martes, 16 de julio de 2013

Conversando desde la Amistad (241)


Conversando desde la Amistad( 241)
Buscando la Amistosofía (16)
Una  amistad  radical, de cercanía y complementación
La Epopeya de Gilgamesh : la amistad de Gilgamesh   y Enkidú
El mito de Gilgamesh  atraviesa la historia clásica de la Mesopotamia,  el actual  bien sufrido Irak .Originándose en Sumeria,   la epopeya va teniendo variantes, reformulaciones, en la  tradición  oral y la expresión en la escritura cuneiforme  de  asirios, babilonios  hititas y otros pueblos.
Dos grandes temas cruzan, se imbrican en los relatos, la  amistad y la inmortalidad,
Gilgamesh, rey de Uruk,  dos tercios divinos y uno mortal, ser gigantesco, gran constructor, es el  presunto  impulsador del  muy admirable  muro de la ciudad.
Llevado por su vitalidad, cegado por sus impulsos,  tiene a sus  su súbditos abrumados por exigencias de trabajo y abuso   con las mujeres.
Los habitantes solicitan la intervención de los dioses. Anu,  la divinidad mayor, dispone que la diosa Aruru, una especie de  diosa madre,  cree un amigo que le haga  contrapeso. Vemos. a la idea de la amistad como posible factor  benéfico para el desarrollo personal,,,presente  unos cinco mil años atrás…
Aruro  hace de arcilla  un ser   de fortaleza comparable a la de  Gilgamesh, que   vive en la estepa,  compartiendo con los animales  como uno más de ellos, pero  mostrando  un desarrollo diferencial , su condición humana, defendiéndolos de las trampas   y los acechos de los cazadores. 
Un cazador lo  detecta y ,atemorizado .consulta a su padre quien la aconseja que  vaya a conversar con Gilgamesh.
Gilgamesh  ha sabido  por  un sueño de este émulo primitivo y  tiene una propuesta.  Una sugerencia que lleva implícita   la seguridad de  que   se socializa a través del amor. Su instrucción es que el cazador lleve a  la proximidad del “salvaje” a una ““hieróndula” , una  especie de  prostituta sagrada , para que  a través del amor lo conduzca la vida    de la cultura. 
 Para  el hombre de la estepa que  sería conocido como Enkidú, el ver a la  hieróndula desnuda   fue la señal  para iniciar ipso facto  un ciclo  de  amor de seis días y siete noches.  A su término, los animales dejaron  de ser sus acompañantes y, guiado por la hieróndula , empezó a alimentarse como humano, no pastando sino  comiendo  pan y bebiendo cerveza,  incluso  alcanza a sensibilizarse como humano escuchando  del sufrimiento de los habitantes de Uruk,oprimidos por  Gilgamesh.
Enkidú , tan fuerte como sensible e inteligente, decide ir a   Uruk  …a conseguir que cambie Gilgamesh.
 Los dos colosos  se encuentra  y ,sin mediar  palabras , se trenzan en una  tremenda pelea , ante la  expectación de todo el pueblo. El resultado es incierto, pero en un momento dado se produce  algo muy especial: los contrincantes se sienten amigos. Lo dicen . Empiezan a vivirlo. Es  el  antiguo mensaje  de la  relación  entre amor y lucha.
Gilgamesh , ahora con su identidad enriquecida,con un amigo, se decide a llevar una tarea propia de héroes: Se trata de ir  a un bosque   sagrado de cedros , en lejanas montañas,  un bosque custodiado  por un  gigante de inmenso poder, el muy temido Humbaba.
Contra  la opinión de los sabios , las advertencias de los dioses y  las mismas reticencias iniciales de  Enkidú, los dos amigos llegan  a la zona del gran peligro , matan al    guardián y vuelven triunfantes, con  la  cabeza de Humbaba y  el tronco transgresor de un cedro,
Seducida por la figura de Gilgamesh, la bien antropomórfica diosa Ishtar  solicita sus favores amorosos. Conociendo el peligroso curriculum de la demandante, el héroe la rechaza Eso provoca las iras de la diosa que pide  a su padre  Anu el poder enviar , para   vengarse, a un monstruo ,el toro celeste.
Amenazando  nada menos  que con poblar la tierra con mayor número de muertos que de vivos, la diosa   consigue autorización para crear el toro celeste, bestia  descomunal que   produce  gran número de muertos en Uruk , hasta  que  lo matan entre Enquidú y Gilgamesh .
Enervada,  víctima de burlas ,   Ishtar  pide la muerte de los  dos amigos. Sólo se le concede la enfermedad y muerte de Enquidú
Al fallecer Enquidú ,   Gilgamesh ,desesperado ,  imposible de consolar, angustiado con la perspectiva de su propia muerte, emprende   una marcha  interminable en búsqueda del   único humano portador de   la inmortalidad, Utnapishtim.
No es este  el espacio para  segur con la narración, Excepto  para  referir que en un momento Gilgamesh dispuso de  una planta   capaz de dar la inmortalidad y decidió  traerla  a su pueblo  para repartirla entre todos los súbditos, No  pudo llevarlo a cabo, Una serpiente (siempre la serpiente) le robó la planta cuando venía con ella en su viaje  de regreso.
Lo que nos interesa es subrayar la evolución del héroe que gracias a  contar con un amigo pudo  llegar a sentir esa solidaridad última  con los otros , incluso en su condición de súbditos, que implica  querer que  vivan para siempre.
Necesitó  de un igual  para   poder   sentir la individualidad unida a la finitud el centro del drama de la finitud de todos los humanos.
 

