viernes, 20 de septiembre de 2013

Conversando desde la Amistad (306)


Conversando desde la Amistad(306)
El Cuidado( 18)
 Integrando la cotidianidad con el sentido-
Un cuento de Catherine Fieldhouse,  del grupo Sueños de médicos poetas

ENTRE EL DIEZ Y EL DIECIOCHO DE SEPTIEMBRE

10 de septiembre 1973. 
Pienso que lo peor de la vida, son  las horas de almuerzo en mi casa. Mi papá trabaja en el registro civil y le pagan poco, con esto y lo mal que cocina mi mamá, la hora de almuerzo es, sin variación, siempre un mal rato. Se abre, como en un rito, todos los días la queja de él con frases como "los venenos que querí que coma", y mi mamá sigue "con la plata que me dai nadie podría hacerlo mejor", condimentada con algo sobre "hacer milagros". Yo, siendo aún chico pero imparcial, encuentro que lo único que le queda rico a mi mamá son las papas fritas, porque ni los tallarines se salvaban al quedarle todos pegoteados, cocidos demás. Cuento ya con casi diez años y se que la receta tiene que ser otra.
Lo definitivamente agresivo comenzó con la coronación de uno de esos platos de tallarines casi en la cabeza de mi papá, que él, por poco, alcanzó a esquivar y terminó estrellándose en la puerta de la cocina, donde la salsa le resbalaba y la manchaba de modo imborrable color rojo sangre. Era una amplia mancha con los largos tallarines hacia abajo, que mostraron el abstracto dibujo del pasto seco y pisoteado de un mundo de cabezas. Luego faltó mi papá, por tres largos días, y huvo lágrimas de ella (que se arrepienta por pelearle) y un susto recorrió la casa que saltaba con los ruidos antes conocidos y unos nuevos, de raáfagas de disparos. Las palabras "huir", "pillen", "mató", brincaban por el piso de madera basta, como pulgas grandes. 

Pasó septiembre 11, 12 y 13 y mi papá llegó, pero ya no pelea con mi mamá por la comida, a veces hasta se la salta y llega bien tarde, comiendo lo que sea, a pesar de presentarse las frases "toque de queda", "los desaparecen" y "espero que se escondan". Mi madre lo reta de un modo distinto y lo abraza cuando llega, lo llena de besos y lo remece agarrándolo del cuello de su chaqueta café. El la abraza cansado y se le escapa un quejido quebrado.

Hoy 14, puse un disco de Víctor Jara y como espantados se me echaron encima mis papas y lo apagaron y escondieron... Y eso que era una de las canciones que más le gusta a mi mami  "Te recuerdo Amanda, la calle mojada..." No hay clases, no hay tareas y no hay conversaciones claras. Nadie explica nada, la radio parece de otro país, pero con nuestra canción nacional a cada rato y se me viene a la cabeza el estribillo "El sol morirá, morirá... La noche vendrá, vendrá... "

Es 15 de septiembre y desde mi pieza escucho a mi papá contarle a mi mamá que lo mandaron "en comisión de servicio al Instituto Médico Legal", y no está enfermo.
- Tengo que medir, describir y sacarle las huellas a un montón de cuerpos, conté más de 300 y siguen llegando.
- Pero cómo es posible Héctor, ya no hay sentido, te van a agarrar igual, vámonos lejos. 
- No, no, si algo va a pasar, no puede seguir esto, no te preocupes.
- Pero qué estás diciendo, abré los ojos, soy tonto o te hací. 
Y mi mamá llora y se le cae una taza y luego el silencio nos abraza a todos, definiéndolo más claramente una bocina de lejos que rebota como pelota sola. Mis dos hermanas chicas, duermen. Yo quiero correr.
"Correlé, correlé, correlá
Por aquí, por aquí, por allá 
Correlé, correlé, correlá
Correlé, que te van a matar
Correlé, correlé, correláa..."

