miércoles, 31 de octubre de 2018

Multiversidad sin Fronteras 86


Multiversidad sin Fronteras 86
Palabras que nos esperanzan en estos tiempos
Matías Cepeda Monsalvo
   Nadie dijo que la Esperan
za es caminar alegres en tiempos de calma y amor. Este es nuestro desafío, para eso estamos unidos aquí, para fortalecernos en el abrazo, para unir nuestras manos hoy más que nunca.
   Es urgente abrazarnos
   Es urgente entrar en la frecuencia del amor
   Es urgente sabernos fuertes en esta Esperanza
   Somos muchos los que iluminamos, somos muchos los que vibramos en frecuencias de amor.
   En días como hoy sabernos es nuestra alegría.
   Los cambios son de Tu a Tu
   Démonos el tiempo que cada uno necesite para dejar la tristeza que nos provoca la injusticia y el odio al diferente de muchos.
   Démonos ese tiempo y pronto, muy pronto, recuperemos la alegría de esperanzar.
    El sol siempre alumbra, la vida siempre triunfa.
    Aunque a veces este nublado el sol está.
       LOS APAPACHO
                 MATIAS


martes, 30 de octubre de 2018

Para fábulas 6


PODER

         Con qué placer iba a recibir los huevos de oro. El paso felino, raudo, alado, lo conducía, al primer atisbo de sol matinal, hacia el lecho próximo, en cuyos pies relumbraban los huevos dorados, mientras la gallina cubría una cara extenuada y pretendía dormir.

Los tocaba, inquieto, tal vez furtivo, el rabillo del ojo en su acompañante, dama de pasado nebuloso, amenazante, incoloro. Los dedos traían, pronto, las noticias reconfortante habituales, todo en su sitio, la dureza, el frío, el contorno del metal noble. Ahora, el reconocimiento reprimido a la gallina, madre escultora. Rápido, la certeza del sigilo, la reserva absoluta, la complicidad del silencio en la carrera hacia el escondite secreto. Allí, centelleando, la algazara espectral, hierática, la danza coagulada de los huevos de oro en colección fabulosa. Cascadas de risa anaranjadas, imponentes. Sabor gratísimo de tener, ansiedad de palpar ahora con las manos, los brazos, los pies, los codos, las orejas palpitantes, Oro. Codicia de paladear solo, infinitamente solo. Lejanos, deseos de urgir más a la gallina. Si pudiera saber cómo había aprendido este arte. Cómo persuadirla a contar, a dar cuerpo a su pasado fantasmal.

Algún día ella moriría y se llevaría su secreto, el origen de su talento para poner huevos de oro. Tal vez, si la llevara al médico amigo. Un examen. Aunque no colaborara. La sabiduría de su amigo, el ir arrancando tierra de recuerdos de ese vacío asfixiante, abisal hasta lo mortecino.




Sintió una extraña opresión, como el recibir una mirada con resolana, de un fulgor pálido y a la vez terebrante. Por un momento creyó verla a ella, como en ese primer encuentro, turgente, magnánima, próxima. Ella allí, sin estarlo realmente, pero luego fue un leve murmullo en la macicez del oro y una sombra esquiva en el matiz del amarillo.

Cuando la solidez de la mañana, en un instante, le ayudó a tomar su propio centro, y miró, ávido, codicioso, desesperado, en paroxismo, tenia ante si una enorme, una estupenda colección de huevos de gallina.



lunes, 29 de octubre de 2018

Fábulas para fábulas 5



EL PARTO DE ELLA MISMA


La montaña empezó a sentir contracciones íntimas.
 Al principio, distanciadas, confusas, opacas. Luego, cada vez más cercanas, más nítidas, más brillantes hasta tomar en ritmo encantador…. Uno, dos, tres y la pausa amable, entera, comprensiva.

    ¿Recuerdas? La querían ayudar, palpándole la nieve, aquellos valles, las mesetas conocidas. Era tiempo de parto, aunque el sol se distraía y las amapolas enrojecían como siempre.

Urgencia en el respirar. Aquel sonido anhelante. El llamado de las entrañas se hacia presente creciendo, tibio, vivo.

    Entonces, el tiempo se ensanchó y, relajándose, la montaña nació de nuevo, mientras, como un ratoncillo gris, se alejaban los años gastados.


viernes, 26 de octubre de 2018

FÁBULAS Y PARA FABULAS 4


 TRANSFORMACIÖN
Aquella mañana tuvo metamorfosis y se despertó vestido, convertido en televidente.
El informativo, austero, casi hialino: una propuesta de diálogo. El colectivo de los delfines comunicaba a los demás terrestres la invitación que ellos habían recibido, desde varias regiones del universo, para integrar un taller de creatividad sobre vínculos en el cosmos.
El mensaje se enriquecía con saludos y sugerencias sobre la posible participación del resto del planeta.