domingo, 9 de septiembre de 2018

Encuentro Formosa 8


Encuentro Formosa 8
Escribe Julio Monsalvo, desde Formosa, Agentina

INTERNACIONAL DE LA ESPERANZA - I –

En este mes de setiembre, durante los días 21, 22 y 23, se realizará el 3er. Encuentro Internacional de la Esperanza con Alegremia y Amistosofía, en la Ciudad de Formosa, Argentina.
      Esta iniciativa surgió de un Encuentro celebrado en marzo de 2015 en Isla Negra, Chile, donde se reflexionó sobre la Alegremia. 
      Con el fluir de los días, la idea fue cobrando fuerza, evidenciándose la sinergia Alegremia-Amistosofia, que impulsa caminar hacia la urgente y necesaria Re-Evolución de la Humanidad.
      Re-Evolución que no es nada más ni nada menos que el cambio de Paradigma Cultural. Desechar el Antropocentrismo dominante y abrazar el Biocentrismo renaciente.
      El Antropocentrismo ha demostrado de múltiples maneras que genera conductas biocidas. El Biocentrismo es recuperar el sentirNOS pertenecientes al tejido de la Vida. Somos aire, somos agua, somos Tierra. Somos Naturaleza.
      La Internacional de la Esperanza es un Movimiento, una idea-fuerza, un sentipensar en la Vida.
      Desde Chile nos llega la voz del gran impulsor de la Internacional de la Esperanza, nuestro querido amigo Luis Weinstein, irradiando sus juveniles 87 primaveras:
Internacional de la Esperanza como proyecto planetario en que las fronteras entre los países se convierten en lugares de diálogos entre pasajeras y pasajeros de una nave espacial en que florece la vida y la conciencia.        
Planetarización, proyecto internacional, camino para la  reevolución en que el homo sapiens se hará realidad con alegremia y amistosofía, asumiendo la coexistencia y el covivir con coraje de ser
      Se han llevado a cabo dos Encuentros Internacionales. El primero de ellos en Cochabamba, Bolivia, en 2016, donde se fundó La Internacional de la Esperanza. El segundo en Quillota, Chile, en 2017.  También en abril de este año se realizó un Encuentro en Barcelona.
En todos ellos participó Alberto Valente, entusiasta impulsor de la Internacional de la Esperanza con Alegremia y Amistosofía, desde sus inicios, quien el viernes 3 de agosto, partió a otra dimensión.
¡En este 3er. Encuentro vamos a extrañar tu presencia física, querido Alberto! Sin embargo, tu trascendencia es permanente… Nos acompañarás a esperanzar con Alegremia y Amistosofía, con las energías de tu Amor a la Vida que siempre nos has contagiado.

       ¡Hasta la Victoria de la Vida Siempre!
https://ssl.gstatic.com/ui/v1/icons/mail/images/cleardot.gif


sábado, 8 de septiembre de 2018

Encuentro Formosa 7



Tercer Encuentro de la Internacional de la Esperanza ( 7)
Formosa, Argentina 21-23 de Septiembre 2018

EL LUGAR DE LA ESPERANZA
Empecemos por acercarnos a la identidad: ¿De quién estamos hablando?
Ya lo dijo Kant... nos hacemos cuatro preguntas básicas:
1. — ¿Qué puedo saber?
2. — ¿Qué debo hacer?
3. — ¿Qué me cabe esperar? 4. — ¿Qué es el hombre?

A la primera pregunta responde la metafísica, a la segunda la moral, a la tercera la religión y a la cuarta la antropología. Las cuatro se integran en la consideración de qué es el ser humano.
“En el fondo, todas estas disciplinas se podrían refundir en la antropología, porque las tres primeras cuestiones revierten en la última.”
La espera es propia del ser humano. La espera, no la expectación.
88
El esperar son sentimientos, con intuiciones, con compromiso, con sueños en el dormir y ensoñaciones diurnas, despiertas.
El esperar lleva a la Esperanza
La Expectativa se mueve entre el gris del cálculo y la palidez del miedo.
En el terreno de lo que no está en ninguna parte, de la Utopía, el miedo conduce a la distopía, al mal-estar, al Señor de las Moscas.
La Esperanza tiene afinidad con la Eutopía, lo que no está pero puede ser un referente sano, humanizador, ecológico, evolutivo.
La Esperanza es propia del ser humano, del ser finito de grandes posibilidades, el ser creador y capaz de auto transformarse, el ser con nostalgia de infinito.
Nativa del mundo humano, la Esperanza es una dimensión del ser humano, por lo menos desde el neolítico hacia delante.
Por ende, existe “internacionalmente” una esperanza esencial, indiferente a las fronteras de países culturas, ideologías...
Es la INTERNACIONAL de la ESPERANZA, la del llamado homo sapiens, totalmente inconsciente o con alguna conciencia espiritual, poética, filosófica...
La esperanza de que el ser humano tenga sentido, a pesar de nuestras limitaciones personales y colectivas, a pesar de Hiroshima y del Holocausto, a pesar de la muerte y de la alienación por el dinero y el poder. A pesar del ecocidio.
Con o sin este nombre e Internacional de la Esperanza, se dan y se pueden dar muchas agrupaciones internacionales que llevan la esperanza en sentimientos, pensamientos y acciones.
La Internacional de la Esperanza bautizada en Cochabamba en septiembre de 2016, con sentipensamientos y trayectorias de vida alegrémicas y amistosóficas, desciende y es parte de la ESPERANZA condición humana, de su historia, de su actualidad.
Mi visión es que la Internacional de la Esperanza es la expresión de una búsqueda - encuentro. De un nosotros que, desde cualquier lugar del planeta, contribuye a la vida, al diálogo de culturas, a la lucha por los derechos humanos, al agradecimiento por el ser y al coraje de asumirlo.
Con la luz de la alegría, la alta alegremia del mirar a los ojos, del compartir, del cooperar, del crear, del integrar.




viernes, 7 de septiembre de 2018

Encuentro Formosa 6


Tercer Encuentro de la Internacional de la Esperanza ( 6)

La Alegremia, la Amistosofía y la Esperanza
El fantasma de la humanización y la utopía concreta de la reevolución.
Un fantasma recorre un mundo donde parece andar, con prisa inaudita, la densa realidad del consumo, el poder y el deslumbramiento por las innovaciones tecnológicas.
Es el fantasma de una nueva mirada y una nueva forma de vivir, convivir y apreciar la existencia.
Es el fantasma y es la realidad del Cuidado, del Coraje de Ser, de la Alegría, de la Amistad.
Es la Esperanza encarnada en la acción de grupos, redes, sensibilidades, que luchan por la paz, que optan por la democracia profunda, que no confunden la globalización y la acumulación del dinero con el espíritu planetario, con la militancia en la vida. Que trabajan por desarrollar lo más humano de los humanos.
Es el fantasma de la transformación, la del intervenir en la evolución, del asumir el paradigma de la coexistencia activa, de la integración, de la complejidad, de la salud integral, de la educación integral, de los derechos y responsabilidades integrales, de la integración de la ecología ambiental, la social, la
subjetiva, la del yo... la del desarrollo de lo más humano de lo humano.
El fantasma de hacerse cargo de nuestra identidad como especie, de seres finitos con vocación por cooperar con la vida, de especie que vive el cuidado.
El fantasma del llegar al yo-tú, al diálogo de confianza en la coexistencia, en el ser iguales y diferentes, en el encontrarse y complementarse.