lunes, 15 de julio de 2013

Conversando desde la Amistad (240)


Conversando desde la Amistad(240)

Buscando la Amistosofía (15)

 Amistad entre  la Pregunta y la Salud
Un encuentro
              La Salud y la Pregunta
 Hay   amistad entre  el hacerse preguntas y  el ser saludables.
Hay  casi unanimidad  en sentir   amistad  hacia la salud.
Muchos son indiferentes   e incluso hostiles a las preguntas.

Por ahí se asoma un campo de amistad, de  salud, de necesario Cambio  Cultural: la CERCANÍA , la Amistad con las preguntas.

Va una fabulilla .( Fabulillas Inconclusas,2011)
 
    Conversaban las dos amigas
La Salud, alegre, animosa, tomaba  su jugo de zanahoria,  disfrutándolo  con ademanes distendidos, dueña de sí, atenta y soñadora, portando su  expresión inimitable:   combinación  de   sencillez y  de la sabiduría, de no contar  con edad y de integrar todas las edades.
La Pregunta, más definidamente adolescente; muy concentrada al modo de quien, de súbito, encuentra su sentido; con algo en el semblante recordando  algunos  crepúsculos  de antaño ;  tomando el café frío , como sin  darle mayor importancia. 
Se les sentía cercanas, con un definido aire de familia
Hablaban de la educación para la vida.
La  Pregunta  contó como , en calidad de  niña de  tres años, se oyó preguntar cuando empezó esto  del mundo, lo  antes, de antes  de antes… como en el espesor  de una pareja  le vino, quien sabe  de dónde, eso de inquirir  cuál era el fondo del querer….
Mira, la coincidencia, le interrumpió la Salud., tus preguntas  dan salud y… yo  acabo  de sentirme  haciendo la pregunta de  por qué enfermamos. Tú vas  hacia mí, yo voy  hacia ti…
Las dos amigas   chocaron  taza y vaso , brindando por  su relación entrañable de siempre…  La Pregunta como  expresión de Salud,  de eso que los humanos  llaman un gran síntoma, síntoma de salud…La salud , a su vez,  floreciendo con las  preguntas, defendiéndose, reparándose y desarrollándose a través  de las preguntas.
 Sí dijo la Pregunta,  por qué   es tan grande esa enfermedad de no preguntar ,por qué nos apartamos de  la Salud…y dejamos , en general, de hacernos …  Preguntas, agregó la Salud .