Es 16. Estoy escuchando, mientras mi mamá le sirve tarde la once a mi papá, como él le cuenta que el Kiko, "el chilote comepapas", como lo llama mi papá, le dijo que creía que uno de los cuerpos era de Víctor Jara.
- ... y lo fui a ver, era un hombre que estaba tirado en el suelo, como los otros, pero más golpeado y sucio. Tengo dudas de que sea él, tenía muchas heridas de bala y otras heridas llenas de tierra y con el cabello mal cortado y apelmazado con la tierra y la sangre en sus manos y en su rostro había profundas heridas que lo desfiguraban...
Luego no le escucho y después nuevamente si lo oigo.
- ... tenía sus ojos abiertos, pero con una mirada tranquila y en una de sus muñecas lucía un alambre con un pedazo de cartón donde estaba anotado “Octava Comisaría”,  me costó tomarle las huellas, me ayudó el Kiko a abrir sus manos agarrotadas, rígidas y tan heridas, las huellas las saqué dos veces, porque la copia la compararé mañana con la de su ficha en  la sección dactiloscópica del Registro Civil, para estar seguro si es él... 
¡Víctor Jara, herido! Pero dijo que tenía su mirada tranquila, no debe dolerle tanto, mi papá lo está ayudando. Está en el médico ideal. Espero que se recupere pronto. Mi papá está preocupado, están golpeando gente y matando. Mi mamá casi no habla, solo le escucho un murmullo que no entiendo y el sonido del agua en la cocina mientras lava las tazas. Ya no lo reta.

 Al otro día, temprano,  fue mi papá al Registro Civil, donde trabaja y le pidió a la Gelda Layton, la que trajo galletas de mantequilla para la visita de la reunión de los compañeros de hace un mes,  que le ubicara la ficha del cantante y le cuenta a mi mami que toda la mañana revolvieron papeles y más papeles buscando, hasta que a mediodía la encontraron, compararon y vieron que las huellas eran de él.
- Asesinaron a Víctor Jara. 
Dice mi papá.
- ¡Y como puedes estar tan seguro! 
Le grita mi mamá de un modo raro.
- Es mi trabajo, por las huellas y estaba con una experta ¡Es él, es él! ...Anoté el nombre y la dirección de la viuda para avisarle. 
- ¡¡Ya, ya, es él, pero no puedes hacer nada ya por él, ya se murió!! -  Mi mamá grita más y se despierta la Marilú llorando. 
Victor Jara muerto, lo mataron ahora, hace poco, y a mi me gustaba escucharlo. Era mi cantante favorito junto con Los Jaivas y Johan Báez. Se me agranda un cuesco en la garganta y no quiero saber nada más. Siguen hablando mis papas después de calmar a la Marilú pero yo me voy a acostar sin que me vean, recordando su canción que trataba de aprender con la guitarra del Diego, mi vecino.
"Yo no canto por cantar
ni por tener buena voz
canto porque la guitarra 
tiene sentido y razón
mi canto es de los andamios
para alcanzar las estrellas,
que el canto tiene sentido
cuando palpita en las penas
del que morirá cantando
las verdades verdaderas..."

Es 18 de septiembre, unas fiestas patrias sin fiesta. Ahora recuerdo como si fueran ricas, las empanadas duras que mi mamá hace para los 18. Hoy no las hace... Veo que hay cosas peores que un mal almuerzo discutido, hasta le recuerdo lo calientito de sus alegatos y que mi papá se lo comía todo igual. Pese a mi pena, que nadie nota, no puedo evitar el querer saber más de lo que está pasando por la muerte de Víctor Jara y escucho a mis padres. Mi papá, le cuenta a mi mamá, la que le atiende con más paciencia de la que le conozco, que fue a la calle Plazencia, en Las Condes, en busca de Joan Turner Robert, su esposa. Tocó el timbre y ella se asomó por una ventana del segundo piso, le pidió hablar, bajó y se acercó a la reja de la casa. Ella estaba muy nerviosa, asustada, dice mi papá, él que se identificó, ante ella, con su cargo como funcionario del Registro Civil y le relató lo que había vivido. 
- Es él, es su esposo. Lo lamento mucho. El era un artista y un valiente. No debió haber pasado esto, pero venga, vamos yo la llevo con él. 
-Si, vamos, disculpe, no, espere, buscaré mis llaves... Gracias... 
Le dijo ella a mi papa, quien cuenta que ella se veía como en una película, haciendo todo en paralelo, disociada, digna, entera, fuerte, pero a la vez muy frágil.
Aun era de mañana cuando ambos partieron de la casa, en la Renoleta de ella en dirección al Instituto Médico Legal. Pero el cuerpo, dice mi papá, no estaba donde lo había dejado y lo tuvieron que buscar un buen rato entre otros cuerpos en el primer y segundo piso, al encontrarlo, ella lo abrazó y lloró en silencio, porque no debía estar allí.
"Pienso en ti
mi vida, pienso en ti
compañera de mis días 
y del porvenir..."

