sintiendo la lluvia en la noche, caminando en un baño de bosque hacia la cascada. Todos coincidimos en Cochamó ¡La ecología interior es urgente! "Lo que pasa, no sólo pasa fuera de mí..."    El mensaje de Luis vuelve a resonar, sopla como el viento del lugar, el desarrollo humano es ascendente y hacia él caminamos; nos constituye la incertidumbre y el misterio, como una puerta interior que debe ser cruzada a diario; vamos integrando las experiencias vividas, los testimonios de las mujeres y hombres del lugar (en cada una y uno nos vemos),  la energía que nos dimos unos a otros, las veces que nos tomamos las manos antes de almorzar, las meditaciones y hospitalidad de Cecilia y Leo. 

Frente a la gran crisis de sentido humano: el reduccionismo, la fragmentación, el dualismo, la perdida de la capacidad de entender la vida en su dimensión integral; somos parte de una contracorriente de la esperanza, vamos al encuentro del otro; como un bosque que se comunica en las raíces profundas de la tierra para sobrevivir en su hermosura; el asombro de un ser complejo frente a su propia ecología (el asombro de uno mismo); un poema que recién comienza a ser escrito: "Si nos abrimos al asombro, emergen las preguntas trascendentes, las que transcienden nuestro contexto de lo "real", ¿por qué hay ser y no más bien nada?. (Luis Weinstein)








jueves, 1 de noviembre de 2018

Fábula y para fábulas 7


Fábulas y para fábulas 7

LENGUAJES  DIFERENTES


            En aquel sueño. Alicia devolvió una mirada de entendimiento a la sonrisa del gato,
 a medida que ésta se retiraba hacia un mundo algo más verdadero que el compartido con todos nosotros.

            Cuando Alicia despertó, no alcanzó a guardar ni a compartir su seño, apremiada por el reloj,
ya fuera de sí de tanta impaciencia.

            Fue corriendo a clases, con cara de circunstancias, mientras los jirones de sueño se insinuaban
 o levitaban y la lluvia se detenía deferente.

            Al entrar a la sala, el educador construía con granito: la gramática es el cimiento de la comunicación…, pero pareció turbarse, el muy grave, cuando advirtió que Alicia serenamente sonreía, o,
 más bien,  al ver como posaba una sonrisa en la cara  soñolienta de la niña.