domingo, 14 de julio de 2013

Conversando desde la Amistad (239)


 Conversando desde la Amistad(239)
Buscando la Amistosofia(12)
Quirón arquetipo de la  amistad coexistencial.
Quirón era un centauro. De la cintura  para arriba, cuerpo de ser humano. Hacia abajo, un caballo.
Personaje de la mitología clásica, se mantiene vigente en la antropología médica, entra en la literatura, atrae la atención en las conversaciones sobre  el ser humano y sus relaciones con la realidad.
En  los relatos mitológicos tiende a resaltar su bondad, sus espíritu solidario, sus dones de  educador  de sanador, de  facilidad  para la  profecía
        Quirón es hijo de  Cronos y  de la ninfa Filira.  Filira, acosada por Cronos, solicitó    auxilio  y   fue transformada en un yegua. Cronos, acechándola, sintiendo cerca la presencia de su esposa Rea,  se convirtió a sí mismo en un potro y, apoyado en sus fueros divinos, la  violó.
A su debido tiempo, Filira, abandonada por su   poderoso amante, dio a luz  a un  ser que le produjo espanto, un centauro. Sufrió  pavor por la extrema extrañeza de su hijo No pudo asumir  su maternidad y huyó. Angustiadísima, volvió a requerir ayuda y  la respuesta a esta nueva demanda  fue el ser transformada en un árbol, el tilo.
Cronos  fue un padre ,definitivamente, ausente, Filira. Árbol, no estaba en la dimensión divina ni en la  humana y no  daba lugar a un rol materno .Quirón, precoz, fue,  con sus propios medios, a refugiarse en una cueva.  Apolo, dios sol, padre  tanto del  arte  como de la medicina, divinidad del equilibrio, acudió en ayuda del  recién nacido y se convirtió en un  padre adoptivo soltero.
 El dios de la lira pronto  pasó a interesarse  en forma  muy viva en la educación del niño centauro, enseñándole  las bases de la medicina, tanto la quirúrgica como  la propia del internista, con   información sobre  yerbas medicinales. Educación,  por cierto de índole formativa , a través del ejemplo y del contacto, haciendo el papel de lo que ahora llamamos  ser tutor de resiliencia , de capacidad de   resistir  los infortunios.
 Quirón  fue  mostrando  grandes dotes de educador y sanador, Su prestigio llenó el mundo helénico Fue el educador de  los más notables héroes de la mitología griega, de Hércules, de Aquiles, de  Ulises, de Cástor y Pólux, de Jasón, de Teseo.
Un día, Apolo le trajo la gran responsabilidad, la protección y formación de  su hijo Esculapio.  Quirón  fue la Escuela de  medicina del padre de la medicina.
Quirón vivía consagrado a la educación y a la medicina.Era extremadamente bondadoso,  tranquilo, sabio.
 El resto de los centauros era,  por lo general, violento, propenso a embriagarse, muy primitivo. En una ocasión,  los centauros huían de Hércules que  los perseguía para castigarlos por una truhanería, se dirigieron  hacia donde vivía  Quirón, esperando que Héracies se detuviera ante su muy reverenciado maestro.
Hércules  les lanzó un flecha envenenada con la sangre de la hidra de Lerna. Por desgracia, los centauros esquivaron el arma y ella fue  a dar  a   la rodilla  de Quirón. Hércules ,enloquecido  de pena, ensayó  curarlo con los remedios  de su tutor, sin  obtener resultados-  
El  sanado quedó herido. Herido a permanencia. Era tanto su sufrimiento  que aceptó morir en  vez de Prometeo , quien, liberado por Hércules, tenía  una condena  por vida, hasta la muerte de él o de otro en su lugar La muerte de Quirón permitió su liberación Zeus, enternecido, lo  elevó al cielo, a la constelación de Sagitario.
Quirón es la amistad integradora. El ser humano, la lucidez y un animal, lo oscuro. El ser divino activo entre los humanos, el educador y sanador. El sanador herido. El amigo integrador a la sabiduría ,  a la salud y a la educación
                                             


sábado, 13 de julio de 2013

Conversando desde la Amistad (238)