Mi papá quería entregarle el cuerpo a ella, para que lo sepultara y lo tuviera más cerca, yo creo que aunque ya esté muerto y no se pueda hacer nada para salvarlo, como dice mi mamá, está bien lo que hace mi papá de entregárselo a ella. porque él es de ella o se quedaría perdido y eso no debe ser o debe ser muy triste, si así ocurre. Y hay otros... trescientos y más ¿Que sentirán los hijos de ellos ahora? 
Y él sigue contándole a mi mama, mientras toma sus manos.
- El trámite del certificado de defunción lo realicé en el primer piso y era dificil sacar el cuerpo un día feriado, por lo que invoqué mi calidad de funcionario del Registro Civil y resultó... cuando me consultaron en la ventanilla por la causa de muerte y fecha de la misma, requisito indispensable para llenar el documento de defunción, sólo atiné a decir que falleció por herida de bala el 14 de septiembre a las 5:00 horas. Calculando a la rápida y la hora la saqué de un poema que me acordé sobre fusilados. La esposa no tenía plata y yo tampoco, ubiqué a  mi amigo Ibaceta y con él compramos una urna, lo vestimos entre los dos con un poncho y la mortaja, lo pusimos en la urna en una salita con cuatro ampolletas y llevamos a su viuda, la que lo acompaño como una hora. Luego los tres lo llevamos al cementerio, en un carrito que me conseguí, al cementerio y le dimos sepultura, sin flores.
Me encuentro, de repente, con la cara mojada y salada y me resuena y resuena en la cabeza otra de sus canciones... 
"Levántate y mírate las manos
Para crecer estrecharla a tu hermano..."

Que raro es este 18 de septiembre sin empanadas duras, ni mi ropa dieciochera, ni mis gritonas hermanas con vestidos floreados y trenzas con cintas para que yo se las tire y les diga que están disfrazadas y me reten y me digan que no es un disfraz sino nuestro traje típico... 
Quiero comer las empanadas duras de mi mamá de nuevo.


jueves, 19 de septiembre de 2013

Conversando desde la Amistad(305)


Conversando desde la Amistad (305)
El Cuidado (17)
La Patria  y las Patrias
Patria, el país donde nacimos, el que queremos, el que añoramos…  Patria la de ahora …¿y la  de mañana, América  Latina?
Patría…  Lo más nuestro.¿ Por ejemplo, la niñez? Lo dijo Rilke: La niñez, “patria eterna del ser humano…”
¿Patria y , también, Matria?
 Lo más nuestro, ¿También lo más   nuestro  porque es  sentido como propio lo der otros, la Patria  o Matria de otros humanos?
¿Es  patria  esa en  que estamos  todos, pasajeros, dando vueltas en el espacio, la patria de los humanos,?   “Obreros de la tierra”  .nos llamó Chardin.
Patria, Matria, País, Futura  Federación de Países. Patria  Tierra . Patria  Niñez.
¿El ser , integrándonos ,como Patria y como Matria, la patria del ser?

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Conversando desde la Amistad (304)


 Conversando desde la Amistad (304)
Cuidado (16)
Protección y respeto al ser de los hijos
En la formación de los niños, en su cuidado , los padres deben  asumir la dinámica de la relación –tensión entre dirigir, enseñar , proteger y conocer ,dialogar, respetar lo propio, el ser de los hijos
El caso de Pedro ;Juana y  María  es bien representativo  de como   se necesita  un verdadero arte  para  desarrollar la calidad de vida, la salud en esa función tan importante de la vida.
María, joven  de 15 años. responsable, empática,  estudiosa,  cuenta a sus padres, Juana y Pedro, siempre  cercanos, afectuosos, admiradoies de su hija, que Leopoldo le pidió pololeo.
Los padres se miran , con expresión de preocupación y  se altenan en expresar  advertencias del tipo de : Debes ir con cuidado. Tienen que conocerse bien : tenemos  que conocer a sus padres …
María les interrumpe:, tranquila, respetuosa: Muchas gracias por  su  preocupación por mí. Sin embargo   les quiero perdir un favor: Déjenme ser…

martes, 17 de septiembre de 2013

Conversando desde la Amistad (303)


Conversando desde la Amistad(303)
Cuidado  (15)
El Perdón (3··
Nuestro objetivo  no es, por supuesto, dar clases sobre el perdón, tema  de opción  personal, ético,  político. Se trata de llamar la atención, precisamente, acerca de la necesidad de que no nos limitemos a pronunciarnos sobre   si en esa o aquella  instancia   se debe  dar o pedir perdón,   sino de   favorecer   conversaciones y reflexiones sobre  la naturaleza del perdón, asociadas, naturalmente, a la gran ausente en una cultura  cosista y ajena a   plantarse el terma del ser humano, con sus implicaciones en los derechos, necesidades, responsabilidades  capacidades  humanas, del desarrollo humano.
Simplificando hasta el extremo,  hablamos  del dar perdón, diferenciando entre el perdón  gris,  el celeste , el azul, en el entendido  que es sólo una invitación a pensar y sentir  sobre la naturaleza del perdón y  sus implicaciones  para el desarrollo humano.
De la misma manera, podemos hacer una  diferenciación muy simple del “pedir perdón”, a partir del gris, el celeste y el azul.
El gris es externo, de cortesía, de conveniencia, por temor. Como fruto de negociaciones, de fórmula. Una expresión exangüe . sin vida , sin consecuencias.
El celeste    traduce una conciencia  de una mal proceder. Hay una implicación, pero sin  que ello incluya una autocrítica y un ánimo de reparar lo hecho.
El azul, en mayor o menor  medida ,  está asociado al ponerse en el lugar del otro, al hacerse una autocrítica cabal, a la voluntad de contribuir a reparar lo hecho. En el azul se   asume  la necesidad de  hacerse cargo  en forma crítica del proyecto de vida, del desarrollo  personal, de la concepción de ser humano, junto con contribuir  a  reparar lo hecho
En el fondo del pedir   perdón azul está   un muy definido  “nunca más”  y un camino para que ello sea realidad.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Conversando desde la Amistad (302)


Conversando desde la Amistad(302)
Cuidado ( 14)
El Perdón( 2 )

Hablamos del Perdón,  pero  hay muchas dimensiones del Perdón.  Existen muchas clase s de perdones.
Pensando en las alternativas  de quién  “da” el perdón, podemos hablar , muy en general de tres colores…
El perdón gris  frente a lo  banal, en que un “no importa”   está   impregnado de indiferencia, no está afectado,  no se  ha alterado
El pedón gris ante lo que realmente  importa , en que por temor, por cálculo,  por hipocresía ,  se expresa una aceptación de  las disculpas, sin ningún convencimiento   interior .
Existe el  perdón celeste , en que se ha  dado una reacción de  crítica  ética, pero ha surgido  un deseo de diálogo, un sopesar las cosas , un ponerse en el lugar del otro y   se acepta  una re conciliación. Un volver  al estado anterior
En otro nivel se da el perdón azul, en que  la persona ofendida ,  engañada ,  pone    el daño,  la ofensa la traición en el contexto  amplio de lo político, lo evolutivo, lo espiritual, en que el tema  no es la re concliación sino  el trascender , el  seguir  en la plena  militancia en la vida , con resiliencia ,a pesar de los obstáculos   de las iniquidades  que puedan existir en la coexistencia, en la marcha de la cotidianidad y de la historia. Es llegar  a sacarse el peso de encima…y seguir dando a la vida,, sin olvidarse  de las atrocidades que  puedan  haberle sucedido, integrándolas en  su visión de la vida   y   de su necesidad de transformación.
Se podría  hablar de un perdón lúcido, el perdón azul, el perdón a la escala humana
(Cont)

domingo, 15 de septiembre de 2013

Conversando desde la Amistad (301)