Conversando desde la Amistad(238
Temas de   Ética
La virtud de julio, según Rudolf Steiner
El altruismo  se transforma en catarsis
 Tema para  meditaciones   de invierno

Lo reconoció ;estaba pendiente del servicio,
evitando mirar a quienes  atendía sin llegar a ellos.

Hizo un esfuerzo   y lo pudo expresar:
se sentía  abrumada por  el individualismo  reinante.

Fue un proceso largo y complejo:
llegó a ver  que debía pasar  sus límites y crecer  a junto al   aportar a los otros

 Fue importante que lo escucharan
dolerse por los altruismos  que no son transformadores

Por fín pudo darse cuenta y abrirse;
su altruismo llevaba  de incógnito el deseo de ser querido

Llegó a advertirlo :
El servicio  altruista  a veces,  obstaculiza, por gratitud y pudor, grandes  catarsis  liberadoras.

viernes, 12 de julio de 2013

Conversando desde la Amistad (237)


Conversando desde la Amistad(237)

El Cuidado(3)

                                          La Empatía
                                         Una narración de Ernesto Galeano
Tal como se podría decir,  con  Fromm, que en el  Amor convergen, hacer sinergia  el conocimiento, la responsabilidad , el respeto y el  cuidado, al  cuidado  confluyen la empatía, la dedicación, la responsabilidad, el conocimiento y esa pertenencia  a  lo propio del ser humano destacada en el mito de Higino  y en las palabras de Rollo Mail(235) .
El leer, imaginar,  permitirse  el recordar, asociar, intuir,  acercándose a  esta narración de  Galeano, contribuye  a las  visiones y conversaciones   sobre la relación de la empatía con el cuidado
Una narración  de Galeano en que se integra el  cuidado ,  el servicio y el  amor al llamado de la empatía.
Tres dias de parto y el hijo no salía:
--Ta trancado. El negrito ta trancado- dijo el hombre.
El venía de un rancho perdido en los campos.
Y el médico fue.
Maletín en mano, bajo el sol del mediodía, el médico anduvo hacia la lejanía, hacia la soledad, donde todo parece cosa del jodido destino, y llegó y vio.
Después se lo contó a Gloria Galvan:
--“La mujer estaba en las últimas, pero todavía jadeaba y sudaba y tenía los ojos muy abiertos. A mi me faltaba experiencia en cosas así. Yo temblaba, estaba sin un criterio. Y en eso, cuando corrí la cobija, vi un brazo chiquito asomando entre las piernas abiertas de la mujer.”
El médico se dio cuenta de que el hombre había estado tirando. El bracito estaba despellejado y sin vida, un colgajo sucio de carne seca, y el médico pensó :No hay nada que hacer.
Y sin embargo, quién sabe por qué, lo acarició. Rozó con el dedo índice aquella cosa inerte y al llegar a la manito, súbitamente la manito se cerró y le apretó el dedo con alma y vida.
Entonces el médico pidió que le hirvieran agua y se arremangó la camisa.

jueves, 11 de julio de 2013

Conversando desde la Amistad (2636)


Conversando desde la Amistad(236)

El Cuidado (2)