 Conversando desde la Amistad(301)
E l Cuidado (13)
El Perdón, tema del Desarrollo Humano, tema del Cuidado(1)
La opción  por el desarrollo lúcido
El perdón  está siempre en las conversaciones  cotidianas . Periódicamente, como en estos día, entra al debate  público,  se convierte en vehículo  de exigencias, de controversias,  de testimonios sinceros  , de búsquedas  de acuerdos, de slogans,  de recuerdos  muy dolorosos…
En este concierto desafinado se hace patente el sentido común hegemónico, en que lo instrumental, las cosas, parecen ser más importantes que las personas, el vertiginoso avance científico   tecnológico obnubila  el atraso en  los derechos humanos, en las responsabilidades  humanas, en la conciencia y la práctica  ecológica, en la apertura a la trascendencia, en  el avance en el desarrollo personal y el cambio cultural.
El término perdón tiene alcances de uso diario   tan limitados  como el del retórico o cortés” perdón le puedo  preguntar algo” o el” disculpe” al empujar a alguien sin querer en el bus,  hasta el “perdón, no creía en  que venía una dictadura” o… “en la existencia de los desaparecidos.”
En este terreno complejo,  la superficialidad frecuentemente homenajea a la virtud y  el decir perdón se suele    confundir  con un  reconocimiento , exclusivo, de haber hecho una  error, una falta , sin implicar , sin conciencia, sin una  autocrítica  más abarcativa  al desarrollo  personal y  , o , al  nivel de profundidad  y de coherencia en la acción de  su   opción  ideológica, ética, espiritual…
Sí es  complejo  el ámbito , la densidad  de la vivencia y de la acción de  solicitar el perdón, no le va en menos el   de su polo complementario, el dar perdón. Eso hasta el extremo de las siempre presentes    demandas   abiertas  o subliminares  de pedir perdón  por  posibles demoras en    otorgar el perdían.
 En una consideración al tema del perdón desde  una perspectiva de desarrollo a escala humana,  no puede desatenderse  una   gran ausencia  en la cultura , en general, y en las conversaciones cotidianas sobre el perdó .  En  el furor  por el dinero,   por los espectáculos,  por las innovaciones  tecnilógicas,  pasa a muy  asegundo plano,  no está presente , la pregunta  por uno mismo,  por el otro significativo, por el otro en general, por  el  ser humano…
Las consideraciones sobre el  perdón como las  concer nientes  a la confianza , al amor, al propio yo,  fluyen  , espontáneas, con la libertad de un río caudaloso.  Sin embargo,  son términos  muy cercanos  que   tienen sentidos muy diversos.  Así, se dice yo aludiendo al misterioso    si mismo y al muy delimitable ego; el amor   apunta  al erotismo y a la vivencia de amor  universal, la confianza es básica , sobre  el ser,  o se refiere   a la eficiencia de un motor.
En una gran síntesis, puede presumirse  que, desde la escala  humana, desde llevar a la conciencia y la convivencia la dimensión antropológica  de la existencia ,cabe una integración  como el mantener un asumir y vivir el misterio del yo, una confianza básica en el ser,  una opción por el amor y la amistad y  vivir la contingencia con la lucidez necesaria para  aceptar, con resiliencia ,  las limitaciones humanas ,existenciales, socio culturales,  interpersonales, personales.
Es decir , con la perspectiva del amor y la  amistad,estar conciente  de los celos, de las pequeñeces,  del lado oscuro del ser  humano, de  las contradicciones e injusticias  de  las sociedades y como se expresan en  uno mismo y en los otros. Amor lúcido, y , para abreviar, confianza lúcida, lucidez en la   individualización y apertura a la diversidad-
Lucidez.  Claridad. Es decir, razón y sabiduría  acom- pañando, integrando,  las grandes  orientaciones  sobre sentido   de la existencia
¿Dónde se nos quedó el perdón?
Desde  una mirada a lo humano, a ser ….  seres vivos concientes, que necesitamos  hacernos cargo de nosotros mismos,el dar y el pedir perdón  implica reconocer nuestro  papel de colaboradores en la evolución, de partícipes en la tarea , en la utopía  concreta de  mejorar la vida. 
Hay un perdón externo, gárgaras de perdón, hay todas las distancia  imaginables hasta  la gran meta  del perdón lúcido, el aceptar que la vida humana es con  límites  biológica y existenciales, pero   que hay una tarea personal y colectiva,   que implica lucidez y resiliencia, confianza básica,  uno de amistad  hacia la vida,  y desarrollo de uno mismo…para superar  las injusticias y desigualdades y la  falta de armonía con  el resto del a vida y  con el planeta
Una tarea de perdonar las piedras en el camino  para  al integración  de la razón y los ideales, las corrientes espirituales y  los movimientos   culturales, sociales  y políticos, las prácticas y las orientaciones  ecológicas, lo ético y lo poético  …en la marcha  hacia la utopía concreta  de una mayor salud integral.
(Cont)

sábado, 14 de septiembre de 2013

Conversando desde la Amistad (300)


Conversando desde la Amistad (300)
La dimensión poética de la vida(1)
Las gracias de los niños
Junto a las grandes gestas humanas, a las  que abren camino a la evolución y a las más trágicas, las de la involución humana, se encuentra,  inseparable, la chispa cotidiana,  la mirada entrañable, el gesto noble, el encuentro, el hallazgo creativo…chispas, aletear de mariposas, capaces  de mitigar dolores y rencores,  susceptibles de poetizar la vida, aunque no inciden en el gran teatro  de la historia Entre esas experiencias están los cuentos de la vida real ,entre ellos ,las gracias de los niños.
Sucedió  hace algunos días. Aiam, una niña de 6 años , llegó  con su  padre  a un encuentro  de  educación comunitaria    en una parcela. El grupo se dividió en tres . Aiam y el facilitador  decidieron formar un cuarto grupo de a dos y dedicarse  a buscar hojas para hacer  “ buena tierra”. En la tarea, amable, Aiam cuenta una anécdota personal, pertinente a las plantas: “sabes, cuando era chica …  a los 3 años, yo creía que los tallarines  eran plantas… “
 Los  dos del grupo cuatro van poniendo hojas en un pequeño cerro y , de improviso, AIam comparte una reflexión:” Mira  a lo mejor  toda la tierra viene de muchas hojas. Es Tierra de hojas.”