El Cuidado como  parte del Amor
La perspectiva de Erich Fromm.
Para Erich Fromm hay diversos tipos de Amor( materno, erótico, amor a sí mismo, amor a Dios,  fraternal) uno de los cuales , el Amor Fraterno , se puede identificar con la amistad.
 Fromm  integra al Cuidado  en los grandes constituyentes, requisitos o radicales del amor: Responsabilidad, Respeto, Conocimiento y Cuidado . Así se lee en su  muy conocido “Arte de Amar”:
 “Además del elemento de dar, el carácter activo del amor se vuelve evidente en el hecho de que implica ciertos elementos básicos, comunes a todas las formas del amor. Esos elementos son: cuidado, responsabilidad, respeto y conocimiento.
Que el amor implica cuidado es especialmente evidente en el amor de una madre por su hijo. Ninguna declaración de amor por su parte nos parecería sincera si viéramos que descuida al niño, si deja de alimentarlo, de bañarlo, de proporcionarle bienestar físico; y creemos en su amor si vemos que cuida al niño. Lo mismo ocurre incluso con el amor a los animales y las flores. Si una mujer nos dijera que ama las flores y viéramos que se olvida de regarlas, no creeríamos en su «amor» a las flores. El amor es la preocupación activa por la vida y el crecimiento de lo que amamos. Cuando falta tal preocupación activa, no hay amor. La esencia del amor es «trabajar» por algo y «hacerlo crecer», el amor y el trabajo son inseparables. Se ama aquello por lo que se trabaja y se trabaja por lo que se ama.
El cuidado y la preocupación implican otro aspecto del amor: el de la responsabilidad. Hoy en día suele usarse ese término para denotar un deber, algo impuesto desde el exterior. Pero la responsabilidad, en su verdadero sentido, es un acto enteramente voluntario, constituye mi respuesta a las necesidades, expresadas o no, de otro ser humano. Ser «responsable» significa estar listo y dispuesto a «responder». La persona que ama, responde. La vida de su hermano no es sólo asunto de su hermano, sino propio.
Siéntese tan responsable por sus semejantes como por sí mismo. Tal responsabilidad, en el caso de la madre y su hijo, atañe principalmente al cuidado de las necesidades físicas. En el amor entre adultos, a las necesidades psíquicas de la otra persona.
La responsabilidad podría degenerar fácilmente en dominación y posesividad, si no fuera por un tercer componente del amor, el respeto. Respeto no significa temor y sumisa reverencia; denota, de acuerdo con la raíz de la palabra (respicere = mirar), la capacidad de ver a una persona tal cual es, tener conciencia de su individualidad única. Respetar significa preocuparse porque la otra persona crezca y se desarrolle tal como es. De ese modo, el respeto implica la ausencia de explotación. Quiero que la persona amada crezca y se desarrolle por sí misma, en la forma que les es propia y no para servirme. Si amo a la otra persona, me siento uno con ella, pero con ella tal cual es, no como yo necesito que sea, como un objeto para mi uso. Es obvio que el respeto sólo es posible si yo he alcanzado independencia; si puedo caminar sin muletas, sin tener que dominar ni explotar a nadie. El respeto sólo existe sobre la base de la libertad: El amor es hijo de la libertad, nunca de la dominación.
Respetar a una persona sin conocerla, no es posible; el cuidado y la responsabilidad serían ciegos si no los guiara el conocimiento. El conocimiento sería vacío si no lo motivara la preocupación. Hay muchos niveles de conocimiento; el que constituye un aspecto del amor no se detiene en la periferia, sino que penetra hasta el meollo. Sólo es posible cuando puedo trascender la preocupación por mí mismo y ver a la otra persona en sus propios términos.
Puedo saber, por ejemplo, que una persona está encolerizada, aunque no lo demuestre abiertamente; pero puedo llegar a conocerla más profundamente aún; sé entonces que está angustiada, e inquieta; que se siente sola, que se siente culpable. Sé entonces que su cólera no es más que la manifestación de algo más profundo, y la veo angustiada e inquieta, es decir, como una persona que sufre y no como una persona enojada.
Pero el conocimiento tiene otra relación, más fundamental, con el problema del amor. La necesidad básica de fundirse con otra persona para trascender de ese modo la prisión de la propia separatividad se vincula, de modo íntimo, con otro deseo específicamente humano, el de conocer el «secreto del hombre». Si bien la vida en sus aspectos meramente biológicos es un milagro y un secreto, el hombre, en sus aspectos humanos, es un impenetrable secreto para sí mismo -y para sus semejantes-. Nos conocemos y, a pesar de todos los esfuerzos que podamos realizar, no nos conocemos. Conocemos a nuestros semejantes y, sin embargo, no los conocemos, porque no somos una cosa y tampoco lo son nuestros semejantes. Cuanto más avanzamos hacia las profundidades de nuestro ser, o el ser de los otros, más nos elude la meta del conocimiento. Sin embargo, no podemos dejar de sentir el deseo de penetrar en el secreto del alma humana, en el núcleo más profundo que es «él».
Otro camino para conocer «el secreto» es el amor. El amor es la penetración activa en la otra persona, en la que la unión satisface mi deseo de conocer. En el acto de fusión, te conozco, me conozco a mí mismo, conozco a todos -y no «conozco» nada-. Conozco de la única manera en que el conocimiento de lo que está vivo le es posible al hombre -por la experiencia de la unión- no mediante algún conocimiento proporcionado por nuestro pensamiento. El amor es la única forma de conocimiento, que, en el acto de unión, satisface mi búsqueda. En el acto de amar, de entregarse, en el acto de penetrar en la otra persona, me encuentro a mí mismo, me descubro, nos descubro a ambos, descubro al hombre. El anhelo de conocernos a nosotros mismos y de conocer a nuestros semejantes fue expresado en el lema délfico: «Conócete a ti mismo» Tal es la fuente primordial de toda psicología. Pero puesto que deseamos conocer todo del hombre, su más profundo secreto, el conocimiento corriente, el que procede sólo del pensamiento, nunca se puede satisfacer dicho deseo. Aunque llegáramos a conocernos muchísimo más, nunca alcanzaríamos el fondo. Seguiríamos siendo un enigma para nosotros mismos, y nuestros semejantes seguirían siéndolo para nosotros. La única forma de alcanzar el conocimiento total consiste en el acto de amar: ese acto trasciende el pensamiento, trasciende las palabras. Es una zambullida temeraria en la experiencia de la unión. Sin embargo, el conocimiento del pensamiento, es decir, el conocimiento psicológico, es una condición necesaria para el pleno conocimiento en el acto de amar. Tengo que conocer a la otra persona y a mí mismo objetivamente, para poder ver su realidad, o más bien, para dejar de lado las ilusiones, mi imagen irracionalmente deformada de ella. Sólo conociendo objetivamente a un ser humano, puedo conocerlo en su esencia última, en el acto de amar. Esta afirmación tiene una consecuencia importante para el papel de la psicología en la cultura occidental contemporánea. Si bien la gran popularidad de la psicología indica ciertamente interés en el conocimiento del hombre, también descubre la fundamental falta de amor en las relaciones humanas actuales. El conocimiento psicológico se convierte así en un sustituto del conocimiento pleno del acto de amar, en lugar de ser un paso hacia él.
La experiencia de la unión, con el hombre, o, desde un punto de vista religioso, con Dios, no es en modo alguno irracional. Por el contrario, y como lo señaló Albert Schweitzer, es la consecuencia del racionalismo, su consecuencia más audaz y radical. Se basa en nuestro conocimiento de las limitaciones fundamentales, y no accidentales, de nuestro conocimiento. Es el conocimiento de que nunca «captaremos» el secreto del hombre y del universo, pero que podemos conocerlos, sin embargo, en el acto de amar. La psicología como ciencia tiene limitaciones, y así como la consecuencia lógica de la teología es el misticismo, así la consecuencia última de la psicología es el amor.
Cuidado, responsabilidad, respeto y conocimiento son mutuamente interdependientes. Constituyen un síndrome de actitudes que se encuentran en la persona madura; esto es, en la persona que desarrolla productivamente sus propios poderes, que sólo desea poseer los que ha ganado con su trabajo, que ha renunciado a los sueños narcisistas de omnisapiencia y omnipotencia, que ha adquirido humildad basada en esa fuerza interior que sólo la genuina actividad productiva puede proporcionar.

miércoles, 10 de julio de 2013

Conversando desde la Amistad (235)


Conversando desde la Amistad (235)
 El Cuidado (1)
El cuidado es una  de las expresiones  de la amistad, la interpersonal, la con otros seres  vivos, con el medio ambiente, con los objetos estimados, Con los proyectos  y los compromisos. Su dominio es inseparable de la amistosofia, pero merece una consideración   especial.
En el sentido común actual, tienen plena presencia   los cuidados   en cualquier  hacer ,   con los enfermos, con el parto, con la tercera edad, con la conducción de un  vehículo, con el medio ambiente, con el uso del dinero. En  forma creciente se   va instalando la preocupación y la ocupación con el auto cuidado, con la la  alimentación, con el progreso académico, con la relación de pareja…
 Una minoría crítica  va abriendo camino a una mirada  a la realidad más amplia , más compleja, más  multidimensional, a un nuevo paradigma cultural básico.
No se trata de  de abandonar las particularidades, dejar de sopesar la importancia  de cuidar el cómo se escucha, se elaboran los sueños o se  trabaja por la ecología , los derechos  humanos y la salud-
El nuevo paradigma,  se integra, extiende la murada, la complejiza, va relacionando  los opuestos.
Sigue  presente la  necesidad de aplicar el cuidado. Se
 entreteje  con la visión del  cuidado  como algo esencial en la condición humano.  Con el recuerdo  del lugar del Dios Cuidado en la fábula de Higino que Heidegger  contribuyó a actualizar- El Cuidado como el Dios a cargo de los humanos…mientras viven.

“Una vez en que el Cuidado se dispuso a cruzar un río, vio un poco de arcilla, recogió, pensativo,  algo de ese material y comenzó a darle forma. Mientras meditaba sobre lo que había hecho, se presentó Júpiter y Cuidado le pidió que le confiriera  espíritu, a lo que el  dios accedió de buen grado. Sin embargo, cuando Cuidado quiso dar su propio nombre  a la nueva creatura, Júpiter se opuso y exigió que se le diera en cambio el suyo. Mientras el Cuidado y Júpiter disputaban, apareció la Tierra, que quiso que se le  diera su nombre a la creatura, puesto que ella  había  suministrado  el material para formar su cuerpo. Entonces, pidieron a Saturno que oficiara  de árbitro y éste pronunció la siguiente decisión, que parecía justa: puesto que tú, Júpiter, le diste  su espíritu, recibirás  ese espíritu a la muerte de la creatura, y  puesto que tu, Tierra, le diste el cuerpo, recibirás su cuerpo. Ahora, como Cuidado fue quien primero dio forma a  ese cuerpo, lo poseerá mientras viva, Y como todavía disputáis sobre  el nombre que haya de dársele, llámesele homo pues está hecho de humus (tierra)” .
 Desde el ángulo psicoterapéutico. Existe la interesante  aproximación del  psiquiatra existencial Rollo Mail:
“El cuidado es un estado compuesto del reconocimiento de otro ser humano, de un semejante como uno mismo, de la identificación de uno con el dolor o la alegría del otro; de la culpabilidad, la compasión y la conciencia de que todos compartimos la base común de la humanidad a la que todos pertenecemos.”

El Cuidado. es un  dios, es decir un arquetipo del reconocernos como  como seres finitos  , separados   e integrados ,semejantea y diverso, abiertos  a un  auto desarrollo y a una participación en el desarrollo de otros.